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En el tramo final de la campaña, Bolsonaro recibe fuego de varios frentes

Su extremismo suma rechazos entre políticos, los medios y las mujeres; roces con su compañero de fórmula
Su extremismo suma rechazos entre políticos, los medios y las mujeres; roces con su compañero de fórmula Fuente: AFP
Alberto Armendáriz
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29 de septiembre de 2018  

RÍO DE JANEIRO.- Favorito para la primera vuelta electoral de la próxima semana , el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro entra en la recta final bajo suma presión, atacado por sus rivales, cuestionado por la prensa, rechazado por un creciente movimiento femenino y con fuertes divergencias con su compañero en la fórmula presidencial del Partido Social Liberal (PSL).

Aspirante a vicepresidente, el general de reserva Hamilton Mourão volvió a poner en aprietos a Bolsonaro al señalar, durante un encuentro con comerciantes en Uruguaiana, Rio Grande do Sul, que el aguinaldo y las vacaciones pagas son "una mochila en las espaldas de todo empresario", que dificultan la creación de empleos. Consciente del daño que podrían generar esas declaraciones en su electorado trabajador, el diputado salió a desautorizar a Mourão.

Desde su cuarto en el Hospital Albert Einstein, en San Pablo , donde se recupera del ataque que sufrió a principios de mes, Bolsonaro resaltó que el aguinaldo es un derecho laboral garantizado por la Constitución. "Criticarlo, además de ser una ofensa para quien trabaja, revela desconocer la Constitución", escribió en su cuenta en Twitter.

No es la primera vez que Mourão comete una gaffe así. Desde que comenzó la campaña, ya suscitó fuerte repudio al indicar la posibilidad de un autogolpe si la eventual asunción de Bolsonaro como presidente despertara resistencias en el Congreso y en las calles, al considerar que podría convocarse a una Asamblea Constituyente sin que sus miembros sean elegidos por los ciudadanos, y al asegurar que los chicos criados solo por madres y abuelas, sin figuras paternales en el hogar, acaban en la criminalidad. Aunque el mismo Bolsonaro ha provocado sonadas controversias por sus comentarios de corte misógino, homofóbico y racista, llegó a pedir a Mourão que no hablara con la prensa.

"Si eligió mal a su vice, que lo cambie. No puede ser que no conozca la Constitución", apuntó el candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), el exalcalde de San Pablo Fernando Haddad, segundo en la intención de voto.

Los otros aspirantes al Palacio del Planalto se sumaron a las críticas a Bolsonaro y su vice. "El ciudadano que sabe lo que Bolsonaro representa y aun así vota por él es fascista", dijo el postulante del Partido Democrático Laborista (PDT), Ciro Gomes.

Según Gomes, sería muy importante que los brasileños descartaran ya en la primera vuelta las propuestas extremistas de Bolsonaro, que aunque lidera las preferencias electorales también despierta un fuerte rechazo del 44%.

Las mujeres se movilizan

Un significativo test de cómo está el sentimiento popular ocurrirá esta tarde, cuando se realicen manifestaciones en las principales ciudades, convocadas por grupos feministas para expresar el rechazo a las ideas "retrógradas" del diputado ultraderechista sobre los derechos de las mujeres. Lo que comenzó como un simple intercambio de ideas entre amigas en Facebook, se esparció por todas las redes sociales en un gigantesco y creciente movimiento.

A la iniciativa femenina -que ya supera los tres millones de simpatizantes- se sumaron grupos de artistas, intelectuales, gays, negros e indígenas que también se sienten agraviados por las polémicas posturas de Bolsonaro. Cientos de celebridades utilizaron las redes sociales para divulgar su mensaje, y en las últimas horas adhirieron a la movida famosos internacionales, como la cantante Madonna. "Él no va a desvalorizarnos. Él no va oprimirnos. Él no nos va a callar. Terminen con el fascismo", escribió en Instagram.

En tanto, desde la prensa, la revista Veja publicó ayer un reportaje con base en la demanda judicial presentada en 2008 por la entonces segunda mujer de Bolsonaro, Ana Cristina Valle, que se estaba separando de él, y en la que lo acusó de maltrato, de robarle dinero y joyas, y de ocultar su patrimonio al fisco. En aquel momento, la pareja se hallaba en medio de un proceso de separación y de custodia del hijo de ambos, Renán, a quien Valle se llevó con ella a Noruega para radicarse allí.

Según los documentos a los que tuvo acceso Veja, Valle dijo a la Justicia que Bolsonaro la trataba con "desmedida agresividad", se adueñó de los contenidos de una caja de seguridad bancaria en donde ella guardaba joyas y unos 30.000 dólares, y escondió ingresos y propiedades en sus declaraciones juradas como diputado para pagar menos impuestos. Consultada por la revista, Valle, que luego se amigó con Bolsonaro y hoy apoya su campaña presidencial, se limitó a señalar: "Cuando uno está disgustado dice cosas que no debería".

Antes, el diario Folha de S. Paulo reveló que Valle había incluso acusado a Bolsonaro de proferirle "amenazas de muerte" si no regresaba a Brasil con su hijo. La exesposa minimizó lo sucedido y criticó al periódico por "intentar crear un escándalo" de un asunto familiar.

En Twitter, Bolsonaro replicó: "Estamos en la recta final para las elecciones. Una vez más, parte de los medios de siempre lanzan sus últimos ataques con la intención de deshacerme. El sistema agoniza, vamos a vencerlo".

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