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Boca-Colón: el recambio funcionó y el xeneize volvió al triunfo en la Bombonera

Argentina Superliga
  • 3
Boca Juniors

Boca Juniors

  • Lisandro Magallán /
  • Mauro Zárate /
  • Carlos Tevez
  • 1
Colón Santa Fe

Colón Santa Fe

  • Gonzalo Bueno
Franco Tossi
(0)
30 de septiembre de 2018  • 22:30

Boca se olvidó, al menos por un ratito, de la crisis y el pesimismo. Esa atmósfera hirviente que nació en la derrota superclásica ante River y creció con la eliminación de la Copa Argentina ante Gimnasia. Para salir, muchas veces se necesita un cambio de aire. En este caso, para el xeneize, fue el recambio para hacer descansar a varios jugadores que serán tenidos en cuenta el jueves en Brasil, en la revancha ante Cruzeiro.

Así, varios suplentes tuvieron su oportunidad ante Colón, al que vencieron 3-1. Sin la presión de ser los máximos responsables de este mal momento, jugaron con lucidez, mejoraron la imagen del Boca titular y le dieron una alegría a los hinchas en medio de tanto nerviosismo.

Sebastián Villa, por ejemplo, fue la cabeza del renovado equipo: aportó incansables corridas por la derecha, generó el penal que derivó en el segundo gol de la noche y se juntó con Tevez para que éste convirtiera el último. Con su labor, le mete presión a un técnico que sabe que en Belo Horizonte precisará velocidad para los contraataques y solidaridad defensiva, algo que también expuso el colombiano.

El resumen del encuentro

Una buena dupla formó con Gino Peruzzi, que tuvo un desempeño para resaltar. El lateral volvió a jugar oficialmente después de casi diez meses, tiempo en el que no fue tenido en cuenta por el entrenador. En tiempos en los que tanto Jara como Buffarini no generan aplausos, el ex hombre de Vélez jugó sin la presión que supo hostigarlo a mediados de 2017: desequilibrio, soltura y opción constante para las sociedades.

El juvenil Julián Chicco y el capitán Fernando Gago, que volvió a ser tenido en cuenta tras no ser concentrado en los últimos dos compromisos, le dieron otra identidad al mediocampo. Últimamente, el Mellizo opta por hombres combatientes, pero ambos le dieron discretamente mayor juego. De hecho, la jugada colectiva más vistosa del local nació en sus pies: a través de la dinámica y el buen pase, participaron en el gol que Burián le ahogó a Villa a los 22 minutos.

Al mismo Agustín Rossi se lo puede agregar, porque fue otro Rossi. A los 25' del primer tiempo y al minuto del complemento, tuvo intervenciones inesperadas que levantaron al público: primero sacó un remate movedizo de Clemente Rodríguez y luego se estiró para despejar con la punta de los dedos un remate de Mariano González. Y, con confianza, salió a cortar cada centro, como lo hacía Andrada antes de su lesión. En definitiva, un recambio con saldo positivo.

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