Cavalieri retuvo el poder sindical en Comercio

Armando Cavalieri, sindicato de comercio
Armando Cavalieri, sindicato de comercio
En comicios discutidos, accedió por escaso margen al noveno período consecutivo en el gremio
Nicolás Balinotti
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30 de septiembre de 2018  

En una elección nublada por sospechas de irregularidades y con denuncias cruzadas en la Justicia, Armando Cavalieri, de 84 años, accedió a su noveno mandato en cadena al frente del Sindicato de Empleados de Comercio, uno de los más poderosos del país.

Cavalieri, quien lidera el gremio mercantil desde 1986 y que integra el puñado de sindicalistas que habla periódicamente con el presidente Mauricio Macri, superó en las urnas a Ramón Muerza, delegado de los supermercados Coto y actual secretario de Organización del sindicato. El triunfo del eterno jefe fue por apenas 461 votos, según confirmaron a la nacion fuentes de la Secretaría de Trabajo y del propio gremio.

Apenas 48 horas antes de la elección, la Sala VIII de la Cámara de Apelaciones del Trabajo había objetado la convocatoria por presuntas irregularidades en el proceso electoral y en la conformación de la junta que debía auditar el escrutinio. Cavalieri, sin embargo, avanzó igual con los comicios, a partir de las garantías que le dieron el secretario de Trabajo, Jorge Triaca, y la directora de Asociaciones Sindicales, Karina Palacios.

Cavalieri relativizó las denuncias opositoras, aunque nunca imaginó que ganaría por tan poco margen (logró el 52% y fueron 11.051 votos contra 10.590 de Muerza). Fue determinante el apoyo de los afiliados jubilados, precisó uno de sus laderos. "Quiero agradecer especialmente a todos los afiliados, a los que nos apoyaron y a los que no, que se expresaron con su voto a pesar de que distintos sectores desalentaron la participación", dijo Cavalieri, quien supo ser menemista, duhaldista, kirchnerista y ahora juega cerca de Macri. Muerza, apodado "el empleado del mes" por su cercanía al empresario Alfredo Coto, a quien considera "un padrino", aceptaría la derrota y desistiría de futuros planteos judiciales.

En el Gobierno siguieron con atención el curso de esta elección sindical. Triaca considera a Cavalieri "un ejemplo" para el resto de la dirigencia sindical y recurrió a él tanto para escenificar paritarias moderadas como para trazar la estrategia para aislar a Hugo Moyano. El jefe mercantil fue ladero de Jorge Triaca padre cuando ambos eran hombres fuertes de la CGT, que se alineó con el menemismo, en los años 90.

Muerza se jacta de tener el respaldo del vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, y de la gobernadora María Eugenia Vidal. Su hijo Hernán es concejal de Cambiemos en Cañuelas.

Con el triunfo, Cavalieri desea que ahora se aplaquen las causas judiciales que se activaron en las últimas semanas. Lo preocupan dos expedientes. Uno en Córdoba, por la presunta administración fraudulenta de la obra social y el destino incierto de cheques por $53 millones. En la otra causa, surgida hace unas semanas por la denuncia del afiliado Hermenegildo Arnaldo Pérez, se lo vincula con posibles maniobras de lavado de dinero y apunta también contra su esposa e hijo y su círculo íntimo en el sindicato.

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