El transgénero en la primera infancia

Soy nena, de Lucila Sanles, está inspirada en la historia real de la niña Luana
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30 de septiembre de 2018  

Luego de una exitosa primera temporada, Soy nena, la obra de danza contemporánea con idea y dirección coreográfica de Lucila Sanles, vuelve hoy a la cartelera.

Surge de un trabajo de investigación vinculado al transgénero en la primera infancia y esta inspirada en la historia de Luana, la primera niña trans en obtener su DNI en la Argentina. Una mujer encuentra en el baúl de los juguetes de su infancia una muñeca y un vestido que la llevan a revivir, en forma de sentimientos y deseos, el momento en que le abrió la puerta a su futuro. Y vuelve a nacer, pero es varón. Los padres le asignan un nombre, su ropa y sus juguetes, pero cuando ese niño les revela sentirse niña, los padres inician un camino que va desde la negación hasta la aceptación, transitando el desconcierto y la furia. La trama se inscribe, a su vez, en otro escalón: el de la represión y la libertad, el de pensar que la vida es lo que nos dicen cómo debe ser, o que es mucho más que un dogma, que está hecha para que cada uno la pueda disfrutar como la sienta, sin dañar ni ser dañado, y que solo se trata de descorrer el velo para descubrir a la verdadera felicidad, apenas escondida detrás de lo aparente.

Con Rocío Álamos, Cecilia Cavallero, Julieta Layño, Guillermina Martínez Vega, Estefanía Pastocchi y Fabián Roetto; y la asesoría creativa de Jorge Maestro. Los domingos, a las 17, en Hasta Trilce, Maza 177.

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