Entrevista con Kenzo: "Siempre hice lo que quise en la moda"

Crédito: Félix Busso.
Agustina Vissani
(0)
2 de octubre de 2018  • 17:56

Kenzo Takada habla pausado y cada vez que termina de redondear una idea sonríe. No se nota que está por cumplir 80 y él tampoco se hace cargo. "No es verdad, me quedé en mis 50; al menos en mi cabeza", dice, y eso se hace presente todo el tiempo mientras hablamos. No solo en su estilo impecable, sino también en la vigencia de sus comentarios que analizan la moda de hoy y hablan con linda nostalgia del pasado. "Los años 70 es lo que más extraño porque vivíamos una revolución en la moda. No nos importaba si lo que hacíamos iba a funcionar, probábamos lo que se nos ocurría como si no hubiera un mañana". Kenzo, que nació en Japón y se mudó a París en 1964, es parte de una generación de diseñadores rupturistas que, desde el centro neurálgico de la moda, observaban lo que pasaba mucho más allá para mixear íconos internacionales o tribus del under y convertirlos en mainstream. Es que Kenzo es uno de los grosos de la moda del siglo XX, el primer responsable del mix de estampas, el que arrancó con los desfiles-espectáculo en carpas circenses a fines de los 70, el rey de los perfumes (acaba de lanzar Avon Life Colour en una colaboración con Avon), el de las transparencias y las sedas japonesas, el que hoy y siempre entiende la moda como una revolución permanente.

¿Cómo es el proceso creativo? ¿Qué te inspira?

Lo primero al iniciar una colección es decidir el tema. Una vez que sabés qué querés contar, empezás a trabajar tomando referencias de recuerdos, emociones, tu propia historia, tu imaginación. En mi caso, aunque siempre estuve atento a la moda francesa y a las tendencias, mi verdadera inspiración vino de las tradiciones japonesas, de mis orígenes.

Una de las razones por las que dejaste la industria de la moda (en el 2000 dejó de diseñar) es porque la veías muy acelerada y menos creativa. ¿Cómo ves la industria hoy?

No es que dejé la firma porque no acepté la aceleración de la industria. Me fui porque, después de treinta años, necesitaba un corte. Que la industria corra, no me importa, yo necesitaba ir más lento. Quería seguir trabajando, pero a otro ritmo, en colaboraciones como esta última de perfumes que hice para Avon, con proyectos más personales. Pero sí es cierto que cambió muchísimo, el modo de trabajar, el modo de crear, el acceso a la información.

¿En qué sentido creés que cambió?

No sé si para bien o para mal, yo no puedo decir eso. Lo que sí sé es que hoy la moda está en todas partes, en lo cotidiano, todo es moda o nada lo es. Para mí, hoy faltan diseños con personalidad. Está totalmente globalizada. Antes alguien que viajaba podía obtener algo diferente en cada país, esto desapareció. Lo mismo pasa con las colecciones; antes, cuando se veía una foto de pasarela o una campaña, se podía asociar directamente a un creador.

Ahora, la personalidad está en los propios diseñadores...

Sí, es así. Es el nuevo fenómeno. Diseñadores con mucha personalidad que son moda en sí mismos. Lo veo bien, es parte del cambio. Todo está tan globalizado, alguien con personalidad impacta.

Y hace que un básico con logo se convierta en lujo...

Podría decir que hoy el lujo es lo personalizado. Lo que tiene una impronta única. También todo lo relacionado con lo artesanal, con lo hecho a mano.

¿Qué extrañás de tus años de diseñador full time?

La energía de los desfiles de moda y a las personas de la industria, mis amigos diseñadores.

¿No extrañás la moda de los 70?

Sí, extraño lo disruptivo, lo excéntrico. Esto desapareció un poco hoy en día, aunque sigue estando, en menor medida. Lo que realmente extraño es el hecho de que no había un "mañana". No estábamos pensando ni preocupados por el futuro, todo lo que podía pasar iba a ser brillante. Hoy en día está más presente el contexto económico y político. Se toman menos riesgos.

¿Cuáles son tus diseñadores preferidos?

Siempre me gustó Karl (Lagerfeld), desde que llegué a Francia, y siento gran admiración por Yves Saint Laurent. Pero hoy en día podría decir que Pierpaolo Piccioli, de Valentino, porque realmente llevó la marca a una nueva era. También tengo mucho respeto por Carol (Lim) y Humberto (León), que renovaron la marca Kenzo.

En esta nueva etapa, ya realizaste varias colaboraciones con marcas masivas, ¿qué pensás de esta tendencia de cobranding?

Se está convirtiendo en una acción de marketing muy importante. Creo que es muy interesante porque se mezclan distintas identidades para traer nuevos elementos al mercado y renovar las diferentes partes.

Bajo este formato, acabás de lanzar una nueva fragancia con Avon y te reposicionás como un experto en perfumería. ¿Cómo definirías una buena fragancia?

Siempre es muy personal. Tiene que ver con la personalidad, cultura y recuerdos. Debe activar una emoción, idealmente una positiva. No voy a nombrar una flor o aroma en particular, pero sí creo que, sea cual sea la fragancia, para ser buena debe agregar positivismo a la vida.

¿Cuál es tu relación con la fragancia?

En Japón nadie utiliza fragancias muy fuertes. Descubrí la variedad que ofrece la industria una vez que llegué a Francia y me apasioné con el tema. A mediados de la década de 1970, lancé una fragancia llamada King Kong, que fue un gran fracaso, pero muy divertido, y en los 80 y 90 lancé muchas más que, por suerte, se convirtieron en grandes éxitos. Siempre estuve muy atento a las fragancias, al diseño del frasco, al jugo, todo debe estar en armonía. Es algo que amo hacer.

¿Qué sentís cuando te llaman "gurú de la moda"?

Honestamente, espero haber llevado algo positivo a la moda, yo simplemente siempre hice lo que quise, no estaba buscando convertirme en un gurú de la moda, simplemente busqué llevar nuevos elementos que no estaban presentes hasta ese momento y tuve la suerte de hacerlo en el tiempo y el lugar adecuados. Estoy muy contento y solo puedo estar agradecido.

¿Hacia dónde sentís que va la industria?

Ojalá pudiera saberlo, generalmente no seguí las tendencias, simplemente hice lo que quería hacer, algunas veces funcionó y otras no. Lo que veo es que la moda está avanzando cada vez más rápido y es cada vez más difícil. La tendencia es que siempre nos inspiramos en el pasado y lo renovamos. Pero, en general, creo que la comunicación está jugando un papel clave. La comunicación y el marketing están cambiando las cosas con las nuevas plataformas digitales e Internet. La gran transformación llegará en la manera de mostrar y en la distribución. Quienes ingresan al mercado necesitan adaptarse a esta nueva era, a un ambiente muy complejo que se está volviendo cada día más competitivo y rápido.

Ping pong

  • Un color: "Tiendo a usar el rojo un poco más que otros colores".
  • Un diseñador: "Karl Lagerfeld".
  • Un perfume: "Avon Life Colour".
  • Una flor: "Amo las magnolias".
  • Un consejo de carrera: "El fracaso es solo una experiencia para mejorar".
  • Un aprendizaje: "El amor debe ser vivido plenamente".
  • Un mensaje positivo: "Nuestro mundo está lleno de maravillas, la vida está llena de grandes experiencias. Debemos mantenernos abiertos a las cosas nuevas que se presentan y vivirlas de la mejor manera posible".

También te mostramos Qué usar este verano según nuestra editora de moda

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.