Suscriptor digital

Cómo causar un apagón usando aires acondicionados inteligentes

Ariel Torres
Ariel Torres LA NACION
(0)
1 de octubre de 2018  

Los riesgos de una vasta red de pequeños dispositivos conectados e inseguros no se limitan a la privacidad de los ciudadanos, el robo de datos y las botnets (o redes robóticas) que se emplean para fines ilícitos. La internet de las cosas (IoT) ha demostrado que es capaz de afectar, por ejemplo, la infraestructura de los servicios básicos.

Un estudio de la Universidad de Princeton dado a conocer durante el vigésimo séptimo simposio sobre seguridad de la Asociación de Sistemas Avanzados de Cómputo (conocida como Usenix, apócope del nombre original de la organización, fundada en 1975 como Unix Users Group) demostró que los equipos de la IoT que consumen mucha electricidad (acondicionadores de aire, calefactores) pueden usarse para hacer colapsar la red de distribución de energía. Los cortes, aseguran sus autores, pueden ser locales, pero algunos de sus peores escenarios derivaron en grandes apagones.

Así que la IoT, al menos con los pobres estándares de seguridad que exhibe hoy, podría convertirse también en una cuestión de seguridad nacional. En lugar de dejar a oscuras un blanco mediante un bombardeo, en un futuro no muy lejano alcanzaría con infectar equipos de la internet de las cosas. Pero hay más.

En enero se divulgó la noticia de que una app utilizada para monitorear el ejercicio físico -y compartir la actividad en una red social ad hoc- podía divulgar la posición de bases estadounidenses en el extranjero. La app, llamada Strava, lanzó un mapa de calor en el que mostraba los movimientos de los usuarios que habían hecho públicos sus ejercicios. En ese mapa, las bases de Estados Unidos aparecían claramente identificadas.

Suficiente para impedirle dormir a cualquier estratega. Con todo, los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS, por sus siglas en inglés) siguen estando en el tope de las preocupaciones en el nivel de la seguridad nacional, y cuanto más conectado un país, más vulnerable.

"En general, creo que las compañías que se dedican a mitigar los ataques distribuidos de denegación de servicio están haciendo un trabajo decente en el momento de bloquear algunos de los DDoS más grandes -dice a LA NACION Brian Krebs, uno de los expertos en seguridad más activos y respetados de Estados Unidos-, pero al mismo tiempo hay que notar que esos ataques se están haciendo cada vez más grandes. Por ejemplo, ahora es común que las compañías reciban embates de más de un billón de bits por segundo, y debo destacar que muchas de las soluciones para mitigar los DDoS son muy caras, y que por eso están más allá del alcance de las organizaciones pequeñas y medianas".

Por lo tanto, también quedan más allá del presupuesto de muchas naciones, con lo que, de nuevo, la revolución digital nos enfrenta a un escenario no solo distópico, sino también insólito. Incluso para la ciencia ficción.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?