Familias frente a frente: peleas internas y recetas fallidas

El Chino Leunis junto a dos miembros del jurado: Christophe y Dolli Irigoyen.
El Chino Leunis junto a dos miembros del jurado: Christophe y Dolli Irigoyen.
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1 de octubre de 2018  • 00:41

La segunda emisión del nuevo ciclo culinario de Telefe, puso en competencia a las seis familias que no pudieron participar en el primer programa. De ese modo, esta vez tuvieron que participar los Andreu (cocina griega), los Rodríguez (Perú), las Santos (Brasil), los López (México), los Ramírez (España) y los Pupelis (Lituania). Al igual que sucediera el domingo pasado, los equipos debían presentar un menú de tres pasos: entrada, plato principal y postre, y todos esos platos debían representar a la cocina típica de sus respectivas nacionalidades.

Los Andreu hicieron de una lasaña de berenjenas como plato principal, pero las fricciones familiares atentaron contra la armonía en el trabajo y, en más de una oportunidad, una de las integrantes no dudó en ser muy severa a la hora de dar órdenes. Esa actitud no fue pasada por alto por los miembros del jurado. Christophe Krywonis, Dolli Irigoyen y Mauricio Asta seguían con atención los movimientos de esa y del resto de las familias.

En el equipo de Brasil, las Santos bailaban y cantaban mientras cocinaban, pero eso no quitaba que también protagonizaran algunas discusiones, al punto de llegar a acusarse entre sí de "lloronas" cuando el reloj amenazaba con no darles margen para terminar sus preparaciones.

Con algo más de armonía, los Ramírez se sumergieron en una suculenta paella Valenciana, un plato típicamente español. Con Boro como líder natural, el equipo avanzaba de forma coordinada y amena. Y una energía similar transmitían los Rodríguez, cuyo respeto a la hora de trabajar fue elogiado por Dolli.

Pero, indudablemente, quienes se ganaron la atención de las cámaras fueron los López, el equipo encargado de representar a México, cuyas peleas constantes atentaron seriamente contra el buen resultado de sus elaboraciones.

Al momento de probar los platos, los miembros del jurado se acercaron a cada uno de los sectores y brindaron su veredicto. Los primeros en recibir la devolución fueron los Rodríguez. Sobre sus platos, Dolli dijo: "Los sabores fueron increíbles. Acá hay mucha emoción y mucha raíz. Sabor peruano auténtico". Con respecto a la cocina lituana, Christophe consideró que si bien no deslumbró, "el trabajo final no estuvo tan mal". Con respecto a los Ramírez, responsables de la paella, las opiniones de los especialistas fueron un poco más dispares.

Con respecto a las Santos, Christophe opinó que "hubo un poquito de caos familiar", aunque Dolli insistió con que ellas "trajeron al concurso la alegría de Brasil". El equipo de México no la pasó muy bien, y mientras Christophe se quejaba de no poder dejar de sentir "el picor", Mauricio Asta entendió que al postre "le faltó un poco de tiempo".

Con los Andreu, apenas Dolli probó un bocado expresó: "Me siento en Santorini, estos son típicos platos griegos y están súper bien interpretados", dijo, mientras el francés exclamaba: "Acá hay amor, hay familia, hay mediterráneo".

Finalmente, el Chino Leunis, conductor del programa, se encargó de anunciar que las familias Andreu, Rodríguez y Ramírez eran quienes habían pasado esta etapa del concurso. De esa manera, a partir del próximo domingo se enfrentarán en una nueva instancia del ciclo las cocinas de España, Grecia, Perú, Italia, Corea y los platos de la comida judía.

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