Los zapateros que sobrevivieron a todas las crisis y volverían a exportar

El segmento de calzado de diseño y calidad de exportación conserva sus clientes en el mercado interno.
El segmento de calzado de diseño y calidad de exportación conserva sus clientes en el mercado interno.
Gabriela Origlia
(0)
2 de octubre de 2018  • 13:51

Si para cualquier empresa sobrevivir y crecer en la Argentina es complicado, para las de la industria del calzado en los últimos años se convirtió en un desafío tanto por la caída del consumo interno como por el aumento de la importación. Eso golpeó en particular a los segmentos de más volumen. Sin embargo, hay casos que -apostando al diseño y a la calidad- se mantienen y empiezan a regresar a los mercados externos.

Terrible Enfant nació hace nueve años por la inquietud de la pareja de Horacio Caillaud, quien se dedicaba a las finanzas, y su esposa Luz Bauzá, diseñadora de indumentaria. "El objetivo era sacar al hombre del marrón y el negro con un diseño diferente, más osado". Largaron con los ahorros que tenían y un crédito del Banco Nación .

Empezaron tercerizando la producción y desde hace un tiempo también ellos producen. "Nos gusta la moda de hombre y nos parecía que no había una propuesta interesante mientras que para las mujeres hay más alternativas", explica Caillaud. La marca cuenta con locales propios en Caba y venden al interior; en estos días -con un socio- están abriendo un comercio en Uruguay .

La producción es artesanal y todos los insumos argentinos. Producen unos 1500 pares al año para un segmento de consumidores muy heterogéneo. Caillaud cuenta que hay clientes de cinco pares al mes, otros de uno al año y algunos que compran estacional.

"Cuando pensamos la marca apuntamos a una propuesta desde el diseño y la calidad para aquellos que se arriesgan y juegan, pero también tenemos una línea más clásica para el que no anima tanto pero le gusta comprar en una vidriera donde su modelo comparte espacio con uno más osado".

El calzado para hombre Talpini nació como un emprendimiento familiar hace 30 años; aunque en algún momento produjeron también para mujer después lo abandonaron. "Mi padre era empleado en una fábrica y le gustaba el rubro; combinamos sus ganas de independizarse con mis intereses; más tarde se sumaron dos hermanos", apunta Claudio Talpini.

Desde el comienzo apostaron a la calidad del cuero y la suela argentina y, con los años, fueron mejorando el diseño, suman técnica y máquinas. En el 2000 tenían tres fábricas y 155 empleados, pero una década después la producción se desmoronó y hoy trabajan con 25 personas.

"Empezó a ir para atrás en el 2013 y el proceso se fue acentuando; la importación creciente y la baja del consumo interno golpearon al sector -explica Talpini-. Hay medidas que hay que tomarlas para el ordenamiento general y que benefician a algunos y perjudican a otros". En 2011 la marca exportó por última vez y ahora, con un tipo de cambio alto, van a reiniciar los envíos.

Llegaban a Alemania , España , Brasil , Chile y Estados Unidos . "Estuvimos a punto de cerrar con Italia con una firma de primer nivel pero no lo hicimos por la cantidad que pedían. Además, todo el sistema era engorroso, hasta nos quedaron reintegros para cobrar. Era un esquema antiexportación".

Los Tosone hacen zapatos de mujer desde fines de los '30; atravesaron todos los ciclos de la economía y de la industria. "Empezamos trabajando para marcas; con el tiempo incorporamos venta minorista en la fábrica y después locales propios y comercialización online", apunta Sol Tosone, nieta del fundador que arrancó como tenedor de libros en otra firma y, años después, fundó la propia.

En algún tiempo incorporaron -tercerizado- calzado masculino. "Pero es un producto diferente, con una rotación distinta. Además, la marca ya está muy asociada a lo femenino".

Más volumen más barato

La industria local del calzado tuvo un pico hace unos años de 125 millones de pares, pero este 2018, según proyecciones de la cámara del sector, cerrará por debajo de los 100 millones. Aunque en los últimos meses se registra una desaceleración de las importaciones, un informe de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales indica que en el primer cuatrimestre ingresaron productos por US$232 millones, 5% más que en el mismo período de 2017.

Brasil es el principal proveedor (33,4% del total), seguido por Vietnam (29,4%) y China (22,9%). Más lejos, con 11,6%, quedó Indonesia . La suba del dólar protegerá al sector e impulsará sus exportaciones.

A mediados de los 2000 los zapatos de Tosone estaban en Suecia e Italia . "Entrábamos muy bien en el exterior; tenemos la calidad y capacidad para hacerlo. Pero la aguja de la exportación la marca el tipo de cambio y dejamos de mandar. Ahora esperaremos unos meses para ver qué puede suceder".

"Con un dólar competitivos y buen producto hay chances de pelearla porque nuestros costos son muy distintos a los de ellos", señala Talpini, cuya empresa está reiniciando contactos para vender afuera; empezarán con Chile . También tiene expectativa en el crecimiento del turismo extranjero.

Si bien al segmento del calzado de mejor calidad las importaciones lo impactaron menos, los empresarios admiten que los golpeó la salida de argentinos al exterior, donde compraban mucha indumentaria.

"Competimos más con aquellos que compran cuando viajan que con lo importado; hay que admitir que lo chino y lo brasilero cambió mucho y ya no hay que pensarlo como calidad inferior", dice Tosone.

La competencia con el calzado deportivo relanzado hasta por las marcas de lujo es otro factor clave para el sector. Caillaud entiende que esa línea está cerca de su techo. "Para mí es un híbrido la capellada de zapato y la suela de goma; queda a mitad de camino y hay público que busca un zapato con diseño, que se destaque por ese valor".

Talpini sostiene que hay un cambio en el hombre argentino que "empieza a comprar zapatos desde más temprano, a edad que antes no usaba; así se incorporan consumidores y eso se explica porque hay nuevos materiales, diferentes texturas, más colores. Se despertó el diseño y se hacen productos distintos".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.