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Florencia Raggi y Renata Repetto: "Forzar un vínculo de amistad entre nosotras sería antinatural"

En una charla súper íntima, hablamos de su vínculo madre-hija, de sus pequeñas peleas, sus momentos de paz y todo lo que se agradecen.
En una charla súper íntima, hablamos de su vínculo madre-hija, de sus pequeñas peleas, sus momentos de paz y todo lo que se agradecen. Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola
Agustina Vissani
Soledad Simond
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5 de octubre de 2018  • 00:30

Nos juntamos con Florencia Raggi y Renata Repetto en el departamento que compró Flor cuando cumplió 18 años con los primeros ahorros que le dejaba su trabajo como modelo a fines de los 90. Hoy, veintitrés años después, ese pequeño espacio lleno de personalidad, aroma a sándalo y sillones cómodos es el refugio en la ciudad para cuando tiene que hacer tiempo entre el rodaje de la miniserie Monzón y las funciones de Cuerpos perfectos, para que Renata se reúna con compañeros a hacer trabajos prácticos (está estudiando Diseño de Indumentaria) o como punto de encuentro con amigos. Ahí fuimos, para hablar de maternidad, de la música de Renu (toca en el festival Bocas Abiertas el 26 de octubre) y la espiritualidad de Flor. Charlamos mucho y nos fuimos con la sensación de que en ese atardecer mágico no solo hicimos una nota, les regalamos un momento de "terapia madre-hija", de reflexión, de balance y agradecimiento que está bueno tener, una vez cada tanto.

Body (Mishka, $1560), jean y botas de Renata.
Body (Mishka, $1560), jean y botas de Renata. Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Body ( Mishka , $1560), jean y botas de Renata.

Cuando la viste a Renu por primera vez, ¿qué te pasó con ese misterio de traer una vida al mundo?

F: Sentí una explosión de amor, de belleza, de perfección. Lo relacioné con algo divino, supremo, inicial, mágico. Es más, parí a la noche, un parto larguísimo, muy doloroso, que costó mucho, tenía que descansar y no dormí nada porque la miraba y la miraba y me parecía todo tan perfecto. Sin serlo, porque era horrible cuando nació, jajaja.

Lo que no se animan a decir las madres...

F: Lo digo a propósito, no es que nació una nenita perfectita... ¡No! Era una especie de gato peludo. Y yo, enseguida, sentí eso, la vi perfecta, dije: "Esta es mi hija". Un sentimiento de amorosidad hasta ese momento desconocido. Ojo, a mí me pasó eso y puedo comprender que a otra persona le pase otra cosa, porque hay una revolución hormonal, es todo un vértigo, porque hay partos y partos, porque una se enfrenta al dolor de una manera y otra de otra. No estoy diciendo "yo la amé más y esto es lo mejor". A mí me pasó eso y puedo comprender que haya mil variantes en ese primer contacto con un hijo.

Vos, Renata, qué cosas sentís que trajiste y qué cosas fuiste adquiriendo. ¿Cuándo dijiste "soy Renata"?

R: Yo creo que todavía no puedo decir "soy Renata". Me queda mucho por descubrir. Para mí, nos vamos formando por lo que tenemos alrededor. Gran parte es de mis papás, de mis abuelos, de lo que me trajo mi hermano, de los novios que tuve, de mis amigas, del colegio. Como que todo lo que te va rodeando de alguna manera te va formando.

¿Cuánto sabés sobre ella?

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Vas aprendiendo de la gente que te rodea.

R: Y de lo que vas viviendo. Sería muy difícil decir "esto viene desde que nací", porque no sé si algo viene desde que nací. Yo creo que una va viendo sus gustos a lo largo de los años y va cambiando todo el tiempo. Mamá me cuenta que yo elegía mi ropa desde chiquita y yo estudio Diseño de Indumentaria, me encanta, entonces te podría decir que capaz eso vino. Pero algo así, de mi personalidad, me costaría un montón decírtelo. No sé la respuesta.

¿Vos te das cuenta, Flor? ¿Qué cosas trajo ella?

F: Creo que los talentos, en general, uno los trae innatos. Pero también hay talento genético. Ella tiene talento para la música, que obviamente no lo heredó de mí sino del papá, seguramente. O tal vez de ella misma. Otra cosa muy suya es el carácter fuerte. Sabe lo que quiere y es tenaz. De mucha personalidad. Carácter muy fuerte, desde siempre.

¿En qué sentís que el carácter te juega a favor? O en contra...

R: En contra re. A favor también. A favor creo que, de alguna manera, está bueno saber qué querés para poder ser afín a eso. Si una no está haciendo lo que quiere porque da vueltas y no sabe o capaz es más indecisa, le cuesta mucho más el camino para ser feliz.

Body (Mishka, $1560), jean y botas de Renata.
Body (Mishka, $1560), jean y botas de Renata. Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Body ( Mishka , $1560), jean y botas de Renata.

¿Y cuándo te juega una mala pasada el carácter?

R: Muchas veces. Capaz salís a decir algo, a hablar de más, a actuar de más. En ser impulsiva y de repente dártela contra la pared. Hay que analizar, pensar, no ir corriendo al objetivo.

¿Cómo acompañar como mamá a alguien que va como un tren?

F: Yo siempre intento... Tengo la sensación de que lo mejor que les podemos dar a nuestros hijos es seguridad en sí mismos. Hay tantas variables que está bueno ser segura (por íntegra, por conocerse, por estar bien con una misma; no porque me las sé todas y no me puedo equivocar o no puedo cambiar). Me encanta que ella tenga eso. Así como lo tiene, a veces le exigimos de más y no está tan bueno. Estamos tan acostumbrados a que vaya a una velocidad que no podemos aceptar que se quede.

Te malacostumbra. Es aprender que puede tener momentos de duda, a pesar de ser segura.

F: Claro. Me parece que cuando hay personalidades así, a veces, a nosotros como padres (que somos exigentes con nosotros mismos) nos pone muy exigentes. A mí a veces me es difícil darme cuenta de si estoy siendo muy exigente o no. En pos de la ayuda, porque no es que quiero un galardón o que llegue a tal lado. Quiero que sea feliz. Es esta eterna duda que tenemos los padres de "¿estaré colaborando?, ¿estaré entorpeciendo?, ¿estaré ayudando?".

Eso nos pasa, decís "¿cuánto le estará afectando lo que digo o hago, hasta dónde le suelto la cuerda, hasta dónde le exijo?". Nos creemos demasiado determinantes en sus vidas.

F: Es un ejercicio constante de humildad. A veces cuesta. Una quiere ser la mejor mamá posible y en realidad hay que ser humilde y decir "estoy siendo la que estoy pudiendo". Me tengo que quedar tranquila con que estoy amando sinceramente, todo esto haré bien y todo esto haré pésimo. Pero si solamente estoy viendo lo que está pésimo, es agotador.

¿Te costó, como mamá, ponerle límites?

F: (Se ríe). ¿Me cuesta o no me cuesta? Jajaja.

R: No me gustan los límites.

F: Soy de poner límites.

Suéter (Etiqueta Negra, $3950), short de denim negro (Etiqueta Negra, $2900), zapatos (A pie para Grimoldi, $4500).
Suéter (Etiqueta Negra, $3950), short de denim negro (Etiqueta Negra, $2900), zapatos (A pie para Grimoldi, $4500). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Suéter ( Etiqueta Negra , $3950), short de denim negro ( Etiqueta Negra , $2900), zapatos ( A pie para Grimoldi , $4500).

¿Ponés más límites vos que Nico (Repetto, papá de Renata)?

R: Eso no se compara, papá pone menos límites que la abuela Nilda.

F: No es que sea relajado, es otro modo. Él confía de otra manera, fue educado de una forma totalmente distinta, tiene otra edad. Creo que, igual, hacemos un buen complemento.

Está bueno dejar que los hijos sean, pero también están buenos ciertos límites.

F: Yo trato de ver la experiencia que tuve yo. Ahora, de grande, analizo qué es lo que hoy me gusta de lo que recibí de mis padres y lo que no me gusta no haber recibido. Tratar de trasladar eso, sabiendo que ella es un otro, de otra manera, y que va a hacer su propia lectura.

Inés Dates, nuestra psicóloga, tiene una frase: "Vas a criar con aquello que te faltó y vas a estar poco atenta con cosas que diste por hechas y que le van a faltar". ¿Qué atesorás de lo que sí recibiste?

F: Yo siento que tuve unos límites con mucha libertad.

R: Mamá dice que tuvo límites: a los 16 estaba viajando por el mundo; a los 18, viviendo sola; y a los 22, con papá. ¿De qué límites hablamos?

F: Hablamos de que a los 18 me compré mi departamento porque trabajaba, no me excedía en absolutamente nada, mi mamá no estaba diciendo "¿dónde estará Florencia, con quién, haciendo qué?".

¿A los 22 te casaste?

F: Sí, a los 22. Desde los 18 vivía sola, entonces, cuando me fui a vivir con Nicolás, ¿qué me iban a decir? ¿No?

Suéter (Etiqueta Negra, $3950), short de denim negro (Etiqueta Negra, $2900), zapatos (A pie para Grimoldi, $4500).
Suéter (Etiqueta Negra, $3950), short de denim negro (Etiqueta Negra, $2900), zapatos (A pie para Grimoldi, $4500). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Suéter ( Etiqueta Negra , $3950), short de denim negro ( Etiqueta Negra , $2900), zapatos (A pie para Grimoldi , $4500).

¿Qué sentís que te faltó y estás muy atenta a que no te falte dar?

F: Me va a matar mi mamá, jaja. Para mí desde chiquitita era muy importante ser madre, mucho más importante que cualquier otra cosa, entonces, todo lo voy disfrutando muchísimo. No siento que me lo esté sacando de encima, no porque me quiera hacer la buena madre, porque me gusta, lo disfruto. No sé si sentí eso de mis papás, a pesar de que me adoran. Igual, tampoco se lo reclamo.

Otra cosa, ¿sienten que pasó lo peor? Viste que en la adolescencia hay un encontronazo de madre e hija, ¿ ya están de vuelta de eso?

F: ¿Ya pasó? (le pregunta a Renata).

R: Yo creo que sí, que pasó. Tuvimos una época de guerra y ahora no.

Renu, ¿qué sentís que se calma adentro para bajar la guerra?

R: Me parece que son las etapas de la vida. Ella con una hija que sentía todavía chiquita y yo sintiéndome la reina del universo, como si tuviera 25, y quería hacer todo. Es como el choque entre "te quiero proteger un montón" y "yo quiero hacer todo lo que está mal".

Renata: musculosa (Paula Cahen D'Anvers, $1100), short (Uma, $8500). Flor: Remera (Uma, $1600), mini (Uma, $7100).
Renata: musculosa (Paula Cahen D'Anvers, $1100), short (Uma, $8500). Flor: Remera (Uma, $1600), mini (Uma, $7100). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Renata: musculosa ( Paula Cahen D'Anvers , $1100), short ( Uma , $8500). Flor: Remera ( Uma , $1600), mini ( Uma , $7100).

¿Hay algo con lo que decías "no me quiero parecer en esto, yo soy esto"?

R: Capaz mamá es como insistente en algunas cosas. Llega al departamento y opina de todo, la mochila ahí, que tenés que regar las plantas..., y yo pienso: "Cuando yo tenga hijos, no los voy a hinchar, porque si los hinchás mucho, los espantás". Cuando mamá se pone en plan no tan madre (cuando viajamos, hacemos una salida juntas o nos vamos de la rutina) y estamos en plan de amigas, nos llevamos mucho mejor. Creo que es algo muy de madre e hija. No es porque vos seas más pesada, mami, jaja.

¿Creen que madre e hija pueden ser amigas?

F: No sé, si yo forzara una amistad sería antinatural, no nos beneficiaría en el vínculo. Ahora, me parece que, a medida que ella va siendo más adulta, el vínculo, como dice Renu, tiene que ser más amistoso. Sí reconozco que cuando me pongo muy en señorita Siruela, a ella la retrotrae.

R: Yo tengo muy poca paciencia, igual, debo admitir. Mi hermano es mucho más paciente, más vivo. Yo hago una pared y no me molestes.

F: No es que quiero ser pesada, quiero enseñarle determinadas cosas que me parece que están buenas. Si no le digo que tiene que regar las plantas, las plantas se van a morir. Como esa pavada, hay otras cosas mucho más importantes. Y también hay algo propio, de no querer dejar ese rol. Si no te estoy enseñando cosas, ¿cómo es? Es ir encontrando un rol nuevo.

Renata: musculosa básica (Etiqueta Negra, $1580), pulsera de cuero (Paula Cahen D'Anvers, $1650), bermuda (Etiqueta Negra, $3600).
Renata: musculosa básica (Etiqueta Negra, $1580), pulsera de cuero (Paula Cahen D'Anvers, $1650), bermuda (Etiqueta Negra, $3600). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Renata: musculosa básica ( Etiqueta Negra , $1580), pulsera de cuero ( Paula Cahen D'Anvers , $1650), bermuda ( Etiqueta Negra , $3600).

¿Te pasó de tener la crisis de los 40? ¿Existe eso?

F: Qué sé yo si es los 40, los 50, los 30... No siento LA crisis de los 40, sí siento que con la madurez hay un replanteo inevitable: el paso del tiempo, la finitud, el cambio de etapa... No lo viví ni lo vivo como una crisis, sí como una revalidación de cosas. No digo que lo tenga todo resuelto, pero siento que la surfeo bien. Te vas dando cuenta de cosas que vas perdiendo, que van cambiando. Tenés una gran noción del cambio. Antes era todo para adelante. Ahora también, pero un para adelante distinto, viendo que hay cosas que quedaron. No quisiera volver el tiempo atrás para nada. No tengo nostalgia de eso. Al contrario, estoy disfrutando de esta madurez que no tenía antes. Siento que ahora soy más feliz. Siento y tengo la esperanza de que si una está haciendo un trabajo de autoconocimiento y va soltando y adaptándose al movimiento, ¿por qué no se puede ser cada vez más feliz?

Sabemos que estás en un camino de sabiduría personal, ¿qué lugar le das a eso en tu vida?

F: Sí, es muy grande. Hace 10 años o más que me analizo, que hago una terapia de ese estilo, y hace un par de años que estoy en la carrera de Sanación de la escuela de Desarrollo del Pensamiento Analógico de Carlos Norberto Ferruelo. Dificilísimo y muy interesante. No lo tomo como algo de lo que me quiero recibir porque no va por ahí. Disfruto mucho del estudio en sí. Tampoco estoy pensando si voy a ser sanadora o no. Me interesa mucho lo que estudio porque colabora en mi crecimiento personal y se expande. Adhiero a esta filosofía, a este método.

¿Qué es lo más grande que te dejó este despertar espiritual?

F: El autoconocimiento. El conocerse y aceptarse. Parecen dos palabras pavotas y de autoayuda, pero lleva toda una vida hacerlo en profundidad. Si realmente querés conocerte, no podés barrer lo que no te gusta de vos misma. Hay que bancársela. No negándolo o convenciéndote de que sos buena. No, a ver..., "soy re conchuda en esto". Esa, me parece a mí, es la clave. Verlo, bancártelo, aceptarlo.

¿Cuál sentís que es tu espacio de conexión, Renata?

R: La música es como el momento de conexión conmigo y desconexión total con el resto. De hecho, el único cable a tierra que encontré hasta ahora es ese. Por eso también me gusta tanto, haciendo música te olvidás de todo; estoy en el ensayo, en casa tocando el piano o donde sea y realmente pasa el tiempo muy rápido. Es muy difícil estar desconectada. Y yo, con la música, de repente no pensé en nada. Está buenísimo.

Renata: musculosa (Paula Cahen D'Anvers, $1100), short (Uma, $8500). Flor: Remera (Uma, $1600), mini (Uma, $7100).
Renata: musculosa (Paula Cahen D'Anvers, $1100), short (Uma, $8500). Flor: Remera (Uma, $1600), mini (Uma, $7100). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de Virginia Gandola

Renata: musculosa ( Paula Cahen D'Anvers , $1100), short ( Uma , $8500). Flor: Remera ( Uma , $1600), mini ( Uma , $7100).

¿Qué sienten que se agradecerían mutuamente?

F: Más allá de la posibilidad de haberme hecho madre, a mí me encanta cómo es Renu. Agradezco que sea como es: tan personal, que tenga buen corazón, que sea... ¿Muy cursi?

R: Yo iba a decir algo más tranca, pero bueno.

F: Le agradezco que sea la hija que es. Me encanta que ella sea mi hija, se lo digo desde siempre. Ella dice: "Es porque soy tu hija". Tal vez sí, pero me parece que no, tengo la sensación de que a mí me gusta esta hija. Agradezco eso, que ella sea mi hija.

R: Yo, aunque me queje, agradezco saber que mamá siempre está. A papá lo adoro y siempre me joden con que tengo un Edipo con él, no quiero dejarlo mal parado, pero hoy le toca, por el Día de la Madre, sufrir un poco más. Mamá está siempre, no es solo un hombro para llorar. Tengo un show o algo y yo no soy de pedir que vengan, capaz ni aviso, pero mamá se da cuenta, sabe cómo acompañarme y engancharme de manera que yo acepte y al final termine re disfrutándolo aunque capaz no se lo diga. Agradezco saber que está posta. Todo el tiempo. .

Y a vos... ¿qué aspectos del vínculo madre e hija entre Flor y Renata te resonaron? ¿Qué agradecerías de tu propia experiencia? También pasate por: Las famosas se suman a la campaña #PonerleElPecho para concientizar sobre el cáncer de mama y por Fui a conocer un club de mujeres lleno de secretos en Salamanca

Maquilló Belén Sanz para Vardo Management, peinó Elvio Casciano. Agradecemos a Stephanie Hillaert Franco por su colaboración en esta nota.

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