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Bienvenidas mariposas: estas son las plantas del jardín que las atraen

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1 de octubre de 2018  • 16:10

La presencia de mariposas en el jardín siempre es agradable y bienvenida. Para que la visita no sea fugaz, hay que generar un espacio poco ventoso, con zonas húmedas y soleadas. También es necesario incorporar plantas para que las mariposas puedan alimentarse (nectaríferas) y donde puedan poner sus huevos (hospederas).

Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Plantas nectaríferas

Las mariposas adultas, en su gran mayoría, se nutren libando néctar de flores. El color de pétalos también es un factor influyente. Se trata de una forma de atracción que han desarrollado las plantas para sus insectos polinizadores. Se podría decir que la mayoría de las especies de jardín pueden ser potencialmente proveedoras de néctar. Estas son algunas

Ageratum
Ageratum Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Lantanas: (L. camara, L. megapotamica, L. montevidensis y L. trifolia): Son especies muy atractivas para mariposas. Se recomiendan especialmente las Lantana camara y L. trifolia, nativas, ya que cumplen con el requisito de floración continua para la provisión durante toda la época de fin de primavera, verano y otoño.

Echinacea purpurea: Es una planta muy vistosa, perenne y de floración continua durante gran parte del verano y otoño. Muy resistente a la sequía por su raíz profunda. Es recomendable plantarla en su lugar definitivo. No le gusta la división y corte de raíces.

Izq.: Lantana camara, variante flor morada. Der.: Echinacea purpurea
Izq.: Lantana camara, variante flor morada. Der.: Echinacea purpurea Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Heliotropium sp.: Son sensibles al frío y excelentes nectaríferas. La especie Heliotropium amplexicaule es una alternativa para los entusiastas en nativas.

Tithonia rotundifolia (mexican sunflower): Es muy atractiva para las especies de mariposas grandes. Existen cultivares de distinto tamaño, desde los 50 cm a los 3 metros de altura.

Ageratum houstonianum: Una ornamental común para canteros que además es buena nectarífera.

Izq.: Salvia farinacea y Salvia coccinea. Der.: Heliotropium arborescens
Izq.: Salvia farinacea y Salvia coccinea. Der.: Heliotropium arborescens Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Salvias: Por su tamaño y forma tubular de cáliz es más adecuada para los colibríes y mariposas más grandes, Papilio y Battus. Son grandes productoras de néctar.

Cosmos anuales: Las especies C. bipinnatus y C. sulphureus. Un género muy valioso como nectarífero. Hay cultivares de todos los colores y alturas en ambas especies,

Más especies: Aters. Dahlias de diversas alturas y colores. Verbenas. Zinnias dentro de lo posible, las variedades de flor simple y abierta. Tagetes, Coreopsis, muy ornamentales y buenas nectaríferas. Petunias.

Izq.: Cosmos sulphureus. Der.: Tithonia rotundifolia, cultivar 'Torch'
Izq.: Cosmos sulphureus. Der.: Tithonia rotundifolia, cultivar 'Torch' Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Plantas hospederas

Las mariposas tienen predadores de todo tipo y, para defenderse, desarrollaron infinidad de sistemas de defensa. Uno de ellos es el de nutrirse, en su etapa de larva, de plantas que resultan desagradables o tóxicas a atacantes. Estas son algunas especies

Passifloras caerulea (uno de los mburucuyá): es la más recomendable, tanto por su rusticidad y resistencia al frío, como por su elección como hospedera por parte de la mayoría de las mariposas afines a este género. Hay otras passifloras que también son adecuadas, pero son menos rústicas, o más selectivas para las mariposas. Muchas son ornamentales y, su defoliación por las insaciables orugas, un problema para su dueño.

Izq.: Passiflora caerulea. Der.: Pavonia missionum
Izq.: Passiflora caerulea. Der.: Pavonia missionum Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Eupatorium inulifolium (ahora Austroeupatorium inulifolium): Es la conocida "Mariposera". Crece en los alrededores de Buenos Aires, en zonas de monte natural, contra alambrados y baldíos. Es una excelente planta nectarífera tardía (fin de marzo/ abril) que atrae mariposas de todas las especies, y muy atractiva para incorporar en los jardines. Hospedera de especies del género Actinote ("Perezosas").

Izq.: Solanum granuloso-leprosum. Der.: Eupatorium macrocephalum
Izq.: Solanum granuloso-leprosum. Der.: Eupatorium macrocephalum Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Asclepias (A. curassavica y A. mellodora): Además de hospedar a La Monarca, una de las mariposa más reconocida, por sus colores, tamaño, vuelo y "proezas migratorias" en Norteamérica, es también una excelente nectarífera para otras especies de mariposas. Hospederas del género Danaus ("Monarcas" y "Reinas").

Dicliptera squarrosa (fosforito): Por su tipo de flor tubular es también atractiva para los colibríes. Hospedera típica de la Ortilia ithra o "Bataraza" y otras.

Izq.: Asclepias curassavica. Der.: Dicliptera suberecta
Izq.: Asclepias curassavica. Der.: Dicliptera suberecta Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

¿Quién es el protector de las mariposas?

Izq.: Nicolás Mulcahy inspeccionando plantas de una hospedera de la Monarca, Asclepias curassavica. Der.: Papilio astyalus, una especie de mariposa que Nicolás está intentando reintroducir.
Izq.: Nicolás Mulcahy inspeccionando plantas de una hospedera de la Monarca, Asclepias curassavica. Der.: Papilio astyalus, una especie de mariposa que Nicolás está intentando reintroducir. Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Nicolás Mulcahy se crió en plena naturaleza. Mientras su madre Mary creaba el Vivero Mainumbí -e introducía muchas de las herbáceas, bulbosas y enredaderas que hoy disfrutamos-, Nicolás recorría sin cesar el parque de doce hectáreas en busca de las aves que lo habitaban. Llegó a conocer cada nido, cada refugio, cada especie en vuelo. Y también, en ese entonces, se despertó su interés por las mariposas.

Vista de la pradera hecha para que las mariposas puedan alimentarse bien, y se reproduzcan mejor. Lo que se espera es que las plantas perennes rebroten en la primavera, o las semillas que caen se resiembren.
Vista de la pradera hecha para que las mariposas puedan alimentarse bien, y se reproduzcan mejor. Lo que se espera es que las plantas perennes rebroten en la primavera, o las semillas que caen se resiembren. Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

"Hace unos siete años noté que era las mariposas faltaban en el parque como consecuencia de la agricultura intensiva, el uso de plaguicidas y la destrucción de sus hábitats", relata Nicolás que comenzó a informarse y participar de foros internacionales sobre mariposas y plantas nativas. "Me convertí, de a poco, en un conservacionista y me di cuenta de que había una tendencia mundial en ese sentido". Así, después de ensayos y algunos errores, creó una zona en la que las mariposas tuvieran néctar desde la primavera temprana hasta bien entrado el otoño. Esto se logra con especies de floración larga, más especies de floración estacional en varias épocas.

Con las mariposas llegaron también los cuises, los hurones, los peludos y muchos pájaros que ya no se mostraban por la zona. "La idea es volver a planteos más naturales, de poco mantenimiento, donde lo lindo es lo salvaje". Sin importar el tamaño del jardín, sólo será necesario dejar algún espacio predeterminado e incorporar cinco o seis plantas hospederas básicas, y dejar las orugas que comen esas plantas porque son ellas las que se convertirán en hermosas mariposas.

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