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La Paz pasó de la euforia a la desazón y empieza a digerir el fallo

La audiencia de La Haya fue transmitida en pantallas en varias plazas
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2 de octubre de 2018  

LA PAZ (DPA).- Los bolivianos recibieron con desazón la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU que ayer estableció por 12 votos a tres que Chile no contrajo ninguna obligación legal de negociar con Bolivia un acceso soberano al océano Pacífico, como el que demandaba ese país.

"Es un golpe duro. Nadie lo esperaba. Hay que continuar en el pedido de un diálogo hasta lograr nuestra salida al mar", admitió el historiador Andrés Guzmán Escobari.

Las cadenas de televisión de Bolivia transmitieron en vivo la audiencia en La Haya en la que el presidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, leyó la sentencia del litigio planteado por Bolivia en abril de 2013 contra Chile ante este tribunal.

También en las principales plazas de Bolivia se instalaron pantallas gigantes para seguir el acto en el Palacio de la Paz, al que asistió el presidente boliviano, Evo Morales, acompañado de los exmandatarios Guido Vildoso, Jorge Quiroga Ramírez y Carlos Mesa.

La gente reunida en la Plaza Murillo, en La Paz, no pudo ocultar la decepción tras ver el fallo en una pantalla. "Hemos perdido una batalla, no la guerra", se lamentó una mujer que sostenía una bandera boliviana.

"Sufrimos un traspié político en La Haya, eso está claro. Pero podemos seguir dialogando con Chile, al menos eso establece la sentencia de la Corte Internacional de Justicia", comentó el excanciller Gustavo Fernández a la televisora Unitel.

"Esto es un lamentable revés para Bolivia. Espero que en Bolivia le pidan cuentas a Evo Morales por amarrar su carrera política a la justa del acceso al mar para su país. Algún costo tiene que tener lo que parece ser una debacle que no estaba, claramente, en sus cálculos", apuntó el analista internacional Roberto Castillo.

Por su parte, Evo dijo en la escalera de entrada de la CIJ que "Bolivia nunca va a renunciar". A una decena de metros, un pequeño grupo de bolivianos desafiaba el frío otoñal de la ciudad holandesa con música, banderas bolivianas y al grito de "¡la lucha continúa!".

Una de las manifestantes, Gabriela Telleria, de 50 años, manifestó su "tristeza" por la decisión. "Somos un país pequeño, pero no somos Suiza ni Luxemburgo. Necesitamos acceso [al mar] para exportar e importar nuestros bienes", agregó.

El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, junto al equipo de ministros, siguió la audiencia en la nueva sede del gobierno de La Paz.

"El boliviano que se alegre por el fallo de La Haya porque crea que significa una derrota de Evo Morales ha perdido los papeles y es despreciable. Luto en nuestros corazones. Oigo niños de escuela cantando el himno nacional. Lloro", escribió el historiador Robert Brockmann en Twitter.

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