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El dólar volvió a caer, corrido por las tasas y la promesa de un mayor apretón monetario

Perdió más del 3% por segundo día seguido; volvió al nivel del final de la gestión Caputo, a comienzos de la semana pasada
Perdió más del 3% por segundo día seguido; volvió al nivel del final de la gestión Caputo, a comienzos de la semana pasada Fuente: Archivo - Crédito: Shutterstock
Javier Blanco
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3 de octubre de 2018  

El dólar profundizó ayer su reacomodamiento a la baja, en el segundo día de vigencia del nuevo régimen cambiario y monetario, cuyo principal sostén es la promesa oficial de ir hacia una marcada astringencia monetaria en los próximos meses.

El billete bajó entre 3,5% y 4,1%, según se considere su precio mayorista (cayó de $39,55 a 38,15) o minorista (de $40,74 a 39,06), lo que dejó su cotización al público por debajo de los $39 en varios bancos (Nación, ICBC, Ciudad, BBVA-Francés, Macro y Credicoop, por citar algunos) y debajo de $38,50 en los casos de agencias online, como Balanz Capital ($38,48) e Indicador Bursátil SAS ($38,43), que buscan un lugar en el mercado operando con un spread menor en el precio de compra y venta de la divisa.

De esta manera, en dos días acumuló una baja promedio algo superior al 7% y volvió a los niveles que tenía una semana atrás, cuando se conocieron la renuncia de Luis Caputo a la presidencia de Banco Central (BCRA) y su reemplazo por Guido Sandleris , en vísperas del anuncio del nuevo acuerdo con el FMI .

Los rasgos distintivos de la rueda fueron dos: el ajuste (de $1,40 en el mayorista y $1,68 en el minorista, en promedio) no fue inducido esta vez por ventas indicativas de la banca oficial, como anteayer, y el billete por momentos pareció insinuar que el movimiento de corrección encontró límites en la zona de $37,60, mínimo intradiario que marcó el mayorista poco después del mediodía.

Esa sensación, que deberá corroborarse en las próximas ruedas, se instaló porque su precio luego rebotaría 1,3% hasta el final, en un mercado que dio señal de estar acomodándose al nuevo esquema al operar un volumen 14% superior al negociado en su rueda debut, el lunes.

Para Ramiro Castiñeira, de Econométrica, el vuelco que mostró el mercado cambiario en las últimas 48 horas, se produjo porque el Gobierno dio señales de querer terminar a cualquier costo con la corrida. "El dólar baja por la combinación de una oferta pública de divisas asegurada (en caso de que sea necesaria) y supertasas. Y por la señal de un presupuesto que lo clavó en $40, lo que ayuda a que muchos se animen a apostar al carry trade a corto plazo", explicó el economista. "Si el mercado cambiario mantiene la calma que insinuó en estos días, el BCRA deberá bajar tasas buscando un nuevo equilibrio con el dólar", recomendó.

La referencia que hizo a las supertasas está en línea con el salto que muestran los tipos de interés en la plaza local desde que el BCRA decidió ajustar la oferta monetaria por cantidad (como lo establece el régimen vigente desde el lunes), aunque eso lo obligue a resignarse a las consecuencias que esto tenga en el precio, como explicó el fin de semana el presidente de la entidad, Guido Sandleris.

La prueba de ello fue la tasa promedio del 69,46% anual (con máximo del 73%) que validó ayer el ente monetario, 2,29 puntos superior a la pactada en la víspera, para poder colocar $52,815 millones en letras de liquidez (Leliq) a 7 días, el título que ofrece en licitaciones diarias entre bancos y con el que regulará la oferta monetaria.

Con esa operación logró una contracción del orden de los $42.000 millones en la jornada, dado que afrontaba vencimientos cercanos a los $11.000 millones. Pero el cronograma (ver gráfico) viene más cargado el resto de la semana, ya que enfrenta vencimientos superiores a los $100.000 millones, lo que lo puede obligar a pagar tasas más altas para asegurar una renovación exitosa y una absorción extra, como lo obliga su promesa de ir hacia una variación 0 en la base monetaria.

"La vara para el BCRA sube y eso puede hacer subir la tasa, aunque creo que marginalmente. No veo a los bancos pidiendo mucho más y corriendo el riesgo de que los dejen fuera de la licitación. Además, llegado el caso, pueden jugar con la porción de stock que tienen los bancos públicos", explica el economista Miguel Zielonka, de EconViews.

La competencia que plantea el sistema de subasta puede ser clave al respecto, dado que, gracias a la licencia que les permite acceder a encajes remunerados por los nuevos depósitos captados a plazo fijo, los bancos se lanzaron a una fuerte competencia por retener depositantes o captar nuevos, lo que los lleva a ofrecer tasas del 50% anual (como hacía ayer el Banco Galicia) por colocaciones realizadas vía web a 30 días.

Los fuertes incentivos para mantenerse o pasarse a inversiones en pesos hacen que los grandes bancos consideren coherente el plan de estabilización oficial. "Estabilizar la moneda era una prioridad, aunque las medidas anunciadas probablemente tengan inicialmente un efecto negativo en el crecimiento. El programa monetario podría disparar alta volatilidad para las tasas de interés. Pero el plan nos volvió optimistas sobre las perspectivas para el peso", explicó ayer el Credit Suisse en un informe a sus inversores.

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