La Comunidad de Madrid pide a los indigentes que declaren cuánto ganan mendigando

Las personas que cobren subsidios deberán informar cuánto ganan por mes para descontárselo de la asistencia del Gobierno.
Las personas que cobren subsidios deberán informar cuánto ganan por mes para descontárselo de la asistencia del Gobierno. Fuente: Archivo
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3 de octubre de 2018  • 12:10

Desde el 20 de agosto pasado, el gobierno de la Comunidad de Madrid les exige a quienes perciben la Renta Mínima de Inserción (RMI), una prestación básica mensual de 400 euros para personas sin ningún ingreso económico ni propiedad, que precisen cuánto recaudan por practicar la mendicidad, cantar en el metro o recoger chatarra. Integrantes de diferentes organismos sociales criticaron la decisión y entendieron que se trata de una medida restrictiva.

"La Dirección General de Servicios Sociales le da un plazo de 10 días a quienes trabajen en la calle para que cuantifique sus ingresos mensuales. La cantidad que declare se le computará, como se especifica en la ley, como mínimo al 70% del importe vigente del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (376 euros)", explica el diario El País de España.

El gobierno regional asegura que realizan la consulta "desde siempre" y que así lo contempla el decreto por el que se rige la RMI. "Si la unidad familiar cuenta con ingresos, éstos se deducirán de la cuantía de Renta Mínima de Inserción que le corresponda, siendo la diferencia que resulte el importe mensual que percibirá", precisan el punto 3 de los requisitos establecidos en la Ley 15/2001 y en el Reglamento 126/2014.

Sin embargo, desde las organizaciones sociales entienden que es un uso abusivo de la ley que busca fiscalizar a los más necesitados, alargar el trámite para cobrar la renta y descartar candidatos."Insinúan que si no declaran ningún tipo de ingreso es que los tienen pero los ocultan. Esa declaración de ingresos está pensada para actividades económicas sumergidas, en negro, sin registrar en seguridad social o IRPF, pero se están metiendo ahora estos tipos de actividades de mera supervivencia que difícilmente pueden considerarse económicas", critica Luis Sáenz de la asociación RMI Tu Derecho.

"Entendemos que la normativa se está utilizando para inspeccionar la vida de los pobres en vez de ayudarles a mejorar su situación. Entramos en situaciones absurdas como esta de pedirles cuánto ganan pidiendo en la calle. Da vergüenza", dice Ángel Hernández, coordinador de la red.

Por ahora, la medida generó efectos adversos entre quienes perciben la prestación social, al punto que por temor a que el Gobierno desconfíe y no le conceda la ayuda, mienten que piden en la calle o que tocan en el metro. La Renta Mínima de Inserción es percibida por 30.000 familias en Madrid.

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