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¿Qué rugby veremos dentro de 15 años?

Jorge Búsico
Jorge Búsico PARA LA NACION
El rugby del futuro: seguramente allí también estarán los All Blacks
El rugby del futuro: seguramente allí también estarán los All Blacks Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
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3 de octubre de 2018  • 23:59

Tanto ha cambiado el rugby en los últimos quince años, especialmente desde aquel único título del Norte en una Copa del Mundo (Inglaterra en Australia 2003), que a veces es aventurado conjeturar cómo será este deporte en, por ejemplo, 2033, dentro de una década y media. En un análisis publicado en el sitio Planet Rugby, Sam Larner imagina que en esa época las camisetas de los jugadores tendrán una marca donde comienza el esternón para indicar el lugar de sanción del tackle alto. Esta situación de juego es una de las novedades que se han presentado en estos tiempos y una de las que más polémicas generan. No hay una única vara arbitral, cuando el reglamento especifica que un tackle al cuello o a la cabeza no sólo debe ser sancionado con un penal, sino también con tarjeta amarilla o roja.

El galés Nigel Owens, el mejor referí del mundo porque es el que más entiende la esencia de este juego, publicó un interesante artículo al respecto en Wales Online. Allí, Owens introduce: "Como árbitros tenemos el deber de garantizar que los incidentes de juego sucio sean manejados de forma apropiada en el campo y que los accidentes no ocurran como resultado de las acciones de alguien que ha cometido un acto imprudente y peligroso".

"Si se tacklea a alguien por encima de la línea del hombro, eso es alto y el jugador debe atenerse a la consecuencia de una tarjeta. Si es imprudente y va alto y con fuerza directa a la cabeza o al cuello, la ofensa es de tarjeta roja. Del mismo modo, si no envuelve sus brazos alrededor del portador de la pelota y golpea con un hombro, eso también es ilegal y deberá afrontar las consecuencias", agrega Owens.

El tackle alto, la "cravate" (corbata) como le dicen los franceses, es una situación de juego que antes se daba cada tanto y que, por lo general, era sancionada solamente con un penal en épocas no muy lejanas. Un ejemplo: el antebrazo de Alejandro "Chiquito" Travaglini en el cuello de JP Williams que en el último minuto les costó a los Pumas un penal en contra y perder su test contra Gales en Cardiff en 1976. Ahora, esa acción se ve más frecuentemente sobre todo en el doble tackle, cuando un jugador va a la cintura del portador de la pelota y el otro va arriba para evitar el offload. En el partido del último sábado, Nicolás Sánchez lo sufrió sin castigo de tarjeta para los neozelandeses.

También el tackle arriba es algo de los últimos años, ya que a todos los jugadores se les enseñó desde chicos a tacklear a la altura de la cintura. Sostiene Owens: "Hoy en día la defensa se ha convertido en una parte tan fuerte del juego moderno que los entrenadores buscan a menudo el doble tackle".

El fortalecimiento de las defensas, consecuencia de las reglas que fueron modificándose en pos de beneficiar a los ataques, ha traído otro juego que el que se veía en los noventas y a inicios del nuevo milenio. En la primera Copa del Mundo, en 1987, el tiempo neto de juego fue de un 35%, o sea, 28 de los 80 minutos; actualmente, hay partidos que alcanzan los 45 minutos. un 56%. También se utiliza muchos menos el kick. Y antes un forward tenía preponderancia solamente en el scrum y en el line; hoy participa y es decisivo en todas las situaciones. World Rugby también ha legislado para preservar la salud de los jugadores, pero los calendarios son extenuantes.

¿Hacia dónde irá el juego del rugby union? En el mismo artículo citado al comienzo, Sam Larner lo imagina muy similar al rugby league, el de 13 hombres, pero todavía manteniendo el scrum, aunque con el reloj deteniéndose cada vez que se juegue esa formación. ¿Se sostendrá el scrum tal como lo conocemos? El juego está en permanente debate.

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