Suscriptor digital

Los empresarios apuntan a la economía por la escasa competitividad

Una encuesta realizada a directivos del sector industrial muestra que la coyuntura es su mayor preocupación, aunque ven el futuro con optimismo
Carlos Toppazzini
(0)
4 de octubre de 2018  

Crédito: Shutterstock

Durante los últimos años, una palabra se repite con frecuencia en encuestas y relevamientos referidos a los desafíos de la Argentina: competitividad. Todas las empresas, desde pymes familiares hasta multinacionales, reconocen en la competitividad nacional un punto flojo a la hora de salir a colocar sus productos en el mundo. Sin embargo, parece que las nubes no tapan todo el horizonte.

Según la encuesta "Competitividad en las empresas industriales argentinas 2018", realizada por la consultora Numan y la Escuela de Supply Chain IEEC, "el 98% de los 120 ejecutivos relevados considera que la baja competitividad nacional puede mejorarse". Las diferencias llegan en cuanto a la velocidad para lograrlo. En ese aspecto, un 56% sostiene que puede ser rápidamente (entre 5 y 10 años), mientras que el 42% estima que los resultados recién podrían verse en un lapso no menor a 20 años".

El optimismo del sector industrial se nota en que ninguno de los empresarios consultados consideró que la baja competitividad argentina sea irremediable. "Los resultados marcan un crecimiento de 1 punto en las expectativas positivas de mejora de los niveles de competitividad, respecto de 2017", destaca Daniel Urman, director de la consultora. Asimismo, el compromiso de las empresas por vincular el concepto de competitividad con su gestión diaria también experimentó un aumento respecto de 2017. "La medición actual muestra cómo el 88% de los ejecutivos señala una vinculación alta o media, mientras que en 2017 ese porcentual se ubicaba en 85%", analiza Ignacio Sánchez Chiappe, director de IEEC.

Consultados sobre políticas públicas para mejorar la competitividad en el corto/mediano plazo, los ejecutivos eligieron las siguientes: reducir la presión impositiva (73%), bajar la inflación (68%), disminuir el déficit fiscal (54%), incrementar la inversión en infraestructura (41%), mejorar el sistema de educación (41%) y reducir los niveles de conflictividad social (40%). "Una fuerte carga impositiva afecta la competitividad de las empresas, principalmente en relación con sus posibilidades exportadoras", considera Leandro Di Nardo, director de Numan. Llamativamente, con la devaluación de los últimos meses, la opción vinculada a resolver el atraso cambiario tuvo una variación leve respecto del año pasado: 20% en 2018, 28% en 2017. "Esto demostraría que los ejecutivos no identifican el tipo de cambio como uno de los principales problemas de competitividad", sostiene.

Por otra parte, en cuanto a políticas internas de las organizaciones para mejorar su competitividad, se destacaron: mejora de procesos (83%), reducción de gastos y/o de personal (58%), inversión en maquinarias o inmuebles (44%), programas de capacitación del personal (41%), I+D de nuevos productos o servicios (20%) y expansión de las operaciones a nuevos territorios (15%). Al respecto, "es interesante ver que no solamente se considera la reducción de costos en las políticas corporativas para la competitividad, sino que la expansión de operaciones a nuevos territorios no está dentro de las prioridades", remarca Urman.

Consultados sobre cuál de los siguientes factores tiene mayor impacto en los costos logísticos de su empresa, los ejecutivos respondieron: costo/eficiencia de transporte dentro del país (47%), costo/eficiencia de importación (28%), costo de mano de obra propia, asociada al circuito logístico (19%), e impuestos (6%). "El primer indicador es compartido por empresas y Gobierno", identifica Urman, y expresa que "al observar que las empresas no han percibido una disminución del costo logístico de operación en el último año, queda claro que si bien se han tomado muchas medidas estatales, como la reducción de costos logísticos para la actividad portuaria y los trenes de carga o la disminución de regulaciones y la autorización para el uso de bitrenes, aún no se percibe el impacto de estas iniciativas". Adicionalmente, puntualiza Sánchez Chiappe, "hay que profundizar la idea de que la logística no es solo transporte, sino un servicio diferenciador que posibilita consistencia en la ejecución de estrategias".

"El escenario macroeconómico y la coyuntura se llevan toda la relevancia en términos de competitividad, y los factores claves para la productividad quedan relegados a un segundo plano ante una situación macro tan volátil y cambiante", explica Eduardo Bastitta, CEO de Plaza Logística. "Los desafíos de las empresas están centrados en evitar perjudicarse con un escenario muy hostil desde el punto de vista del descalce de ingresos y gastos y los elevados costos financieros", añade.

Por su parte, Carlos Musante, director de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (Cedol), expresa que "cuando debemos actuar en un entorno global y fomentar exportaciones para equilibrar la balanza de pago, no es suficiente un tipo de cambio adecuado, sino que hay que solucionar otros aspectos como los costos ocultos, leyes laborales poco flexibles, injerencia sindical y las asfixiantes cargas fiscales". Mientras tanto, Roberto Mollo, director comercial regional en Hormetal, considera que "la inflación, la variación inesperada del tipo de cambio y el permanente cambio de reglas impactan negativamente en la competitividad. Una alternativa para enfrentar eso desde las empresas es la reducción de costos aplicando tecnología en los procesos". En efecto, añade Pablo Porto, gerente general de Pointer Argentina, "dada la dinámica acelerada del mercado, invertir en nuevas tecnologías permite a las compañías replantear e integrar procesos, reducir costos, mejorar las comunicaciones, transformar los procesos de negocio y, en consecuencia, potenciar su productividad y rentabilidad".

En definitiva, reflexiona Bastitta, se deben generar "acuerdos flexibles con proveedores y clientes para anticipar escenarios volátiles y evitar daños en la relación comercial".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?