Al ritmo de ABBA, May trata de renovar el apoyo conservador

Theresa May baila Dancing Queen de Abba en un congreso - Fuente: YouTube

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Luisa Corradini
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4 de octubre de 2018  

PARÍS.- Consciente de que una imagen suele ser más elocuente que mil palabras, la primera ministra británica, Theresa May , entró ayer al Congreso del Partido Conservador bailando al ritmo de Dancing Queen , de ABBA , y salió una hora después fortalecida para abordar desde una posición de fuerza la última etapa de las negociaciones sobre la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE).

Una puesta en escena impecable, una buena dosis de humor, una renovada confianza en sí misma, frases escogidas que hicieron vibrar a los militantes conservadores y una invitación al pragmatismo y a la unión en torno de "un gobierno razonable y patriótico", anunciaron -sin decirlo- un posible compromiso sobre el Brexit .

Su Dancing Queen, en todo caso, tomó a sus detractores por sorpresa. Guiño a un video viralizado en las redes sociales en que se la ve ensayar unos torpes pasos de baile durante una recepción tradicional en África, la primera ministra, a quien todos llaman Ma (medio primera ministra, medio robot), consiguió despertar la simpatía de los presentes.

May aprovechó esa ocasión para retomar la iniciativa a cualquier precio, después de la aclamada intervención obtenida el día antes por su rival euroescéptico Boris Johnson.

El excanciller no escatimó sus ataques contra la jefa de gobierno en un acto de desafío que tuvo todo el aspecto de propuesta para reemplazarla. Johnson pidió a los militantes "tirar a la basura" el "peligroso" proyecto de acuerdo de May con la UE, que prevé una asociación más o menos estrecha con el bloque.

Theresa May no ignoró el obstáculo. Por el contrario, acusó a Johnson -sin nombrarlo- y a todos aquellos que "dividen el partido utilizando el Brexit".

Tomó fuerza en el congreso del partido para sellar el Brexit
Tomó fuerza en el congreso del partido para sellar el Brexit Crédito: DPA

"Si partimos todos en diferentes direcciones con distintas versiones de un Brexit perfecto, terminaremos con ningún Brexit", advirtió.

La primera ministra intentó dar la imagen de una dirigente responsable que trabaja por el "interés nacional", reivindicó una estrategia "moderada y razonable" y denunció a aquellos que quieren transformar "compromiso" en una mala palabra. "Debemos unirnos aun cuando no estemos de acuerdo en los detalles", repitió.

Al término de su discurso, la primera ministra fue ovacionada de pie por los militantes tories. Pero ¿cuánto tiempo durará el respiro?

Las nuevas concesiones que se apresta a hacer en las próximas negociaciones con la UE, que podrían incluir la permanencia británica en la Unión Aduanera Europea y la aceptación de controles entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte, para evitar una frontera física entre las dos Irlandas, podrían desatar la cólera del Partido Democrático Unionista norirlandés, cuyos diputados aseguran la mayoría de la primera ministra en el Parlamento.

Dueña de una voluntad fuera de lo común, Theresa May parece decidida a abatir los obstáculos a medida que se le presentan.

En homenaje a su resiliencia, el diario eurófobo Daily Telegraph, que nunca la trató con guantes, relató ayer a sus lectores la broma que circularía en los medios políticos: "Después de un apocalipsis nuclear, solo dos especies sobrevivirían en la Tierra: las cucarachas y Theresa May".

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