No te conviertas en una estadística más: a más ejercicio, menor riesgo cardíaco

Daniel Tangona
Daniel Tangona PARA LA NACION
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7 de octubre de 2018  

El 29 de septiembre fue el Día Mundial del Corazón. El órgano que todo lo conecta y hace posible. Que nos hace latir en todo sentido. Por eso, invité al doctor Marcelo Nahin, cirujano cardiovascular del Hospital Británico, a contar una historia.

"Corría 1949 cuando científicos del Consejo de Investigación Médica de Inglaterra detectaron desconcertados la alta tasa de mortalidad que ese país tenía por infarto agudo de miocardio", comenzó relatando el profesional. Se decidió entonces realizar un gran estudio en ciudadanos de variadas profesiones.

Uno de los grupos que más rápido envió sus resultados fueron los trabajadores de los típicos buses londinenses de doble piso. En estos, mientras el chofer conducía, otra persona cobraba el boleto, subiendo y bajando escaleras todo el día. Y así el primer resultado fue una enorme diferencia entre la actividad física de los cobradores, que realizaban unos 750 pasos por día laboral, con los conductores, que no hacían ninguno.

¿Qué cambió? "Que los primeros tenían la mitad de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco mortal", apunta Nahin. Los siguientes resultados fueron los de los carteros. Se descubrió que al recorrer grandes distancias, a pie o en bicicleta, tenían menos paros cardíacos que los empleados que estaban sentados detrás del mostrador. Y así sucesivamente, llegaron datos de todo el país constatando que a más ejercicio y actividad, menor riesgo cardíaco. "Fue el primer estudio que demostró los beneficios del ejercicio para la salud cardiovascular".

La lógica indicaría que, gracias a todos los avances y al mayor conocimiento de las causas que desarrollan la enfermedad, hoy la tasa de mortalidad debería estar en franco descenso. Pero no. Lejos de eso, constituye un flagelo para la humanidad y sigue en aumento. De hecho, la Federación Mundial del Corazón estima que si en la actualidad mueren 17.000.000 de personas por año por esta causa, para 2030 el número subirá a 23.000.000.

Lo digo seguido: estamos cada vez más sedentarios. Y en este contexto, sobre todo los niños y adolescentes corren serio peligro. "El boom de los videojuegos, las tablets y los teléfonos inteligentes generan un menor movimiento físico, produciendo las generaciones más sedentarias de la historia de la humanidad, que por primera vez vivirán menos que sus padres". La aseveración asusta y debería ser suficiente para poner manos a la obra y cambiar el pronóstico.

Jeremy Morris, el médico detrás de este estudio pionero en 1949, fue conocido como "el hombre que descubrió el ejercicio". Y es que no desatendió sus hallazgos: realizó gimnasia cada día de su vida, y vivió hasta los 100 años. Tal vez este último ejemplo pueda sumarse a la lista de motivaciones. Del modo y con la inspiración que sea, es hora de ponerse en movimiento. Que sea un nuevo despertar, tu corazón te lo va a agradecer.

Cuatro libros para leer más sobre un corazón saludable

1 Corazón inteligente

Por Sally Edwards

2 El cerebro que late

Por Jorge Tartaglioni

3 Manual director de actividad física y salud

Por Argentina Saludable

4 Sentirse joven y no arrugar en el intento

Por Mercedes Martí

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