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"Les voy a dar masa a unos guachos ahí en los monoblocks": la escucha que precipitó las detenciones de las hijas del sindicalista

Parte de la droga secuestrada a la banda
Parte de la droga secuestrada a la banda Crédito: ARCHIVO
Gabriel Di Nicola
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4 de octubre de 2018  • 10:42

"Qué hacés Mati, escuchá, sabés que no la quiero ir a buscar porque tengo bondi acá, viste, tengo miedo de que me caiga la gorra acá, por eso descarté todo lo que yo tenía, viste... Escuchá, les voy a dar masa a unos guachos ahí en los monoblocks, viste, igual no creo ni que los conozcas vos porque son unos giles".

El que dijo eso, según surge de la resolución dictada ayer por el juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena, fue Gustavo Burgos, integrante de la banda narcocriminal por la que acaban de ser procesadas las hermanas Daiana y Macarena Acevey, hijas del sindicalista Jorge Acevey, que fue secretario de Turismo y Recreación del Sindicato de Peones de Taxi, conducido por Omar Viviani.

Según explicó en su resolución el juez Villena, Burgos, de 38 años, era el proveedor de armas de fuego y municiones de la organización.

"Se desprende de las transcripciones telefónicas que Burgos no solo proveía municiones, sino también armas de fuego", afirmó el juez.

La investigación, en la que además de Villena participaron la fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), conducida por Diego Iglesias, con el apoyo de detectives de la Gendarmería Nacional, comenzó como desprendimiento de otro expediente judicial y se precipitó el 14 de septiembre pasado cuando se descubrió, por medio de escuchas telefónicas, que Burgos planeaba "darles masa a los guachos del monoblocks", lo que se interpreta como un eventual ajuste de cuenta. El magistrado ordenó una serie de detenciones para evitar los presuntos ataques que se anunciaban en las comunicaciones telefónicas.

El audio clave de la investigación

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Villena dispuso una serie de allanamientos en la ciudad de Buenos Aires; en Ciudad Evita y Villa Celina, partido de La Matanza; en Claypole, localidad de Almirante Brown, y en Hurlingham, donde se secuestraron 62 kilos de cocaína, pistolas, revólveres, escopetas, municiones y hasta un cargador de un Fusil Automático Liviano (FAL).

Setenta y dos horas después de los operativos en que fueron detenidos los sospechosos, el juez Villena dictó la inhibición general de bienes y el bloqueo de cuentas bancarias y cajas de seguridad del sindicalista. La pareja de Daiana Acevey, Pablo Ramírez, de 29 años, que dijo trabajar como albañil, fue sindicado como "organizador" de la banda. Para el magistrado, este joven "ejercía el rol de jefe".

Según el auto de procesamiento, Ramírez era financista de un complejo de departamentos que estaba en construcción en la ciudad de Mar del Plata.

"En su declaración indagatoria, Ramírez refirió en su declaración indagatoria que era albañil. Las actividades de albañilería no se condicen en absoluto con las palabras, términos y diálogos que mantuvo a lo largo de la presente investigación y no se vislumbra otro contexto que dé sentido a tales términos fuera del intento de disimular las actividades ilícitas que realizaba el nombrado. Tampoco resulta conteste su señalada actividad lícita e ingresos denunciados con la circunstancias de hallarse financiando la construcción, en la ciudad de Mar del Plata, de un complejo de departamentos; en ningún momento se lo visualizó llevando adelante conductas laborales que le hayan permitido hacerse de fondos dinerarios [sic] lícitos aptos para un emprendimiento de esa envergadura", explicó el magistrado.

Durante su declaración indagatoria, Ramírez afirmó que Daiana Acevey era ajena a los hechos investigados. A su turno, la joven explicó que "si bien conocía las actividades de su pareja" y que había tratado de convencerlo de que las abandonara, ella nunca intervino ni se "manejó con el dinero de él".

Pero para Villena hay elementos suficientes como para sostener que entre las tareas de la pareja de Ramírez "habría estado la de gestionar los activos ilícitos que se acumulaban". Para el juez, Daiana Acevey tenía un rol de importancia dentro del "grupo criminal" investigado.

Según surge del expediente judicial, Daiana Acevey sería la copropietaria del terreno donde se encuentra la obra en construcción de un complejo de departamentos "tipo dúplex" en Mar del Plata.

"El terreno y la construcción habrían sido costeados con lo que a esta altura podemos concluir que se trataría del resultante de la actividad de la asociación ilícita liderada por su pareja, Pablo Ramírez", afirmó Villena en su resolución.

Macarena Acevey, en cambio, cumplía un rol distinto en la organización, según surge de la causa judicial. "Tenía acceso a la guarda de las sustancias estupefacientes y a armas de la asociación criminal", se afirmó en la resolución.

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