Pose, la serie que le hace frente a la discriminación

La nueva serie de Ryan Murphy será la primera ficción subtitulada con lenguaje inclusivo; Pose está ambientada en el universo de las competencias de ballroom
La nueva serie de Ryan Murphy será la primera ficción subtitulada con lenguaje inclusivo; Pose está ambientada en el universo de las competencias de ballroom Crédito: Fox Premium
María Fernanda Mugica
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5 de octubre de 2018  

En "Vogue", Madonna ordenaba a sus seguidores hacer una pose (strike a pose), mientras movía los brazos formando un cuadro alrededor de su cara. La canción estrenada en 1990 se convirtió en un éxito absoluto y todo el mundo repetía aquella frase y esos movimientos. Pocos sabían que todo eso tenía su origen en una subcultura neoyorquina en auge en los 80, conocida como ballroom, y que la cantante popularizó en todo el mundo.

Madonna había visto con sus propios ojos aquellas fiestas en las que las drag queens competían por demostrar los mejores looks -inspirados por estrellas de cine de los años dorados de Hollywood, algunas de las cuales están citadas al inicio de la canción- y las mejores poses. Era una forma de festejar y reivindicar la identidad propia frente a la discriminación que sufría su comunidad en la vida cotidiana.

En torno a esta movida giran las múltiples historias de Pose , la nueva serie producida por Ryan Murphy que Fox Premium estrena hoy, a partir de las 22, con una maratón de sus ocho episodios que también estarán disponibles en su app Fox Play.

El mensaje de inclusión se extiende de su historia a su lenguaje, ya que Pose es la primera serie de América Latina en usar lenguaje inclusivo en sus subtítulos en idioma castellano y portugués (en el inglés original, el pronombre con el que se identifican quienes se afirman como de género no binario es "they", aquí traducido como "elles").

Trailer de Pose - Fuente: Youtube

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Ryan Murphy, el prolífico showrunner que también tiene en el aire por estos días American Horror Story: Apocalypse creó la serie junto a su habitual socio Brad Falchuck y con Steven Canals, un guionista egresado de la UCLA, que durante años intentó conseguir que alguien produjera esta historia que surgió de un lugar muy personal.

"Tuve la suerte de descubrir la cultura ballroom cuando estaba en la universidad, a través de un profesor, que creo que se dio cuenta de que yo estaba teniendo dificultades para lidiar con mi propia identidad como persona gay que no se había asumido como tal -cuenta Canals, en una entrevista telefónica con medio internacionales, de la que participó LA NACION-. Él sabía que yo había crecido en Nueva York en los 80 y me contó que había una comunidad hermosa que había logrado superar las adversidades y los tiempos oscuros que pasó la ciudad durante esos años. A pesar de la pobreza, la enfermedad y la violencia, esa comunidad fuerte y amorosa era un verdadero ejemplo". Cuando Canals vio el documental Paris is Burning, de Jennie Livingston, quedó fascinado con esa cultura, que lo inspiró para ser auténtico en su propia vida. " Pose nació de mi deseo de homenajear a esta comunidad y agradecerle por haberme inspirado".

La serie comienza metiendo al espectador de lleno en la diversión y el drama de las competencias del ballroom. Ofrece una fascinante introducción en las reglas y el funcionamiento de estas competencias de elite, que incluye un sistema de "casas" a las que pertenece cada participante, algo así como un equipo pero que también familia y espacio de contención. Pero Pose no es puro bailes y brillo, así como tampoco lo era la vida de la comunidad LGTBQ en esos años.

"Una de las lecciones más importantes que aprendí con Ryan fue que si querés que tu comunidad sea vista de forma positiva tenés que infundir ese optimismo en el trabajo y eso es lo que hicimos con la serie -cuenta Canals-. Creo que la historia es cruda y no le escapa a la realidad de lo que pasaba en los 80. Hablamos de la epidemia del sida y del crack, pero creo que la serie deja al público un mensaje esperanzado".

Entre las historias se encuentran la de Blanca (MJ Rodriguez), una mujer trans que abandona la "casa" de la que formaba parte para fundar la suya y ayuda a Damon (Ryan Jamaal Swain), un chico con ambiciones y talento para ser bailarín, que es rechazado por su familia por ser gay; y la de Angel (Indya Moore), una prostituta trans, y Stan (Evan Peters), un yuppie prototípico que pasan de una relación "comercial" a un vínculo personal e íntimo.

"Lo primero que hablamos con los guionistas fue de qué cuenta realmente la serie -dice Canals-. Está en el título: la "pose" no son solo las del ballroom sino también las poses metafóricas que adoptamos en nuestras vidas cotidianas: ¿quién simulamos ser?".

En este sentido, la trama que se centra en la relación de Angel y Stan es fundamental y resulta novedosa en la forma en que es tratada. "Creo que la mayoría de las personas trans saben exactamente quiénes son y viven su verdad, así que queríamos tomar una historia que es muy típica del cine y la TV y darla vuelta" -dice el guionista y productor-. El trabajo sobre esta y otras tramas se hace en conjunto entre los creadores Canals, Murphy y Falchuck y un grupo de guionistas muy diverso, que incluye a dos mujeres trans, Janet Mock y Our Lady J.

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