Central-Newell's: Rosario ya palpita un clásico que todavía no tiene fecha ni sede

La pelota, entre Leal y González; 10 de noviembre de 2017, el último clásico rosarino
La pelota, entre Leal y González; 10 de noviembre de 2017, el último clásico rosarino Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera
Alberto Cantore
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5 de octubre de 2018  

El partido más pasional que podían presentar los cuartos de final de la Copa Argentina tiene que completar requisitos esenciales: cómo, cuándo y dónde se jugará. La conversión de Matías Caruzzo que determinó la victoria de Rosario Central sobre Almagro, en la definición por penales, anteanoche en el estadio de Unión, de Santa Fe, formalizó el duelo; Newell's , que esperaba rival, llegó a la instancia después de superar a Atlético Tucumán por la misma vía que lo hizo el equipo de Arroyito. Los modos en que accedieron, la única ruta que emparenta a dos clubes que se recelan y jamás dejarán de enrostrarse sus diferencias, las que se profundizaron con el paso del tiempo. Descubrir la fórmula para que la ciudad recupere su partido emblemático con hinchas de los dos equipos en las tribunas, la materia que deberán aprobar los organizadores del torneo, los organismos de seguridad, los futbolistas, cuerpos técnicos, dirigentes y público. Un desafío en tiempos de conflictos.

Apenas los actores entraron en escena, asomaron las diferencias. Encontrar un punto de equilibrio para zanjar los intereses es la prueba que Rosario Central y Newell's tendrán que superar. Paradójicamente, la sede del clásico no resulta el eje de la polémica: la fecha es el nudo que deberán desatar. Desde el Parque de la Independencia se sugirió el domingo 14 de octubre, cuando la Superliga se paraliza por la fecha FIFA -la Argentina disputará dos amistosos, con Brasil e Irak-; "Newell's no tiene problema con el estadio, pero queremos que sea el 14", enfatizó el vicepresidente Cristian D'amico. La respuesta de los canallas no se hizo esperar: "No tenemos problemas en dónde jugar, pero el 14 de octubre es inviable", retrucó Ricardo Carloni, vicepresidente 1°, reelegido en los comicios del domingo pasado, cuando el oficialismo se impuso por abrumadora diferencia.

El dato de la fecha no es menor y la pulseada tiene razones: de jugarse el 14 de octubre, Rosario Central no dispondrá de Alfonso Parot, convocado por la selección de Chile para los encuentros con Perú y México, ni de Miguel Barbieri (desgarro en el isquiotibial derecho); el Patón Bauza tampoco contaría con Leonardo Gil y el colombiano Oscar Cabezas, recuperándose de lesiones musculares. Los rojinegros, en cambio, para esa fecha recuperarán al portugués Luis Leal, argumento ofensivo del plantel que conduce Omar de Felippe, que como único ausente presentaría a Leandro Grimi. El defensor se someterá a una artroscopia en la rodilla derecha; refuerzo en el último mercado de pases, no logró debutar por las lesiones.

Para la política y la seguridad de Santa Fe, garantizar la presencia de las dos hinchadas es un reto. "Estos procesos, después de jugar durante tantos años sin hinchas visitantes hay que ir graduándolos, según su importancia, su rivalidad y conflicto. Sería un desafío, pero bueno. en algún momento estos desafíos hay que asumirlos", se sinceró el gobernado Miguel Lifschitz. La intendenta Mónica Fein, que responde al socialismo, al igual que el jefe provincial, tiene una mirada diferente: "Los rosarinos queremos que los partidos se jueguen en nuestra ciudad y tenemos que hacer los esfuerzos para que así sea. Debemos trabajar mucho con el Ministerio de Seguridad, lograr que la familia futbolera pueda ir a la cancha y ganarle a los violentos que impiden disfrutar del fútbol", sostuvo.

El año parecía despedirse sin el clásico rosarino, porque el correspondiente a la temporada 2018/19 de Superliga se disputará el año próximo. Pero la Copa Argentina se encargó de ofrecerle a la ciudad su juego emblemático. El acuerdo para que Rosario sea la sede y con hinchas de los dos clubes en las tribunas, un debate que deberá resolverse con madurez. Desde 1989 que un Newell's-Rosario Central no sufre un traslado de sede, es la oportunidad de enseñarle al mundo el significado de la pasión por los colores.

Historial y otros casos

El clásico de Rosario tiene dos antecedentes en la Copa Argentina. En 1969 y en 1970, Newell's y Central se midieron por los 8avos de final y en las dos oportunidades se clasificaron los canallas; la rareza, los DT de los rojinegros en esas series fueron nombres ligados a la historia de Central: Ángel Tulio Zof y Miguel "Gitano" Juárez.

El historial en mano a mano también le sonríe a Central, que aventaja por 14 a 9 a Newell's, que ganó el primero de la serie (3-2, por la Copa de Honor de 1909) y el último: 5-3, por penales, después de emptar 0-0, por la Copa Santa Fe 2016.

En 2013, la Copa Argentina tuvo dos clásicos provinciales y en ambas oportunidades se jugó con la presencia de las dos hinchadas. En el estadio José Fierro, Atlético Tucumán eliminó a San Martín, aunque el partido fue suspendido por incidentes, cuando el Decano ganaba 3-1. Los hinchas visitantes rompieron el alambrado y se enfrentaron con la policía. La cara opuesta se dio en Córdoba: en el estadio Mario Alberto Kempes, Talleres se impuso 1-0 a Belgrano.

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