Quién es Meng Hongwei, el presidente de Interpol desaparecido

Meng Hongwei junto a Néstor Roncaglia, el jefe de la Policía Federal Argentina
Meng Hongwei junto a Néstor Roncaglia, el jefe de la Policía Federal Argentina Fuente: Archivo
Luisa Corradini
(0)
5 de octubre de 2018  • 09:54

PARÍS.- El 10 de noviembre de 2016 fueron muchos los dientes que rechinaron cuando Interpol eligió como presidente a Meng Hongwei, viceministro de Seguridad Pública en China, de quien se desconoce su paradero.

Las dudas parecían justificadas ante el nombramiento de un dignatario de un país con escasa vocación para hacer respetar los derechos humanos como presidente de una poderosa red de seguridad internacional.

En una organización de policía que reúne 192 países, el nombre de Meng fue plebiscitado en la 85ª Asamblea General de Interpol en Bali: 123 delegados votaron a favor de su candidatura contra 28 para su único adversario, un namibio. Su mandato debe durar cuatro años.

Pero el actual presidente de la organización tiene un CV muy particular. A los 64 años, Meng fue -o sigue siendo- viceministro a cargo de la Seguridad Pública en un Estado policial de partido único. Ese ministerio detiene, interroga, encarcela opositores políticos, militantes medioambientales y abogados defensores de los derechos humanos.

"Tenemos pruebas de los abusos cometidos por ese ministerio, por ejemplo su utilización de la tortura, la detención arbitraria y la persecución de defensores de los derechos humanos", afirmaba entonces Maya Wang, de la sección Asia de Human Rights Watch.

Meng también dirigió la policía del Ejército del Pueblo, una unidad paramilitar que se ilustró en la represión de manifestaciones, sobre todo en Tibet y en Xinjiang. Fue además vicepresidente de la Comisión Nacional de Control de Narcóticos y director de la Oficina Nacional contra el Terrorismo de China.

El presidente de Interpol de visita en nuestro país, en octubre de 2017
El presidente de Interpol de visita en nuestro país, en octubre de 2017 Fuente: Archivo

La segunda preocupación que planteó su elección al frente de Interpol fue la doble actividad de Meng, que era un peso-pesado del Partido Comunista Chino (PCCh). En 2014, la prensa internacional retomó uno de sus discursos ante los oficiales de policía chinos, intimándolos a colocar "la política, la organización del partido y la ideología antes que nada".

Justamente, también fue vicepresidente del Comité de Organización del PCCh dentro del aparato de seguridad pública, un departamento clave, responsable del nombramiento del personal sobre bases políticas y no con criterios profesionales.

"En cierta manera, se promovió el ingreso del Partido Comunista al interior de Interpol", señaló en aquel momento Nicholas Bequelin, director de Amnistía Internacional para el este asiático.

¿Acaso Meng todavía sigue ejerciendo todas esas responsabilidades? Como todo lo que concierne a la organización oficial china, sus funciones actuales dentro del aparato son ambiguas. Meng sigue listado como viceministro de Seguridad Pública en el sitio de ese ministerio. Pero parece haber perdido su puesto dentro del Comité del partido en el mes de abril.

Si bien su trabajo específico dentro de Interpol no es el de dirigir la organización en sus acciones cotidianas -cargo ejercido por el secretario general-, la preocupación planteada por su nombramiento no parece exagerada.

Un caso emblemático de la utilización ilegal de Interpol por parte de Pekín fue el del uigur Dolkun Isa. Militante pacifista, defensor de esa minoría china en el World Uyghur Congress, refugiado político, naturalizado alemán e invitado por todo el mundo para dar conferencias sobre la cuestión, no pudo obtener la visa para entrar a India en 2016 con el pretexto de ser objeto de una "nota roja" por terrorismo, distribuida por Interpol y emitida en China.

Ese gesto violó expresamente los estatutos de Interpol, que se prohíbe a sí misma "toda intervención de carácter político, militar, religioso o racial. Tanto en lo que concierne a sus actividades, como a la utilización de sus canales de comunicación y sus instrumentos".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios