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Puntos a favor y en contra de River para imaginarse una final de Copa Libertadores con Boca

Fuente: AP - Crédito: Natacha Pisarenko
Juan Patricio Balbi Vignolo
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5 de octubre de 2018  • 12:19

"Morbo periodístico". Así definió Marcelo Gallardo la hipotética final de la actual Copa Libertadores contra Boca . Claro, el martes pasado, la situación era otra: River recién había logrado su boleto a las semifinales, mientras que el Xeneize aún no había consumado su clasificación ante Cruzeiro en Belo Horizonte. Hoy, con ambos ya en la anteúltima escala del torneo continental, la situación ya tiene otro color: si el Millonario elimina a Gremio y su máximo rival hace lo propio con Palmeiras , dos huesos duros de roer, el morbo se transformará en una realidad histórica.

"Nosotros ya estamos en semifinales, veremos qué pasa después con Boca. Más allá de que pase, también hay otros, pero tengo muchas preocupaciones por delante antes de que se dé esa hipotética final, así que a no adelantarse", agregó Gallardo en la conferencia de prensa tras el 3-1 ante el Rojo y, posiblemente, intente no hacer más referencias -o lo menos posible- cuando vuelva a sentarse frente al micrófono. Pero, mientras prepara el duelo del domingo frente a Sarmiento de Resistencia por los cuartos de final de la Copa Argentina -la vía más directa hacia la Libertadores 2019, a la que aún no está clasificado-, el Muñeco sabe que los ojos estarán puestos en la Copa, el gran objetivo. Y analizar a los posibles rivales es parte de ese trabajo.

Ahora bien, ¿qué tiene River a favor y en contra para pensar de cara a la serie con Gremio y a la hipotética final con Boca? A priori, los resultados y los números son un punto que lo vienen acompañando: acumula un invicto de 31 partidos (20 triunfos y 11 empates), es el único equipo de la Libertadores que aún no perdió (Gremio cayó con Estudiantes, Palmeiras con Cerro Porteño y Boca con Palmeiras) y tan solo recibió cuatro goles en 10 partidos (le marcaron Flamengo, Emelec e Independiente), de los cuales ganó cinco e igualó en otros cinco.

El equipo también llega potenciado en lo futbolístico tras ganar y ser superior en el último superclásico por la Superliga en la Bombonera (2-0 con tantos de Pity Martínez y Scocco) y poder sacar su temple y personalidad en los que fueron quizás los dos cruces más difíciles de todas las llaves de la Copa: los clásicos ante Racing e Independiente, con todo lo que implica tener que jugar un ida y vuelta ante dos equipos argentinos de semejante magnitud.

Además, la historia de Gallardo con las definiciones directas es un aliciente influyente: ganó 38 de los 46 cruces eliminatorios y, en copas internacionales superó 19 de 23, siendo derrotado por Huracán en semifinales de la Sudamericana 2015, Barcelona en la final del Mundial de Clubes 2015, Independiente del Valle en octavos de final de la Libertadores 2016 y Lanús en las semifinales de la Libertadores 2017.

Marcelo Gallardo y el desahogo tras eliminar a Independiente en cuartos de final
Marcelo Gallardo y el desahogo tras eliminar a Independiente en cuartos de final Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

Por otro lado, la seguridad defensiva es un aspecto que el Millonario logró afinar: la estructura compuesta por Armani, Montiel, Maidana, Pinola y Casco hoy parece inamovible, siendo el equipo que más vallas invictas acumula durante el torneo, con siete. Detrás están Palmeiras, que también solo recibió cuatro goles pero tiene seis arcos invictos; Gremio, con cinco tantos en contra y seis vallas invictas; y Boca, con siete goles en contra y cinco arcos sin vulnerar. Además, en la Superliga, solo le pudieron convertir tres veces (1-1 con San Lorenzo, 4-1 a San Martín de San Juan y 5-1 a Lanús) en las siete primeras fechas, tal como Huracán. Ambos están detrás de Racing, que solo recibió dos goles.

En los aspectos adversos, el extenso trajín de la triple competencia y con la necesidad de hacer retoques puntuales en vez de una rotación masiva que implique una modificación total, River ha sufrido muchos problemas físicos en el último tiempo: acumula cinco lesiones y siete molestias musculares en los 14 encuentros del semestre. Así, el presente indica que está desgarrado Exequiel Palacios -llegaría con lo justo al duelo de ida de las semifinales- y siguen en recuperación Enzo Pérez, Pity Martínez y Nacho Fernández, mientras que también ya ha sufrido las bajas de Gonzalo Montiel, Ignacio Scocco, Rodrigo Mora, Camilo Mayada y Jorge Moreira.

Siendo el equipo menos goleador de los cuatro semifinalistas (tiene 12 goles, mientras que Gremio suma 22, Palmeiras 20 y Boca 17), otro punto que el equipo de Núñez mira de reojo es la necesidad de romper contra la historia en tierras brasileras: de sus 39 partidos jugados en Brasil, ganó seis, empató siete y perdió 25, con 34 tantos a favor y 66 en contra. En tanto, en la Libertadores, disputó 13 juegos, con tres victorias, un empate y nueve derrotas. ¿Los éxitos? Venció dos veces a Corinthians (2-1 en los octavos de final de 2003 y 3-1 en octavos de final de en 2006) y una a Cruzeiro (3-0 en cuartos de final de 2015).

Frente a Gremio, también conserva un historial negativo: se enfrentaron en 14 ocasiones, con cinco éxitos, dos empates y siete caídas. La única vez que se vieron las caras en la Libertadores, la alegría fue tricolor: el equipo de Porto Alegre ganó 2-1 como visitante y 4-0 de local en los octavos de final de la edición de 2002.

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