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Mató a un hombre en agosto y fue condenado en menos de 30 días

El homicida recibió una pena de 17 años de prisión
El homicida recibió una pena de 17 años de prisión Crédito: Gentileza El Sol
Pablo Mannino
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5 de octubre de 2018  • 18:32

MENDOZA.- Asesinó en agosto y, en un mes, fue condenado a 17 años de prisión. Se trató de la sentencia más alta dictada a partir de la reforma judicial que apuntó a agilizar los procesos. El crimen de Fernando Javier Juncos, de 28 años, hijo de un reconocido exfutbolista, ocurrido hace un mes, terminó con el principal acusado entregándose por la presión de los vecinos. Un mes después, fue condenado. Las pruebas eran contundentes, por lo que el fiscal Horacio Cadile, que lideró la investigación, expuso el caso en una audiencia inicial y "multipropósito" y un juez dictó la sentencia.

A pesar de que se trató de un juicio abreviado, a raíz de que el imputado confesó los hechos, las autoridades locales aseguraron que los plazos, incluso en este tipo de casos, comenzarán a reducirse de manera considerable, ya que se acortan instancias del proceso.

El asesinato de "Nano" Juncos, hijo de Luis, exjugador de Independiente de Rivadavia y de Gimnasia y Esgrima, generó indignación y una "pueblada" en el barrio La Favorita, en el oeste de la capital provincial. Los vecinos señalaron a Mariano Lorenzo López Moya, alias el "Mariachi", con antecedentes por robos, como presunto autor del homicidio.

El violento episodio ocurrió el 25 de agosto cuando Juncos comía un asado con sus amigos hasta que apareció el acusado, ajeno al grupo. Al no ser aceptado en la reunión, el hombre empuñó su arma y disparó contra el grupo de amigos. El balazo hirió en la cabeza de Juncos y provocó su muerte. A los pocos días del asesinato, los vecinos decidieron avanzar contra la propiedad de la familia del homicida para hacer justicia por mano propia. Quemaron la vivienda y atacaron a los parientes del Mariachi, ya que también lo señalaban por robos en la zona. Finalmente, un día después, López Moya, quien se escondía en otra casa de la zona, se entregó.

Desde ese momento, la Justicia activó el nuevo mecanismo colegiado. Durante la audiencia frente al juez sorteado, David Mangiafico, la defensora oficial, Silvina González, llegó a un acuerdo por un juicio abreviado inicial. Así, el Mariachi admitió la autoría del delito y recibió una pena de 15 años, que se unificó en 17 años porque tenía una condena anterior. De esta forma, se consiguió una sentencia en 30 días. No fue la primera condena que se dictó bajo esta metodología, pero sí la más alta.

La Legislatura de Mendoza sancionó a fines del 2017 la ley 9040 de creación del Fuero Penal Colegiado, el cual que está integrado por los Tribunales Penales Colegiados, los Juzgados Penales Colegiados y la Oficina de Gestión Administrativa Penal (OGAP).

Cada Tribunal Penal Colegiado y Juzgado Penal Colegiado contará con su propia Oficina de Gestión Administrativa Penal, que será la encargada de diseñar la agenda judicial. Los Tribunal Penales Colegiado y Juzgados Penales Colegiados se organizarán en el Colegio de Jueces. Los jueces de cada Colegio se subrogarán o reemplazarán en forma automática y sin ninguna formalidad, conforme la metodología de subrogancia que disponga la Oficina de Gestión Administrativa Penal (OGAP), a través de un sistema informático o por sorteo.

La importancia de la audiencia

Este órgano fijará audiencias entre las 8 y las 19. Otra de las modificaciones que se aplicará será la oralidad en las audiencias y su registro digital, eliminando el papel.

"Con este sistema de sorteo de jueces, centrado en la oralidad, se aceleran todos los tiempos y se optimizan, para que dejen de acumularse causas. Buscamos que se resuelvan rápido. Es un gran esfuerzo de todos, para resolver todo. Ahora si un juez no está, la función la cumple otro", explicó el juez José Valerio, integrante del máximo Tribunal provincial.

Sin embargo, dentro de la propia Justicia hubo críticas a la nueva metodología, especialmente porque se "sacan rápido las causas de encima", se suprimen plazos "necesarios" del proceso.

"Ahora hay más presencia y más presión para todos. El juez debe estar presente; ya no viene a cualquier hora y firma un escrito. Como todo, es un sistema nuevo que genera cierta resistencia entre quienes actúan con liviandad, pero en definitiva se apunta a ordenar el trabajo y evitar que se prolongue. En vez de hacer a pedacitos, se debe tomar el caso y resolverlo", indicó Valerio.

Según explican en la Justicia provincial, en la audiencia preliminar, que se realiza dentro de los 10 días de iniciado el caso, el 50% queda resuelto, sea por suspensión de juicio a prueba o por juicio abreviado. "Cuando existen pruebas contundentes, ya en la primera audiencia, que se inició por la prisión preventiva, se puede transformar en juicio abreviado", afirmó Valerio.

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