Más allá del cine: el camino para adueñarse de las pantallas y llevar las historias periodísticas a videos

Phoebe Connelly: "Logramos avanzar con pasos simples"
Phoebe Connelly: "Logramos avanzar con pasos simples" Crédito: Julián Bongiovanni
La directiva de The Washington Post, Phoebe Connelly, explicó cómo se vive la transformación desde esquemas tradicionales hacia nuevas formas de comunicarse con la audiencia
Guillermo Tomoyose
(0)
7 de octubre de 2018  

El despliegue de los smartphones y el acceso a internet desde redes móviles que tuvieron lugar en la última década transformaron de manera radical el modo de acceder a los contenidos digitales. Los lectores comenzaron a tener a disposición múltiples pantallas, además de la tradicional propuesta de la televisión. Y aparecieron novedosas formas de publicar los artículos periodísticos , más allá de una nota que combinaba texto e imágenes para un lector sentado en una computadora de escritorio. Trasladándose de la notebook a los teléfonos, tabletas y hasta a relojes inteligentes, la audiencia se habituó a interactuar con las producciones audiovisuales.

Con más de 12,5 millones de usuarios conectados a internet, en la Argentina el tráfico de datos superó los 380 Gbps sostenidos en julio de 2018, lo cual significó un incremento del 73% en comparación con los registros de 2017 de la Cámara Argentina de Internet. En gran parte, esta tendencia se debe al acceso de servicios de streaming y de las transmisiones en vivo que se realizaron de los partidos de la Argentina en el Mundial Rusia 2018. Sin embargo, también es una confirmación del hábito de consumo de contenidos en forma de video, una realidad presente en todo el mundo, impulsada por las principales compañías tecnológicas.

En este contexto, Facebook presentó en la Argentina una iniciativa que busca impulsar la producción de videos en medios periodísticos, con referentes como The Washington Post, Al Jazeera+, Vice, Now This y García Media, y desarrollado con el apoyo del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) y Digital House.

"La coordinación entre un equipo editorial y la producción de video es todo un desafío, pero logramos avanzar de forma conjunta con pasos simples", dijo Phoebe Connelly, subdirectora de video de The Washington Post, durante su participación en el programa Video Accelerators, organizado por Facebook.

"El video es un formato que nos permite contar historias que informan y emocionan, historias que resultan atrapantes para el público independientemente de la plataforma en que las vea", dijo Julieta Shama, gerente de alianzas estratégicas con medios de noticias de Facebook en el Cono Sur. "Esta virtud y el creciente desarrollo de plataformas, dispositivos y herramientas nos sitúan en un momento inédito para experimentar con nuevos formatos", agregó la ejecutiva, que está a cargo de un programa inédito dentro de la compañía para ayudar a los medios a crear más producciones en video.

Del papel al video

The Washington Post es el diario más antiguo de la capital estadounidense. Su prestigio está marcado por sus producciones periodísticas, que se reflejaron en la pantalla grande con dos films que tuvieron brillo propio: primero, en la década del 70, con Todos los hombres del presidente, de Alan Pakula, y más cerca en el tiempo con The Post, dirigida por Steven Spielberg. En los cinco últimos años, el centenario medio inició un camino propio para adueñarse de las pantallas y transformar sus historias en video, marcado por el ingreso del fundador de Amazon, Jeff Bezos, y por los profundos cambios tecnológicos y las nuevas formas de consumo de contenidos.

"Si una producción periodística impresa es buena, con el uso de video puede ser mucho mejor. Es un trabajo continuo, en el que hay que organizar reuniones, invitar a los periodistas para que sepan cómo es el trabajo audiovisual", cuenta Connelly. La clave de este proceso, que implica involucrar dos áreas de producción de contenidos con diferentes formas de trabajo, también pasa por identificar a aquellos miembros de la redacción que se interesan y se involucran en el uso de nuevas herramientas. "Ellos son los evangelizadores, dentro de la organización, a la hora de impulsar las producciones de video que promueve The Washington Post en sus diversas plataformas", agrega la directora adjunta del Post.

Este proceso de transformación del contenido impreso en papel a los formatos audiovisuales requiere un conocimiento del espacio elegido para publicar una pieza de audio o video: no es lo mismo una producción para Facebook que una publicación en Twitter o una historia en Instagram. "Para empezar, en la edición impresa de The Washington Post podemos contar las mejores historias, pero esa es solo una plataforma. Tenemos que asegurar el mejor circuito de distribución y, a su vez, que llegue en el formato correcto".

En la experiencia de trabajo del equipo de The Washington Post, la producción de video no es una mera transcripción del artículo en formato audiovisual, sino que debe contar con su valor agregado dentro de la pieza periodística, darle la potencia que tienen las voces de las personas. "Una pieza de video basada en una pieza periodística busca describir cómo las historias impactan en la vida de los ciudadanos. Los casos como los tiroteos en Estados Unidos o las víctimas de abuso de opioides son producidos desde la mirada de las familias y la comunidad afectada".

Connelly destacó algunos recursos que logran mantener la atención de la audiencia de forma efectiva, como el desarrollo de un guion atractivo, el uso de subtítulos y un aspecto visual logrado. También es clave que se identifique el objetivo del contenido para la audiencia deseada y conocer sus hábitos en función de cada espacio utilizado para difundir las producciones periodísticas.

"Una página en Facebook es un muy buen espacio para generar conversaciones en la audiencia; allí se pueden identificar muchos temas de interés sobre un artículo. Por su parte, esa producción periodística tiene otro vuelo en Twitter, donde el objetivo es alcanzar a las personas influyentes que comparten el contenido con sus seguidores", remarca.

A su vez, una medida estándar para The Washington Post suele estar en unos tres o cuatro minutos de duración. Sin embargo, también hay excepciones, como el documental de 17 minutos sobre Paul Manafort, quien fue el director de la campaña presidencial de Donald Trump. "Fue una producción original de larga duración que tuvo su espacio de publicación exclusivo en las plataformas de The Washington Post tanto en las aplicaciones móviles como en el sitio web de forma completa", explica Connelly. Es, en resumen, un ejemplo de lo que pasa en el centenario diario estadounidense, muchas veces reflejado en el cine, pero que ahora se anima a producir sus propias historias en video para múltiples pantallas en el mundo digital.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.