Cam Beszkin, una especie de alien en la escena muy estereotipada del rock

"Cuando terminé la primaria quería tocar la guitarra"
"Cuando terminé la primaria quería tocar la guitarra" Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez
Con una trayectoria poco conocida, la cantante acaba de editar un disco de covers que combinan "Ella vendrá" de Don Cornelio con Mercedes Sosa
Sebastián Ramos
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7 de octubre de 2018  

A los 31 años, Cam Beszkin dice sentirse como una suerte de outsider de la escena, que no tiene muchos amigos en el circuito y que no la llaman para tocar en los festivales porque no le interesa eso de "tener que chuparle las medias" a nadie. Algo de ese sentimiento parece haberse colado en el título de su reciente EP de covers, Alien Vol. 1, aunque ella misma lo relacione con la idea de apropiarse de mundos ajenos. "Tiene algo de esto de salir de mi mundo personal, tomar esas canciones y traerlas a mi terreno", dice.

Esas canciones son "Duerme negrito", tema anónimo popularizado aquí por Mercedes Sosa; "Ella vendrá", de Don Cornelio y la Zona; "Hanging on the Telephone", de Blondie, y "Because the Night", de Patti Smith y Bruce Springsteen. A diez años de su álbum debut, Andando cruda, Beszkin ha demostrado ser una de las compositoras y cantantes más originales de su generación y ahora, con Alien, afronta el desafío de interpretar, de apropiarse de un puñado de clásicos de aquí y de allá.

"Quería hacer versiones como un laburo de experimentación que no había hecho. El tema es que componer es mi cable a tierra y me gusta tanto que cada vez que voy a grabar un disco siempre tengo mucho material. Por eso me lo propuse como un juego y también me sirve para tener un poco más de variedad en mi repertorio. Creo que fue un buen experimento", remarca sentada en torno a la mesa de un bar de Chacarita.

"No quería hacer un cover y tocarlo tal cual. Yo soy del hit, no soy de los fanáticos que buscan las rarezas. Me gustan los discos de grandes éxitos y por esto estaba bueno agarrar temas conocidos y desarmarlos, apropiármelos. Ese era el desafío: apropiarse de un temazo como puede ser 'Duerme negrito' y que sonara como mío".

En esa búsqueda de apropiación, la compositora, cantante y multiinstrumentista tradujo al castellano las versiones de los dos temas cantados en inglés, tomándose más de una licencia poética. "Fueron temas que tienen que ver con mi adolescencia, canciones que me motivaban para poder explorarlos y darlos vuelta. Y la idea de cantarlos en español era también para sentirlos más propios. Por ahí lo que yo interpreté no es lo mismo que lo que interpretó el autor, pero esa es la gracia de la música. Cuando uno escucha una canción y le pega es porque le resuena por alguna experiencia propia".

Beszkin no pudo con su genio y el EP -que no tiene edición física, sino que se encuentra en las plataformas de streaming y también figura en internet con un registro visual- incluye también dos temas suyos ("Adiós" y "Suerte"), que no desentonan al lado de los clásicos que decidió grabar. "Compongo desde que empecé a estudiar guitarra, con los primeros dos acordes me puse a componer. A la hora de estudiar, me pasaba mucho, me era más fácil aplicar el conocimiento haciendo una canción con ese material", asegura.

En esas dos canciones, también, Beszkin planta bandera feminista: "Mercancía, soy carne viva, más que espejos de colores, mucho menos que otras vidas. Suerte que estoy cantando acá viva y cantando acá. Suerte que hoy no me tocó, pero el miedo quedó fuerte", canta en "Suerte", el tema que cierra el disco.

"No sé si ahora hay más mujeres en el rock, porque yo las veo desde hace un montón. Lo que pasa es que quizás ahora estén más visibilizadas y por ahí antes también se les daba menos posibilidades a las mujeres. En las bandas de rock de los años 90 no puedo nombrarte ni a una mujer y yo sé que había muchas. Ahora empezamos a juntarnos entre nosotras, a empoderarnos y todo eso, pero el tema es muy complejo", sostiene y recuerda que su novia, fotógrafa, cubrió la última edición de BARock, en octubre del año pasado, y cuando le mostró las imágenes no había ni una mujer en los escenarios. " Eran todos varones. Por ahí Fabi Cantilo aparecía en un momento, pero nadie más. La otra vez también estuvo ese tributo a Spinetta y no convocaron a ninguna mujer. No puede ser que no te llame la atención. Como que la mina siempre tiene que estar en un lugar sumiso, el poder tiene que estar en manos de varones, ¿por qué?".

Beszkin dice que el contacto con la música viene desde su infancia misma, que sus padres "medio progres" la mandaban a estudiar música y pintura y que siempre se interesó por tocar varios instrumentos. "Cuando terminé la primaria, yo quería tocar la guitarra todo el día, siempre lo tuve claro. En el secundario entré a uno que tenía jornadas artísticas a la tarde y ya en tercer año empecé a hacer lo que era la Berklee acá. Igual, las instituciones no son lo mío. La gente se puede adaptar parece, pero yo creo que es muy antinatural para la música. La cosa esa de dividir todo en materias, dentro de la música, si no hay un lugar donde podés unir todo, no te sirve. Por eso creo que es mejor tener un mentor, que es algo más integral. A mí me pasó con Iris Guiñazú, mi profesora de canto, y me pasó también con Sergio Álvarez, el productor de mis últimos discos, que lo conocí cuando conocí a Mariana Bianchini [Beszkin toca el bajo en la banda solista de la excantante del grupo Panza]. Él es un maestro, alguien que te puede ensañar más allá de materias o temas específicos y que puede escuchar tus necesidades".

Nacida para rockear, Beszkin confiesa que de niña escuchaba a Shakira ("tenía esa cosa más popera, medio emo si se quiere y el disco ¿Dónde están los ladrones? tenía muy buenas canciones"), que llegó a Don Cornelio y La Zona a través de un amigo diez años mayor que ella, con quien en el secundario tuvo su primera banda de garaje ("ese primer disco es un hit detrás de otro y 'Ella vendrá' es como un himno") y que cuando grabó su primer disco, con 21 años, fue como un juego. "Fui a grabar por la experiencia misma y fue el comienzo de algo sin darme cuenta".

Ese algo ya tiene cuatro discos editados con su nombre (uno junto a Manuel Fusari), dos como cantante y bajista del grupo Rie y este EP con canciones ajenas apropiadas. Sí, algo de alien tiene Cam Beszkin y vale la pena descubrir.

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