Suscriptor digital

Una banda asaltaba restaurantes de la zona norte del conurbano con una ametralladora y una granada

El sospechoso tenía un subfusil PAM 2 y municiones de varios calibres
El sospechoso tenía un subfusil PAM 2 y municiones de varios calibres Crédito: Policía Bonaerense
El jefe de esa peligrosa organización criminal fue detenido tras un allanamiento en Villa Adelina
(0)
7 de octubre de 2018  

Llegaban a restaurantes de la zona norte con uniformes del Servicio Penitenciario Federal y simulaban un procedimiento, incluso con un supuesto custodio que vigilaba fuertemente armado la puerta del local. Adentro, sus cómplices desvalijaban a clientes y trabajadores. Repitieron esa modalidad en lugares de comida de San Isidro, donde se llevaron importantes botines. Esos falsos agentes penitenciarios estaban preparados para disuadir cualquier posible confrontación: portaban al menos una ametralladora y una granada.

La policía bonaerense atrapó ayer a uno de los cabecillas de esa banda. Un hombre de 38 años que habría sido identificado por fuentes policiales como Marcos E., detenido tras un allanamiento realizado en una vivienda en la localidad de Villa Adelina.

Los investigadores pusieron especialmente el foco sobre esa organización criminal por el poder de fuego exhibido en los atracos. En la casa donde fue arrestado el sospechoso se encontró una de las armas buscadas: un subfusil PAM 2, calibre 9 mm, una ametralladora de larga tradición en las fuerzas de seguridad argentinas, diseñada en la década del 50. Antigua, pero letal con su fuego en ráfagas. Armas de esas características empezaron también a encontrarse en manos de bandas narco.

También fue encontrada allí una granada FMK2, que fue detonada, por su peligrosidad, en forma controlada por los peritos en explosivos de la policía bonaerense.

Ese sospechoso tenía en su poder, además, un revólver calibre 44 y una pistola Bersa calibre 22. Si bien no se encontró allí otra arma larga más allá de la ametralladora, si fueron hallados proyectiles de fusil.

También se decomisó un chaleco antibalas con la sigla correspondiente al Servicio Penitenciario Federal y los investigadores analizan ahora si esa protección utilizada por el delincuente corresponde realmente a guardiacárceles o solo tenía impreso el logo.

"El operativo se llevó a cabo en un departamento ubicado en Comandante Luis Piedrabuena al 1300 de la localidad de Villa Adelina, al norte del conurbano, y estuvo a cargo de efectivos de la policía de la provincia de Buenos Aires pertenecientes a la comisaría 4» de San Isidro", se consignó en la información oficial sobre el procedimiento.

Los agentes bonaerenses descubrieron en esa propiedad parte de los botines conseguidos durante asaltos en restaurantes de la zona norte del conurbano.

Más allá de dinero, en ese departamento los policías incautaron relojes, alhajas, celulares, un televisor, una notebook y otros elementos que habrían sido obtenidos en los robos en los locales de comida.

Esos elementos servirían como pruebas para solidificar la acusación contra el presunto organizador de esa banda criminal. Los investigadores siguen tras la pista del resto de los integrantes de ese grupo que había generado temor en la zona norte.

Interviene en la causa la UFI descentralizada de Martínez, a cargo del fiscal Gastón Garbus; el magistrado Esteban Rossignoli, al frente del Juzgado de Garantías N° 4, ambos pertenecientes al Departamento Judicial de San Isidro.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?