Suscriptor digital

El karma de Boca en 2018: ¿por qué no puede ganarles a los otros grandes?

Boca está preocupado: le cuestan los partidos cruciales
Boca está preocupado: le cuestan los partidos cruciales Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima
Franco Tossi
(0)
8 de octubre de 2018  • 08:31

El 2018 de Boca , hasta acá, no viene siendo nada malo. Consiguió el bicampeonato en la Superliga, está en semifinales de Copa Libertadores y anoche cosechó un empate impensado ante Racing para mantenerse vivo en el actual campeonato. No obstante, en algo no se especializó: no ganó ninguno de los cinco clásicos oficiales que se disputaron.

Resta saber si finalmente se concreta lo que todo el mundo del fútbol anhela: la posible final inédita de Libertadores con el superclásico como protagonista. Y se verá como le va al conjunto de Guillermo y Gustavo Barros Schelotto en la fecha 14, cuando tenga que volver a Avellaneda para visitar el Libertadores de América, ante Independiente.

Resumen de los goles del empate entre Racing y Boca - Fuente: Télam

02:59
Video

Lo cierto es que el xeneize afrontó cinco encuentros contra los demás "grandes" en lo que va del año y en ninguno pudo imponerse: el saldo parcial es de dos paridades y tres caídas. Más allá de que solo uno de ellos pudo jugarlo en su casa.

El 4 de febrero igualó (1-1) ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. Aquella tarde de tantas polémicas desprendidas del silbato de Silvio Trucco, Carlos Tevez puso el empate fundamental, por ese entonces, para mantenerse en el liderazgo. Más de un mes después, recibió el golpe más doloroso: perdió la Supercopa Argentina ante el Millonario (2-0), con los goles de Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco.

El 15 de abril tuvo otra pálida que provocó miedo a título que estaba rumbeado y que finalmente logró. Porque Independiente era uno de los que podía darle pelea. El Rojo se puso ese chip en la cabeza y lo superó en mucho más que el resultado (1-0), con gol de Martín Benítez. Boca tuvo que esperar al segundo semestre para volver a jugar un clásico, aunque también fue un dolor de cabeza. Porque River, esta vez en la Bombonera, se hizo dueño de la rivalidad (2-0) a través de los goles de los mismos protagonistas que habían pisado fuerte en Mendoza.

Y anoche bien pudo ser una derrota contundente, pero el Xeneize entendió por dónde iba el trámite del encuentro ante la Academia, y en el tramo final consiguió una igualdad tan impensada como importante gracias a la eficacia de Ramón Wanchope Abila y Sebastián Villa.

Esos números adversos otorgan un panorama más desalentador en medio del entusiasmo por querer ver un nuevo duelo ante River, en lo que sería el enfrentamiento entre ambos más importante de la historia. Y consolida más la sentencia de que, en los duelos fuertes, al conjunto de Guillermo le cuesta sentirse cómodo.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?