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Un puente con el futuro

Los más optimistas creen que Vaca Muerta tiene potencial para exportar el equivalente a la cadena agroindustrial. Cuáles son las variables para tener en cuenta
Los más optimistas creen que Vaca Muerta tiene potencial para exportar el equivalente a la cadena agroindustrial. Cuáles son las variables para tener en cuenta Fuente: LA NACION - Crédito: Martín Lucesole
Victoria Pérez Zabala
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14 de octubre de 2018  

Porque hay una sierra cercana que se llama sierra de la Vaca Muerta; porque el que descubrió la formación, en 1923, el geólogo y paleontólogo norteamericano Charles Weaver iba pateando cabezas de vacas muertas mientras recorría el terreno; porque vista desde arriba se delinea en el mapa la cabeza de una vaca. Alejandro Bianchi, periodista especializado en energía y autor del libro Argentina Saudita, enumera las teorías sobre el origen del curioso nombre del recurso natural que puede ser el salvavidas de la economía.

"El mayor desafío del país es no perder otra oportunidad. La naturaleza nos está ofreciendo un recurso que todo el mundo, literalmente, necesita", destaca Bianchi. Especialmente la Argentina, que presenta una dependencia alta hacia los hidrocarburos con una matriz energética donde más del 53% es gas natural y el 32% es petróleo. El país ocupa el segundo lugar, después de China, en recursos no convencionales de gas, y el cuarto en petróleo no convencional detrás de Rusia, Estados Unidos y China. Vaca Muerta es en sí misma, como formación, más grande que cualquiera individualmente de Estados Unidos. No solo por el área que comprende, sino por el espesor de la roca generadora. Es comparable con Permian en Texas, que está de moda en Estados Unidos.

Alejandro Rebossio, periodista especializado en economía y autor -junto con Alejandro Bercovich- del libro Vaca Muerta. Una investigación entre Texas y Neuquén, analiza los factores que pueden complicar la explotación de esta joya geológica: "El costo tiene que bajar lo suficiente para poder producir. Todavía el costo del pozo para producir en Vaca Muerta es alto en comparación con Estados Unidos. Para eso tienen que aumentar la eficiencia y la escala de producción".

"En segundo lugar -continúa Rebossio- el precio es clave. Tanto del petróleo, que ahora está alto y favorece la explotación, como del gas. En este último caso, depende de subsidios porque actualmente el Estado está subsidiando la producción. Por eso, hay muchos que se preguntan por qué en lugar de subsidiar los combustibles fósiles, que son contaminantes, no se subsidia la energía renovable. La clave para el gas es el precio subsidiado. El otro factor, que puede llegar a impedir que se explote Vaca Muerta, es que haya alguna cuestión de tipo ambiental que lleve a que se prohíba la producción. Eso por ahora no se da. Pero hay países, como Alemania o Francia, donde se decidió no hacer fracking".

Según el economista Fernando Navajas, de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), "Vaca Muerta es una revolución productiva. No es el futuro, es el presente. Las energías renovables son el futuro. Vaca Muerta es el puente entre el presente y el futuro. Para realizar una transición en veinte años".

¿La nueva Pampa Húmeda?

Sentado en su despacho, el secretario de Energía de la Nación, Javier Iguacel, asegura: "Vaca Muerta tiene el potencial de ser la segunda turbina del avión de la Argentina y de producir exportaciones equivalentes a toda la cadena agroindustrial". Iguacel, ingeniero en petróleo, con 25 años de experiencia como reservorista, prefiere hablar de números para mostrar el crecimiento de los no convencionales, tanto en gas como en petróleo. "Del año pasado a este año, la producción de pozo de Vaca Muerta de gas aumentó el 164%. Desde 2015 hasta hoy aumentó 10 veces: de 2 millones de metros cúbicos a veinte millones. Ya es el 15% de la producción nacional de gas. Y en solo dos años. En petróleo aumentó el 54% en un año. Aumentó 10 veces: de 5000 a 50 mil barriles en dos años y medio".

Iguacel destaca que, además de tener la roca geológica y el potencial mineral, ahora existe el conocimiento, la tecnología y la capacidad de poder explotarla. "Esos chicos están diseñando un pozo que se perfora con una herramienta más chica que una pelota número cinco de fútbol -la punta del trépano-, que baja a 3 mil metros de profundidad hacia el centro de la tierra y 3 mil metros más en forma horizontal. Imaginate que estás en un avión a tres kilómetros de altura, echás un hilo hacia la base de la Avenida 9 de Julio y, después, lo hacés ir por dónde vos querés entre la vereda y la calle sin poder ver. Van navegando. Los geólogos han sabido hallar el lugar exacto donde navegar. Ni más arriba ni más abajo. Los ingenieros están buscando arenas mejores. Han hecho un modelo factoría, con áreas que hacen distintas cosas. Mientras perforan uno, hacen otra cosa en otro", destaca Iguacel, que viajó a Houston para atraer inversores.

"El invierno que viene tenemos 10 millones de metros cúbicos más de evacuación de los que hay y exportación a Chile desde Neuquén. Vamos a tener que seguir importando en barco porque no lo podemos traer de Neuquén a Buenos Aires. Pero vamos a seguir trayendo solamente en invierno, pocos meses al año, no como antes que era prácticamente todo el año. Hasta 2021. El otro gran salto es la planta de licuefacción para poder exportar lo mismo, más o menos, que consumimos hoy. Para el año que viene, estamos discutiendo con Bolivia no comprarle todo el gas que le estábamos comprando porque nos está sobrando", proyecta Iguacel.

Para 2024 se calculan 500 mil empleos nuevos, pero no todos en la zona de Vaca Muerta, pues se generarán en otros puntos del país. "Si no frenamos y mantenemos este ritmo de producción, vamos a duplicar la producción de gas y de petróleo. Vamos a generar esos empleos porque es la única manera de hacerlo y eso tiene mucho impacto", recalca Iguacel, un hombre muy activo y entusiasta también en su cuenta de Twitter (@JavierJiguacel).

-¿Cuál es el mayor obstáculo que puede impedir a Vaca Muerta producir, según su potencial?

-El primer obstáculo somos nosotros mismos. Tenemos que desterrar ese miedo, esa resignación de no poder hacer las cosas. El segundo es un obstáculo institucional, porque para que esto funcione tiene que haber gobiernos que funcionen. En la Argentina recién comenzamos a decirle no a la corrupción. En gas podríamos ser los quintos exportadores del mundo; podríamos exportar un millón y medio de barriles de petróleo. Es muy importante que los argentinos entendamos esto.

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