Cambio de polista por motivos tácticos: la historia detrás de una decisión sorpresiva en Las Monjitas

Las Monjitas, en la presentación hace 20 días: De Lusarreta, Caset, Bautista, Marcos Heguy, Ulloa y Sola
Las Monjitas, en la presentación hace 20 días: De Lusarreta, Caset, Bautista, Marcos Heguy, Ulloa y Sola
Claudio Cerviño
Alejo Miranda
(0)
9 de octubre de 2018  • 23:59

La noticia sacudió el ambiente polístico en pleno desarrollo de la Triple Corona . Por lo inusual. Y provocó diferentes reacciones: desde la comprensión, atendiendo necesidades del equipo en cuestión, hasta las de sorpresa y contrariedad, por el tratamiento recibido por un jugador. Lo cierto es que Las Monjitas , el conjunto nuevo que se formó para pelearle el liderazgo a La Dolfina y a Ellerstina, pegó un volantazo luego de la eliminación en el Abierto de Tortugas: hizo un cambio táctico que implicó la salida de Julián de Lusarreta (7 de handicap) y el ingreso de Santiago Toccalino (8) en el puesto de back. El estreno será este mismo miércoles, en el debut por el Abierto de Hurlingham ante Cría Yatay.

Hay un par de historias que no pueden soslayarse dentro de esta determinación llamativa. Esta versión de Las Monjitas se armó con tres jugadores del equipo de Alegría de 2017: Hilario Ulloa , Guillermo Caset y Facundo Sola . La salida obedeció a la búsqueda de nuevos desafíos: ganar uno de los tres torneos grandes del alto handicap. La propuesta del patrón colombiano Camilo Bautista sedujo económica y organizativamente. El coach es Marcos Heguy, exmulticampeón con Chapaleufú. ¿Cómo llegó De Lusarreta (28 años) al equipo, habida cuenta de que tiene apenas un par de temporadas de experiencia en este polo? Por iniciativa de Heguy, quien lo conoce y confió en él.

Pero De Lusarreta no fue la primera opción. La movida grande se hizo por el mejor back del mundo: Juan Martín Nero . Quitárselo a La Dolfina no era una misión sencilla. De hecho, no lo consiguieron ni con una oferta que dejó tambaleando al jugador, pero que prefirió seguir un año más con Adolfo Cambiaso, Pelón Stirling y Pablo Mac Donough. Con Nero, Las Monjitas era gran candidato a ganar cualquier título. No concretado el objetivo, se reflotó la chance, y confirmación, de De Lusarreta.

Santiago Toccalino, el reemplazante de De Lusarreta.
Santiago Toccalino, el reemplazante de De Lusarreta.

Con solo tres partidos oficiales del equipo (uno en el Jockey y dos en Tortugas), y antes de comenzar Hurlingham, se tomó la decisión del ingreso de Toccalino, back natural y con mayor experiencia (34 años) que De Lusarreta. Hubo muchos trascendidos sobre los motivos: desde desencuentros entre los protagonistas hasta disconformismo con su rendimiento. De Lusarreta jugó un partido razonable en Tortugas frente a La Albertina (victoria por 18-4) y parecía ir acomodándose. La realidad terminó mostrando otra cosa: tenía las horas contadas.

La semana pasada se incorporó al staff técnico Eduardo Heguy, primo de Marcos y con muchos años de antecedentes como coach y asesor de equipos. Y el rumor que circuló el fin de semana en Tortugas finalmente se confirmó. Con comunicado oficial incluido que habla del "cambio táctico y agradecimiento a De Lusarreta". Algunos, como Marcos Heguy, optaron por el silencio. El Sapo Caset, capitán del equipo, dio los motivos.

"Es una decisión que se tomó ahora, después de los partidos que jugamos y de las prácticas que hicimos. Vimos que el funcionamiento del equipo no era el ideal, no en la medida que todos esperábamos, y cuando probamos con Santiago (por Toccalino), por distintas cualidades, nos sentimos todos mejor. Sentimos que el funcionamiento era mejor. Fue exclusivamente táctico. Todos queremos lo mejor para el equipo. ¿Los caballos? Las Monjitas tiene muchos, así que la idea es montarlo bien a Toccalino. ¿Qué funcionamiento queremos agarrar? El del año pasado, clásico, un polo rápido y abierto. Con Toccalino podemos jugar más a eso. Le pega fuerte, es bien back, ha jugado varios Abiertos".

De Lusarreta (casco blanco, remera naranja), en el partido con La Albertina en el Abierto de Tortugas
De Lusarreta (casco blanco, remera naranja), en el partido con La Albertina en el Abierto de Tortugas Crédito: Mauro Alfieri

Hace unas semanas, tras el torneo del Jockey, el propio Caset nos contaba del entusiasmo de Las Monjitas para 2018. Por el nivel de jugadores y por el reclutamiento de caballos que se hizo durante varios meses. No dudó de las ambiciones del equipo: ganar uno de los tres grandes. "¿Este año o el que viene?", le preguntamos. "Este, ya", fue la contundente respuesta. La razón por la que Ulloa y Caset se fueron de Alegría (y sumaron a Sola) fue porque, según sus miradas, notaban que se había perdido la ambición de obtener títulos. Evidentemente algo no cerró después de la derrota con Ellerstina (15-10) en la semifinal de Tortugas hace menos de una semana. Y desde ahí se empezó a pensar en el golpe de timón.

Situación que abre un marco diferente a lo que el polo está habituado. Muchos equipos, amateurs y profesionales, se forman y se consolidan a partir del feeling de sus integrantes. De hecho, Nero no se fue de La Dolfina porque está cómodo en todo sentido, pese a que la tentación era grande. Las Monjitas no quiso esperar a ver si el equipo mejoraba y eventualmente plantearse el cambio de jugador para 2019. Ese "ya" de Caset es elocuente. ¿Si las formas son las correctas? Es un equipo profesional y se tomó una decisión drástica, desacostumbrada, que contempla poco y nada la parte humana. Pero no se están violando reglamentos.

Hace 10 años, Black Watch, con Bautista Heguy, Ignacio Figueras, Francisco De Narváez (h.) y Matías Mac Donough también realizó un cambio justo antes de Palermo: salió Figueras y entró Caset. Hubo revuelo, y con el tiempo se mencionaron promesas incumplidas del sponsor como factor desencadenante. Es el antecedente más cercano, aunque no idéntico. El caso de Las Monjitas sienta un precedente y sus alcances están por verse, más allá del acierto o no de la medida. Quedó claro que es un equipo profesional y no necesariamente de amigos.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.