Cansancio y molestias: las consecuencias de la primavera sobre el cuerpo

Los síntomas de las alergias respiratorias pueden aumentar en la primavera
Los síntomas de las alergias respiratorias pueden aumentar en la primavera Crédito: Shutterstock
Daniela Chueke Perles
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10 de octubre de 2018  • 14:52

Se espera la primavera como a una tierra prometida: vamos a disfrutar más del aire libre, de ir a la plaza, salir a correr, comer más frutas y verdura. Haremos más salidas con amigos, nos sentaremos en las mesas de afuera del bar o haremos un picnic con los chicos.

Hace tres semanas llegó la primavera al hemisferio sur. Levante la mano quien todavía no pudo cumplir ninguna de sus buenas intenciones y, en cambio, se encontró preso de un mayor cansancio y un estado de ánimo tirando hacia abajo.

¿Qué fue lo que pasó? ¿No se supone que con los días más lindos uno se iba a sentir mejor, más predispuesto a salir de casa, más sociable, más enamorado de la vida? ¿Por qué en lugar de sentir, como la mayoría de las personas, un estado de enamoramiento inexplicable, el cuerpo pide volver al sofá, agarrar el control remoto y sumergirse en Netflix como en el más frío y oscuro de los días de invierno?

La astenia de primavera: una explicación posible

La astenia, también llamada letargo primaveral es una condición desconocida para muchos, que produce gran cansancio y fatiga a quienes la sufren. De acuerdo al doctor Ernesto Crescenti (MN: 50.776), director del "Instituto de Inmunooncología Dr. Ernesto J.V. Crescenti" puede definirse como "un trastorno temporal caracterizado por la debilidad, común en poblaciones de entre 20 y 50 años, que afecta especialmente a las mujeres. Los principales síntomas son agotamiento -físico y mental- a través de la desmotivación o la ansiedad excesivas".

No todos los profesionales de salud coinciden en la existencia de la astenia como una entidad clínicamente reconocida y hay voces que lo atribuyen a la tendencia a la medicalización de la vida que lleva a buscar remedios farmacológicos para condiciones que no lo requieren.

En general todos coinciden en que la astenia primaveral no existe como una enfermedad definida.Según explica el doctor Pablo Mannucci, médico inmunólogo, coordinador del área de Alergia e Inmunología del Hospital Alemán, "se habla, más bien, de un conjunto de síntomas caracterizados por cansancio o astenia intensos, insomnio, náuseas, falta de apetito asociado a cambios de humor y sentimientos de tristeza. No existe explicación científicamente comprobada acerca de la causa de la astenia ni por qué ocurre predominantemente en primavera". Tampoco es un cuadro crónico y se estima su duración en dos o tres semanas, nada más.

Así el cansancio que puede sentir un persona en primavera, puede atribuirse a factores de índoles psicológica o emocional y no tanto a cuestiones somáticas, según explica el doctor Gabriel Lapman, jefe de consultorios externos del Sanatorio Modelo de Caseros.

No a todo el mundo la primavera lo pone de mejor humor. De eso se trata la astenia primaveral que padecen quienes tienen dificultades en adaptarse al cambio de estación
No a todo el mundo la primavera lo pone de mejor humor. De eso se trata la astenia primaveral que padecen quienes tienen dificultades en adaptarse al cambio de estación Crédito: Pixabay

Lo cierto es que, aunque no pueda atribuirse a una patología, la consulta médica puede ayudar si uno experimenta un cansancio mayor que el habitual a partir del cambio de estación.

Que las alergias no quiten la alegría

Con la llegada de septiembre, la floración de las plantas y el polen que circula en el aire, aumentan los síntomas de quienes padecen alergias respiratorias.

Según el doctor Ariel Blua (M.P. 26114), coordinador de la Sección Enfermedades Obstructivas de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, jefe de Servicio de la Unidad de Enfermedades Respiratorias en el Hospital Privado Universitario de Córdoba y miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria "la rinitis alérgica no parece seria o grave, ya que no está asociada a manifestaciones severas o mortalidad, pero tiene un elevado impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes que la padecen". Sin embargo, aclara, es una una de las afecciones crónicas más comunes a nivel global, y por lo general persiste durante toda la vida, según el "Reporte Mundial de Alergia" de la Organización Mundial de la Salud. Esta problemática afecta aproximadamente al 25% de los niños y a más del 40% de los adultos, y su prevalencia ha aumentado en el último siglo.

Atención quienes padecen asma

¿Cómo se relacionan la rinitis, cuyos síntomas suelen empeorar en primavera, y el asma? Estas afecciones frecuentemente coexisten, y se sabe que más del 80% de los pacientes con asma tiene rinitis y del 10 al 40% de los que padecen rinitis tienen asma. El doctor Blua, explica que "La rinitis es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de asma, tanto en pacientes alérgicos como no alérgicos, y la intensidad de la rinitis se relaciona directamente con la gravedad del asma. Los adultos jóvenes con rinitis tienen un riesgo tres a seis veces superior de desarrollar asma comparado con individuos sanos".

Uno de los principales inconvenientes que suelen presentar los pacientes con rinitis y asma coexistentes es la respiración por la boca. La nariz funciona como un filtro de aire, pero también como una barrera inmunitaria, ya es el primer órgano de choque para los microorganismos que penetran en la vía aérea. Al respirar por la boca gran parte del día, se exponen a un aire "desacondicionado" o de "mala calidad" (frío, seco y sucio). Respirar permanentemente un aire de esta calidad puede generar alteraciones funcionales, inflamatorias e incluso provocar el cambio en la estructura de la vía respiratoria.

Así, la época primaveral empeora especialmente la rinitis y si ésta no es controlada puede contribuir al empeoramiento de los síntomas de asma. Los pacientes con ambas afecciones asociadas presentan durante esta época un mayor número de consultas ambulatorias, hospitalizaciones y consumo de medicación antiasmática que aquellos asmáticos sin rinitis, hecho observado tanto en adultos como en niños, por la AAMR.

Plan para adaptar el cuerpo al cambio de estación

Para recuperar las energías y ayudar al cuerpo a adaptarse al cambio de estación, unos pequeños cambios en los hábitos pueden resultar útiles. El doctor Gabriel Lapman, recomienda especialmente:

  • Sol: disfrutar de los días de luz.
  • Llevar una alimentación rica y saludable, principalmente basada en vegetales para obtener vitaminas, fitonutrientes y fibra, consumir frutas y verduras
  • Tener un descanso óptimo entre 6 y 8 horas.
  • Controlar los factores predisponentes; alergias, hipertensión, sedentarismo,diabetes, obesidad.
  • Aprovechar esta época para abandonar hábitos tóxicos como el tabaquismo, el alcoholismo, las drogas, porque generan malestar, mal humor y astenia.
  • Destinar momentos libres para hacer yoga, meditación, relajación o recibir masajes como para poder ir recobrando energías.
  • Aprender que hay que vivir el hoy y ahora, y aprovechar el presente sin tantas preocupaciones hacia el futuro.
  • Si los síntomas del cansancio no mejoran o aparecen nuevos como falta de apetito, trastornos en ritmo evacuatorio, será preciso consultar al médico para hacerse un chequeo y evaluar las diferentes causas.

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