"Mi novio entrena todo el tiempo y nunca nos vemos"

Qué pasa cuando la actividad principal de la pareja se convierte en el centro de su atención
Qué pasa cuando la actividad principal de la pareja se convierte en el centro de su atención Crédito: Shutterstock
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10 de octubre de 2018  • 16:06

Cuando Juliana (26) conoció a Tomás (28) se veían casi todas las noches de la semana. Es que el flechazo entre ellos fue inmediato. Hace tres años, fueron a tomar una cerveza y desde ese día no se separaron. Al principio, hacían muchísimos planes como toda flamante pareja: ir a al cine, ver una obra de teatro, andar en bicicleta hasta armar un picnic al aire libre en el Parque Saavedra. Ahora, estas salidas suelen ser mucho más espaciadas y esporádicas porque Tomás se ha vuelto un fanático del running y dedica la mayor parte de sus tardes/noches a entrenar. Para la última maratón que se corrió en Buenos Aires de 42 kilómetros, salió durante un mes a entrenar todas las noches y casi ni se vieron.

Al principio, Juliana estaba muy contenta y entusiasmada con esta nueva actividad de Tomás, pero, con el tiempo, encontrar un hueco para verse se volvió directamente una hazaña. Ya no salían los viernes porque él necesitaba descansar y en la semana se la pasaba entrenando. Juliana sabe que la exigente rutina del running ha eclosionado varias parejas y necesita encontrar una manera para que el deporte y el amor puedan funcionar de manera armónica.

"A mí me gusta que entrene, pero realmente está yendo en detrimento del tiempo entre nosotros y me gustaría que encontremos un equilibrio", comenta.

El consejo

En el consultorio de Laura Rejo, coach de pareja, los conflictos entre cónyuges abundan así que le consultamos cómo encarar este problema:

"En todas las parejas hay momentos en que se ponen en la mesa tres espacios: lo propio, lo del otro y lo de los dos. Los tres espacios necesitan estar definidos y tener entidad propia. Ahora, ¿qué pasa cuando siento que el otro no le da lugar al espacio de pareja a manos del espacio propio? ¿Y si encima está en juego mi propio espacio personal?, ¿Qué hacemos para seguir? Lo más probable es que esas fronteras tengan diferentes dibujos, y que la necesidad de cada uno delimite lo importante. Lo mejor, en este caso, sería que ambos puedan contrastar el 'importantómetro' personal y en base a eso acordar para la pareja los tiempos y la dedicación necesaria. Sólo desde límites personales claros puede construirse una zona de negociación y creación saludable que no obligue ni desintegre a ninguno. Comparto algunas preguntas para pensar antes de encarar una conversación:

  • ¿Quiero que mi novio deje de hacer lo que le importa?
  • ¿Es necesario que yo esté de acuerdo con sus decisiones en el espacio personal para que él lo pueda hacer?
  • ¿Estoy dejando de hacer cosas importantes para mí?
  • ¿Qué necesito yo de la relación?

Después de responderte estas preguntas, es importante entender que para crear algo juntos, 'el tip' es pedir lo que necesito y hacerlo de la manera más específica posible. Muchas veces, algunos prefieren gastar energía en pensar que 'él debería ya saber lo que necesito' en vez de pedirlo lisa y llanamente como condición para la pareja, por lo tanto la discusión se transforma en sobre 'lo que el otro debería saber que yo necesito' en vez de 'yo necesito esto' lo cual genera resistencias dado que nadie quiere ser cuestionado.

La pregunta es: ¿Estás dispuesta a pedir lo que necesitas?".

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