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Brote de nostalgia dance: El fenómeno de las bandas tributo llega hasta Daft Punk y Calvin Harris

Daft Punk es uno de los artistas dance más imitados. También hay un DJ que rinde homenaje a Calvin Harris y un grupo de argentinos que se presentan con la cabeza de ratón de Deadmau5
Daft Punk es uno de los artistas dance más imitados. También hay un DJ que rinde homenaje a Calvin Harris y un grupo de argentinos que se presentan con la cabeza de ratón de Deadmau5 Crédito: Gentileza One More Time
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10 de octubre de 2018  • 16:24

En 2010, Ben Linsenmeyer y Ron Diep, dos DJs de Arizona, tocaron en una fiesta de Halloween disfrazados de Daft Punk, y les fue tan bien que lo transformaron en un trabajo de tiempo completo: One More Time, su exitoso grupo homenaje a Daft Punk, incluye cascos a medida, una pirámide en el escenario y luces que evocan la última gira mundial del dúo francés. Esa dedicación impulsó una gira mundial -incluida fechas como artista principal en el Brooklyn Bowl de Nueva York y en el Regent Theater de Los Ángeles- y una producción de fotos deliciosamente misteriosa en la que están posando con el Deadmau5 real. Te guste o no, este tributo a la dupla francesa es lo más cerca que vas de la experiencia de un auténtico concierto de Daft Punk en tu vida.

One More Time es el grupo más fuerte de la escena de bandas tributo de electrónica, a la que se suman los argentinos Livemau5, que en sus shows usa un casco luminoso de ratón pirata incluido y a veces es acompañado por un falso Marshmello (con su respectiva máscara, obvio). En el otro extremo del espectro visual está Calvin Harrison, que es solo un tipo poniendo canciones de Calvin Harris. (El veterano británico DJ Jamie Lukas asegura que "investigó y recreó" los sets de Harris para darle a los fans "la vibra de los festivales sin tener que pagar los tickets".)

Hay más tributos a Daft Punk, menos prominentes, como los londinenses Digital Love y los australianos Discovery. Daft Punk introdujo una nueva sensación del espectáculo y esplendor a la música electrónica en vivo, así que tiene sentido que ellos sean el acto más imitado.

Thomas Dunkley es promotor de eventos en Nueva York y hace poco descubrió que podía hacer grandes negocios minando el campo de pequeñas bombas de nostalgia. Cada semana organiza fiestas temáticas en las que repasa un segmento del léxico cultural de mediados de los 2000. En Take Me Out, un dj pone temas dance-punk de Bloc Party, LCD Soundsystem y Hot Chip; The Drop trae los temblores del dubstep de Skrillex y Rusko; y en The Black Parade vas a escuchar tus melodías favoritas de las teatrales bandas emo-pop como My Chemical Romance y All Time Low. "La nostalgia es como una droga", dice Dunkley. "Por eso la gente viene a los shows."

Luke Winkie

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