Una brújula para descubrir el tesoro sonoro de las islas Baleares

Por primera vez en Buenos Aires desembarca la escena musical mallorquí con un programa amplio y variado que durante diez días intentará seducir al público local
Sebastián Ramos
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12 de octubre de 2018  

PALMA DE MALLORCA, España.- En esta pequeña isla balear de aguas desmesuradamente cristalinas se dice que hay más artistas que público. "Es un lugar muy inspirador", insisten los mallorquíes para justificar la sobreabundancia artística y con solo recorrer un par de días las calles de esta ciudad y las distintas costas de la "Part Forana" se puede dar fe de ello. El arte bulle aquí con la misma fuerza que lo hace la naturaleza.

De allí que el Fira B!, el Mercado Internacional de Música y Artes Escénicas de las islas Baleares que acaba de cerrar su tercera edición (justo unos días antes del temporal que azotó a la isla esta semana), resulte tan necesario para difundir las múltiples y diversas propuestas artísticas de la isla, que pueden ir del jazz flamenco al indie rock, del pop kitsch a la electrónica experimental o del punk a la música dance.

Una muestra de esta escena de orgullo balear se podrá disfrutar en Buenos Aires en el marco del ciclo Mapa Sonoro, que se llevará a cabo entre el 17 y el 27 próximo, en tres sedes porteñas: Niceto Club, Usina del Arte y el Centro Cultural Recoleta.

"En Mallorca hay mucha gente haciendo cosas interesantes, lo que pasa es que es un sitio pequeño. Creo que podemos presumir de que hay muchos creadores y relativamente pocos espacios. Y al no haber un circuito tan amplio, el que hace algo vinculado a lo artístico es porque realmente tiene ganas de hacerlo y eso lo hace bastante más puro, poco adulterado", asegura Laia MaLo, poetisa y voz cantante del dúo electrónico Jansky, encargados de cerrar la tercera jornada del Fira B! en el club nocturno Sabotage.

Acto I: Poesía para la rave

Jansky, como varias de las agrupaciones que están representando a su ciudad en este ciclo, surgió casi sin proponérselo. Resulta que MaLo, con su "poesía punk" bajo el brazo, un buen día ganó un premio y cuando le ofrecieron presentar oficialmente el libro, decidió no hacerlo sola y convocar para que la acompañe a Jaume Reus, flautista y amante de la electrónica experimental.

"La idea era hacer una presentación de libro, pero que se pareciera a una rave, a una fiesta ilegal: vamos a pinchar tecno duro y vamos a recitar encima", dice Reus, sentado con la imponente Catedral de Santa María de Palma de Mallorca de testigo, la joya arquitectónica de esta pequeña gran ciudad gótica.

"Desde el primer día intentamos poner al mismo nivel la letra y la música, dentro de la electrónica, un lugar en donde por lo general no se tiene en cuenta mucho el mensaje. Queríamos poner un poco de mensaje en la pista de baile", dice Reus.

La postura política del dúo no queda solo expuesta en la poesía de MaLo, sino también en el idioma que utilizan (el catalán), en las grabaciones de campo convertidas en samples ("nos gusta mucho la ornitología y grabamos pájaros de acá para usarlos como un instrumento más en directo") y en la reivindicación "del patrimonio natural que hay en Palma".

"Aquí hay mucha energía y el trabajo de creación es más fácil que en otros lugares, porque ese epicentro energético no está tan tocado por la globalización y eso. Es como un microclima que te ayuda a hacer lo tuyo sin contaminarse demasiado con lo que ocurre en el mundo".

Acto II: Un oso panda viral

En el escenario principal del Fira B!, armado al aire libre en el Parque del Mar, es el turno de Papa Topo, la banda de espíritu aniñado del indie pop mallorquí con mayor proyección internacional. Un cuarteto liderado por Adrià Arbona Orero que desde hace diez años busca su lugar en el mundo. "Yo empecé con el proyecto en la época de MySpace", planta bandera generacional Adrià, sentado en uno de los tantos bares del centro histórico de Palma, vestido con chomba color amarillo pastel, abotonada hasta el último ojal, y pantalones cortos de tenis.

"Desde pequeño siempre hice música en mi casa, pero cuando tenía 17 años tenía un novio al que le dediqué unas canciones, a manera de regalo y para mandárselas abrí un MySpace. Las subí, las rotulé como Papa Topo, que era como me llamaba él, y le pasé el link. Era algo para que escuche él solo, pero a los pocos días recibí un mensaje del grupo La Casa Azul, que eran mis máximos ídolos en aquel entonces, diciéndome que le encantaba mi música", recuerda el cantante, tecladista y mentor de Papa Topo.

El siguiente paso fue la canción "Oso panda", "que se hizo mínimamente famosa en la isla" y les valió la invitación para tocar en la televisión local. "Fuimos vestidos muy ridículos, como de niños pequeños, prácticamente, pero porque vestíamos así en aquel momento, de colores pasteles y cantábamos una canción sobre un oso panda que se había perdido en la selva. De repente nos convertimos en un fenómeno freaky de internet. El video pasó a tener muchas visualizaciones, se hizo viral y nos llamaron para grabar nuestro primer disco".

Como una suerte de Miranda! en ácido atravesados por la cultura popular española, Papa Topo se acepta como una propuesta "muy inclusiva, tanto desde las sexualidades como desde las estéticas", sugiere el joven guitarrista Oscar Huerta Plaza. "No somos un grupo con un discurso político muy directo, ni nuestras canciones van sobre la lucha de géneros, pero siempre pensé en la banda como una propuesta mixta", completa Adrià. "Somos un grupo divertido pero a la vez intenso".

Acto III: Espíritu insular

"Estamos muy ansiosos por ir a Buenos Aires, lo único es que a mí me da un poco de pánico el tema de tantas horas en avión". Joan Roig es otro exponente de la escena mallorquí que la semana próxima aterrizará en el país. Otro músico como tantos por aquí que jamás pasaron de un viaje más extenso que las dos horas de auto que se pueden tardar en dar vuelta a la isla.

"Siempre nos dicen que somos muy cerrados, aunque no sé si ahora se nota tanto la diferencia, porque con internet podemos conocer todo el mundo sin salir de casa". Roig es el guitarrista, compositor y cantante de Saïm, la banda de punk rock que canta en catalán y que comparte con los hermanos Natàlia (bajo) y Daniel Gómez (batería).

El músico asegura que la escena mallorquí es muy ecléctica, pero que si tuviera que mencionar un factor común entre sus colegas coterráneos sería el aspecto crítico. "Creo que todos los grupos tienen un espíritu un poco crítico. No tanto por las letras o la queja social, sino entendido más como somos personalmente. Todos intentamos arreglar un poco las cosas y también está este toque mediterráneo, el mar y eso. Todos, en algún punto, cantamos sobre que estamos rodeados de agua".

¿Se puede hacer punk rock en medio de este paraíso insular? "Esta belleza que vos ves es lo que se ve desde el exterior, pero en el detrás de escena la gente intenta sobrevivir también aquí. Hay gente que lo pasa mal. Además, siempre está la crítica, porque en toda la isla están destruyendo todo para construir más hoteles para que quepa más gente y nuestro patrimonio es la naturaleza, la montaña y la costa. Luchamos desde nuestro lugar, la música, para que no destruyan nuestra casa".

Último acto: Un puente a Bs. As.

"Mis dos compañeros son muy fan de El Mató a un Policía Motorizado", dice Roig. Por estos días, en la isla y el resto de España también, el rock argentino parece tener un referente indiscutido: El Mató. El nombre de la banda platense (que desde hace tiempo gira por la Península Ibérica con éxito) se repite cuando se les pregunta a los músicos mallorquíes sobre la escena argentina.

"Para mí, son la mejor banda de habla hispana de la actualidad... pero no lo puedo decir muy fuerte porque si no se me van a enojar los músicos españoles", sostiene uno de los tantos productores de festivales que se acercaron hasta el Fira B! para fichar artistas.

"La idea del ciclo que se va a realizar en Buenos Aires es iniciar un diálogo con los grupos de allá y poder crear un puente entre las dos escenas de aquí en más", prometen desde la organización mallorquí. El desembarco es inminente y descubrir el Mapa Sonoro de las islas Baleares puede resultar un plan de lo más apetecible para buscadores de tesoros musicales escondidos.

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