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Una inflación de 42%: ¿meta razonable o muy optimista?

Alejandro Rodríguez
Alejandro Rodríguez PARA LA NACION
La experiencia de las devaluaciones permite evaluar las proyecciones
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14 de octubre de 2018  

En el borrador de una presentación del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se mencionaba una proyección de la inflación para diciembre de 2018 de 42% y una fuerte caída en el nivel de actividad de 2,4%. ¿Qué tan factible es ese 42%? Veamos.

En febrero de 2014 el tipo de cambio aumentó casi 25% respecto de diciembre y más del 50% en relación con el mismo mes de 2013. En septiembre de 2014 la inflación superaba el 43% cuando un año atrás era de 25%. En febrero de 2016 el dólar se apreció 50% en relación con noviembre y 70% en comparación con los valores de igual mes de 2015. En junio de 2016 la inflación llegaba a su pico de 45%. En los últimos meses el dólar subió 60% (110% en los últimos doce). Por lo tanto, 42% de inflación interanual en diciembre es, dentro de todo, una estimación bastante optimista si nos basamos en las últimas dos devaluaciones.

Puede plantearse la siguiente regularidad empírica, que no debe tomarse como una relación causal ni absoluta, pero que nos permite plantear algunos escenarios interesantes. En general, podemos expresar el nivel de precios, cuya variación es la inflación, como un promedio ponderado del tipo de cambio y los salarios nominales. De esta manera podemos decir que la inflación en la Argentina es, en promedio, aproximadamente, igual a 75% de la variación en salarios más 25% de la variación del dólar. Por ejemplo, en 2017 los salarios aumentaron 27,5% y el dólar 12%. Según la fórmula, la inflación debería haber sido 23%. La inflación nacional fue de 24,8%.

¿Cómo estamos hoy? El dólar subió 110% desde agosto de 2017 y los salarios, 20%. La inflación proyectada por la fórmula da 39% contra una inflación real de 34% para agosto. Dado que la mayor parte de la suba del dólar se dio en los últimos meses, es razonable pensar que el traslado a precios está en marcha y es solo cuestión de tiempo para que esa brecha de 5 puntos se reduzca. Adelantemos ahora a diciembre de 2018 y supongamos algunos escenarios.

Escenario I: El dólar se queda planchado hasta fin de año y la reapertura de paritarias acelera el crecimiento de los salarios al 25% anual. En este caso, nuestra fórmula nos da 42% de inflación, lo cual implicaría una caída del salario real del 12%.

Escenario II: El dólar en diciembre se ubica en $46 (aproximadamente el valor del contrato de dólar futuro) y los salarios continúan con la tendencia de 20%. La fórmula proyecta una inflación de 46% anual y una caída del salario real de 18%.

Escenario III: Supongamos que el dólar en diciembre se ubica en $46, pero los salarios reducen su velocidad crucero al 15%. Con estos valores, la inflación debería rondar el 41% según esta metodología.

Estos tres escenarios, que considero conservadores (no contemplan una nueva disparada del dólar), parecen reafirmar que la estimación de 42% de inflación resulta optimista.

El autor es director del Departamento de Economía de la Ucema

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