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El Gobierno ya comenzó a analizar el escenario 2019

Fuente: Archivo
Jaime Rosemberg
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13 de octubre de 2018  • 17:45

Los desplantes de Elisa Carrió , los vaivenes de la economía y el triunfo de Jair Bolsonaro en las elecciones brasileñas. En medio de tanta asfixiante coyuntura, la mesa chica que rodea al presidente Mauricio Macri comenzó a pensar en 2019 , el inminente año electoral que se avecina, y con él la necesidad de asegurar la continuidad del proyecto Cambiemos por otros cuatro años.

Los primeros intercambios se dieron durante el almuerzo que el lunes pasado sostuvieron las principales espadas de Pro en el despacho del jefe de gabinete, Marcos Peña. Allí, y en base a un documento elaborado por la secretaría de Interior, a cargo de Sebastián de Luca, y compartido con el secretario general de Pro, Francisco Quintana, el anfitrión y el resto de sus comensales ( Horacio Rodríguez Larreta , María Eugenia Vidal , Fernando de Andreis, Rogelio Frigerio , Federico Salvai, Diego Santilli, Humberto Schiavoni), comenzaron a analizar el tablero electoral que arrancaría a fines de este año o principios del próximo con internas en algunas provincias en las que Cambiemos es oposición, y dónde el oficialismo (en su mayor parte peronista) despega las elecciones provinciales de las nacionales con el objetivo de asegurar su continuidad en el poder.

"Está claro que el Presupuesto y la economía son hoy por hoy los objetivos excluyentes. Pero seríamos irresponsables si no empezamos a prever la estrategia para un año en el que no sólo se juega la presidencia, sino también gobernadores, intendentes y legisladores", explica y justifica uno de los protagonistas del cónclave que encabezó el jefe de gabinete.

En la reunión, según pudo saber LA NACION, se analizó un tercio del mapa electoral nacional. La primera cita electoral será, si se dan los pronósticos, Catamarca. La gobernadora peronista Lucía Corpacci debe decidir, por estas horas, si convoca a elecciones tal como lo hace habitualmente o decide unificar las elecciones locales con las nacionales. Tiene pendiente un diálogo con Raúl Jalil, intendente peronista de la capital catamarqueña, quien oscila entre su pertenencia al peronismo y sus diálogos con Frigerio y radicales locales como Oscar Castillo. "Puede ser nuestro candidato, tenemos un buen vínculo, depende de él", dicen en la Casa Rosada y la sede partidaria de Balcarce al 400. Si la elección fuera en marzo, las internas serían durante diciembre de este mismo año, por lo cual en las próximas semanas quedará definido si será un peronista o un radical del Frente Cívico (también se anota el lilito Rubén Manzi) quien intente darle a Cambiemos otra provincia al comienzo del calendario electoral.

La segunda provincia analizada fue Chubut. Los rumores políticos hablan de un adelantamiento a marzo de las PASO por parte del gobernador peronista Mariano Arcioni, lo que aceleraría los tiempos para el candidato radical, Gustavo Menna, de buena actuación en las legislativas del año pasado (fue segundo a poco más de un punto del mismo Arcioni) y apoyado por la Casa Rosada para buscar la gobernación. "El PJ y el FPV están divididos, ahí podemos ganar", se entusiasma un radical que trabaja por la candidatura de Menna.

Además de estas dos provincias, quedaron en la mesa de debate los análisis de otras seis que según el Gobierno jugarían sus cartas entre abril y junio: San Luis y La Pampa, gobernadas por Alberto Rodríguez Saá y Carlos Verna, ambos duramente enfrentados con el Poder Ejecutivo; Misiones, Chaco y San Juan, otras tres provincias gobernadas por peronistas, y Neuquén, dónde el dominio del Movimiento Popular Neuquino busca extender su dominio.

En la mayoría de esas provincias, la opción número uno es un candidato radical, y el macrismo "acompaña" con candidatos a diputados nacionales. Ocurre en Chubut, dónde suena el macrista Ignacio Torres para compartir boleta con Menna, o en Neuquén, dónde el radical Horacio "Pechi" Quiroga es candidato puesto a la gobernación, y Marcelo Bermúdez, de Pro, sería candidato a sucederlo en la intendencia de la capital neuquina.

Hay, de todos modos, dos macristas ya lanzados: Carlos Javier Mac Allister, que está decidido a enfrentar al PJ en La Pampa, y Humberto Schiavoni, el presidente del Pro nacional que jugará la gobernación, posiblemente contra el actual gobernador Hugo Passalacqua. En San Luis, y en medio de la disputa abierta entre los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, el también peronista Claudio Poggi sostiene su candidatura con el apoyo del Gobierno y la UCR.

Desde el macrismo afirman que aún no se habló de las chances reales de llegar al poder en las provincias que adelantarán elecciones. "Hay que pasar estos meses que van a ser complejos. La recuperación en la economía, si se siente en esos meses, nos va a permitir tener chances", advierten en Balcarce 50 y también en el partido del Presidente.

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