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En busca de votos, Bolsonaro y Haddad maquillan sus discursos

El ultraderechista, favorito para el ballottage, se distanció de los hechos de violencia; el candidato del PT reconoció errores por la corrupción
El ultraderechista, favorito para el ballottage, se distanció de los hechos de violencia; el candidato del PT reconoció errores por la corrupción Fuente: Reuters - Crédito: Amanda Perobelli
Alberto Armendáriz
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14 de octubre de 2018  

RÍO DE JANEIRO.- En un intento de ganar el apoyo de votantes de centro que les garantice una victoria en el ballottage del 28 de octubre, los candidatos presidenciales Jair Bolsonaro , del Partido Social Liberal (PSL), y Fernando Haddad , del Partido de los Trabajadores (PT), comenzaron a revisar algunas de sus posturas más polémicas, que sirven de munición para ataques a su rival.

Acusado por Haddad de consentir las agresiones que en los últimos días protagonizaron simpatizantes suyos contra votantes de izquierda -principalmente mujeres, negros y gays-, Bolsonaro llamó a sus seguidores a la calma y a evitar cualquier confrontación política. Antes, se había lavado las manos frente a la ola de violencia y había aclarado que no tenía control sobre esos atacantes.

"Lamento las agresiones. Quisiera que pararan. Si tuviese el poder de que solo me bastase hablar para evitar todo eso, ejercería ese poder. Apelo a todos en Brasil a dejar las pasiones de lado. No estamos disputando un Fla-Flu", dijo, en referencia al clásico enfrentamiento futbolístico entre Flamengo y Fluminense.

Desde las elecciones del domingo pasado, en las que el ultraderechista salió primero con el 46% de los votos frente al 29% de Haddad, se multiplicaron los informes de hechos de violencia motivados por el polarizado ambiente político, principalmente de presuntos partidarios de Bolsonaro -vestían remeras y gorros con su imagen o gritaban su nombre- contra personas que votaron por Haddad o expresaron su respaldo al PT o sus aliados movimientos sociales. El más grave de estos ataques ocurrió en Salvador de Bahía, el mismo domingo por la noche, cuando un mestre de capoeira fue asesinado a puñaladas por un hombre que se declaró simpatizante de Bolsonaro.

El clima se enrareció tanto que hasta la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresaron su preocupación y llamaron a los líderes políticos a condenar estos episodios.

Ayer, luego de grabar anuncios para el espacio gratuito de propaganda electoral en radio y televisión, Bolsonaro -célebre por sus comentarios machistas, homófonos y racistas- subrayó que él pretende unir a todos los brasileños y que es el PT el que, con su discurso de lucha de clases, fracturó al país.

"La última división por parte de Haddad ha sido con una crítica a los evangélicos que me apoyan. Pero nosotros queremos unir a todos. No nos interesa la religión, el color de piel, la opción sexual. Vamos a unir al pueblo brasileño de una sola manera, un solo corazón verde y amarillo", señaló en alusión a los colores de la bandera brasileña.

El exmilitar y diputado reiteró que no le interesa enfrontar a Haddad en los debates televisivos. Dejó de participar en la mayoría por encontrarse en recuperación desde el atentado que sufrió el 6 de septiembre, cuando fue acuchillado durante una manifestación callejera. Sus médicos le recomendaron no acudir a los debates de la semana pasada y de la próxima, aunque podría ir a los últimos dos: en el canal evangélico Record, el 21 de octubre; y en la influyente cadena Globo, el 26. Aunque ya dejó en claro que tal vez ni siquiera asista a esos por una cuestión estratégica.

"Cuando sea un debate entre él y yo, sin interferencia externa, estoy listo para comparecer", apuntó para resaltar que, en realidad , Haddad es un títere de Luiz Inacio Lula da Silva , encarcelado por corrupción.

En San Pablo, Haddad destacó que no hay precedente en la historia de Brasil de un candidato que llegue a la presidencia sin participar en los debates. Según la última encuesta de Datafolha, Bolsonaro ganaría el ballottage con el 58% de los votos frente al 42% de Haddad.

"Quien no tiene propuestas para el país no tiene con qué debatir", dijo Haddad, exalcalde de San Pablo y exministro de Educación de Lula.

Consciente de que una de las banderas de Bolsonaro que más tracción tuvieron en el electorado fue su férreo combate a la corrupción, Haddad, por primera vez, reconoció que durante los gobiernos del PT se cometieron errores en esa área.

"Los directores de las empresas estatales quedaron muy sueltos. Durante años en que estuve en el Ministerio de Educación, tenía una contraloría muy fuerte. Llevaré eso para las estatales", dijo. Luego agregó sobre el PT: "Si algún dirigente cometió errores, se garantiza el amplio derecho a la defensa y se concluye que se enriqueció, tiene que ir a la cárcel. Siempre con pruebas", aclaró. Para los petistas, la prisión de Lula se debió a una persecución política para evitar su vuelta al poder.

  • Jair Bolsonaro, candidato del PSL: "Lamento las agresiones. Quisiera que pararan. Si tuviese el poder de que solo me bastase hablar para evitar todo eso, lo ejercería. Apelo a todos en Brasil a dejar las pasiones de lado"
  • Fernando Haddad, candidato del PT: "Los directores de las empresas estatales quedaron muy sueltos. Si algún dirigente [del PT] cometió errores, se garantiza el pleno derecho a la defensa y se concluye que se enriqueció, tiene que ir a la cárcel. Siempre con pruebas"

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