Suscriptor digital

Juegos Olímpicos de la Juventud: Fausto Ruesga, el dueño del oro en el concurso de volcadas

Una de las acrobacias de Ruesga, que se lució en el concurso de volcadas
Una de las acrobacias de Ruesga, que se lució en el concurso de volcadas
Matías Baldo
(0)
15 de octubre de 2018  • 16:59

Fausto Ruesga se convirtió en el primer campeón olímpico de la historia del concurso de volcadas de los Juegos Olímpicos de la Juventud . En el Parque Urbano emplazado en Buenos Aires, el alero de 2.00 metros y 18 años, se adueñó de un show que construyó junto a sus rivales y se colgó la medalla de oro frente al ruso Nikita Remizov, en una decisión unánime de los jueces tras un empate en 81 puntos en la final.

Ruesga, quien integra el cuarteto masculino que este martes enfrentará a Georgia en los cuartos de final del certamen 3x3, participó del espectáculo y finalizó en la primera ubicación de la ronda clasificatoria junto a Remizov y el italiano Niccolo Filoni, los tres con 51 puntos. Con dos vacantes para la final, el trío debió demostrar nuevamente sus habilidades y el jurado envió a la final al argentino y al ruso.

Las mejores volcadas de Fausto Ruesga - Fuente: YouTube

02:26
Video

Ruesga y Remizov montaron una función para los cientos de espectadores seducidos por una disciplina espectacular. El argentino, por ejemplo, saltó por encima de una fila de tres personas entre las que se encontraba su compañera Sofía Acevedo, jugadora del equipo femenino y bronce olímpico en el concurso de lanzamientos.

Después de tres rondas, el empate en 81 puntos por lado obligó a los jueces, entre los cuales se ubicaba Sergio Oveja Hernández, a desempatar nuevamente para decidir al campeón. Ruesga, respaldado por su público, se quedó con el oro y relegó a Remizov, estrella de la selección rusa, a la plata.

La historia de Ruesga está íntimamente relacionada con el básquet. Fausto nació en Bahía Blanca, una de las cunas del deporte en territorio argentino, y atravesó toda su niñez con una pelota de básquet como juguete. César, su papá, fue jugador de Olimpo y dirigente durante 21 años hasta su renuncia del año pasado, paso necesario para lanzarse en busca de la presidencia de la Asociación de Básquetbol Bahiense.

Su caso es atípico: pese a su brillante rendimiento con la camiseta aurinegra y su continua convocatoria a la selección nacional, decidió rechazar en más de una oportunidad las ofertas para disputar la Liga Nacional para no marcharse de un club que ya forma parte de su familia.

Integrante de la promisoria Generación 2000, Ruesga volverá a Olimpo con una medalla de oro -pueden ser dos- para continuar con un crecimiento que ilusiona.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?