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Argentina-Brasil: los cimientos del equipo de Scaloni se ponen a prueba ante el peso del de Tite

Icardi y la delegación argentina ya están en Yeda
Icardi y la delegación argentina ya están en Yeda Fuente: LA NACION - Crédito: @argentina
Claudio Mauri
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15 de octubre de 2018  • 23:59

Si Brasil nunca asoma como un escollo sencillo, en este caso la complejidad aumenta para la Argentina. Los dos se volvieron insatisfechos del Mundial, aunque las conclusiones y consecuencias fueron diferentes para cada uno. Brasil quedó eliminado ante Bélgica en los cuartos de final, en un gran partido, que pudo serle favorable. La decepción no significó una purga, algo comprobable en la continuidad del director técnico Tite y en buena parte del plantel que pasó por Rusia. Lo de la Argentina fue más traumático, en resultados, juego e imagen. El fracaso se llevó puesto a Jorge Sampaoli, marcó el final para algunos jugadores históricos y la carrera de Messi con la camiseta albiceleste entró en una pausa que por ahora no se sabe hasta cuándo se extenderá.

Mientras Brasil se mantiene como un equipo armado y es la expresión de la continuidad de un ciclo, en la Argentina gobierna la provisionalidad, desde el entrenador hasta la composición del equipo.

Después de la goleada 4-0 a Irak, Lionel Scaloni lanzó una de esas ironías que a veces enmascaran una intencionalidad. Le contestó a un periodista que contra Brasil iba a "poner un ómnibus, un colectivo", palabras que acompañó con el gesto de colocar ese medio de transporte delante del arco. Detrás de la humorada puede estar el objetivo real de minimizar riesgos, de no exponerse excesivamente contra un rival con individualidades destacadas y colectivamente con más horas de vuelo.

Los pronósticos meteorológicos anuncian que el amistoso en el estadio King Abdullah Sports, en Yeda, se disputará bajo una noche muy calurosa, con una temperatura de más de 35 grados y una elevada humedad. Unas condiciones más rigurosas que las soportadas por la delegación argentina en Riad, donde decidió permanecer hasta ayer.

Entre la amenaza de Brasil y un clima sofocante, Scaloni reconoció en la conferencia de prensa del lunes que revisará su ideario: "Me gusta un fútbol rápido, vertical, llegar lo más rápido posible al arco rival, hacerlo en dos segundos en vez de diez. Pero también es cierto que este es un partido diferente. Si sale un desarrollo de ida y vuelta, de correcaminos, pueden pesar el calor y la humedad. En varios momentos será un partido de ritmo bajo, de saber administrar la pelota". Scaloni reparó en una de las virtudes de Brasil para sugerir que quizá lo más conveniente sea esperarlo: "Ellos tienen grandes individualidades y en algunos pasajes le agregan lo colectivo. Como todo equipo ofensivo, por momentos tiene sus carencias, y nosotros debemos aprovechar esas carencias".

Salvo la exclusión de Marcelo por lesión, Brasil está completo. Si bien Tite no confirmó la alineación, la probable tiene a diez jugadores que estuvieron en el reciente Mundial. Y la excepción es una de las apariciones más importantes del fútbol brasileño en los últimos años: el volante Arthur, campeón de la Copa Libertadores con Gremio y contratado por Barcelona por su perfil futbolístico semejante al de Xavi. Incluso el entrenador recibió algunas críticas por no haberlo incluido en el plantel que estuvo en Rusia.

Tras el Mundial, Brasil disputó tres amistosos, marcó nueve goles y no recibió ninguno: 2-0 a Estados Unidos, 5-0 a El Salvador y 2-0 a Arabia Saudita. Neymar hizo dos tantos y repartió cinco asistencias. Cuando Scaloni repara en el poderío atacante de Brasil apunta al tridente Coutinho, Roberto Firmino y Neymar, con Gabriel Jesús y Richarlison esperando en el banco.

Tal como ocurrió en la serie anterior con Guatemala (3-0) y Colombia (0-0), Scaloni variará la formación de un partido a otro. En ese sentido, cumple con la misión experimental, de probar jugadores, que tiene su gestión. "No estoy pensando en la Copa América, sino en el día a día. El futuro no me corresponde a mí", dijo ayer el oriundo de Pujato, mientras es un absoluto misterio lo que hará la AFA con el cargo de entrenador cuando pasen los dos amistosos de noviembre contra México.

De la formación que goleó el jueves 4-0 a Irak se mantienen desde el comienzo Romero, Pezzella, Paredes, Dybala y, quizá, Lautaro Martínez, ya que Scaloni se guarda hasta último momento la duda entre el exatacante de Racing o Ángel Correa.

Tras el Mundial, vuelve a la zaga central Nicolás Otamendi. "Es un jugador consagrado, lo necesitamos para una etapa de pruebas como esta. Le puede transmitir mucho a los de menos experiencia", dijo Scaloni sobre el defensor de Manchester City. En este período de búsqueda de jugadores que puedan ganarse un lugar y tener continuidad en el futuro, mucho se espera de Paulo Dybala (15 partidos, ningún gol) y Mauro Icardi (cinco encuentros, sin tantos). Pezzella, Tagliafico, Paredes y Lo Celso son jugadores a los que Scaloni parece dispuesto a respaldar. Los cimientos de la Argentina deben demostrar cuánto pueden aguantar del peso de Brasil.

Las posibles formaciones:

Argentina: Sergio Romero - Renzo Saravia, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico - Leandro Paredes, Rodrigo Battaglia, Giovani Lo Celso - Paulo Dybala, Mauro Icardi y Ángel Correa o Lautaro Martínez. DT: Lionel Scaloni.

Brasil: Alisson - Danilo, Marquinhos, Miranda y Felipe Luis - Casemiro, Arthur, Renato Augusto - Coutinho, Firmino, Neymar DT: Tite.

Hora: 14.45

Estadio: King Abdullah Sport, de Jeda.

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