Suscriptor digital

El debate de los católicos entre "opción por los pobres" y "pobrismo"

El Papa en un almuerzo con gente sin techo en Roma
El Papa en un almuerzo con gente sin techo en Roma Fuente: Archivo
Rubén Guillemí
(0)
17 de octubre de 2018  • 11:55

Cuando el papa Francisco inició su pontificado hace poco más de cinco años dijo que quería "una Iglesia pobre y para los pobres". Su expresión sorprendió por asociar el nivel socioeconómico de las personas a una cuestión espiritual, como es la fe. Pero además reavivó un debate con quienes marcan una diferencia entre la misión evangélica de estar especialmente cerca del más necesitado, y el "pobrismo", la exaltación del pobre en su condición de carenciado como si eso fuera una virtud.

"La pobreza no es una condición idílica del que vive de forma sencilla, sino la situación de quien se encuentra marginado y rechazado. Viviéndola desde la fe esa realidad puede convertirse en un camino de santidad, pero no es automático, como tampoco lo es para las personas que tienen mejor situación económica", afirmó el teólogo y sacerdote Gustavo Irrazábal, subdirector de la revista Criterio.

El teólogo, que también es autor del libro La era Francisco recordó que desde los tiempos que vivía en Buenos Aires, Jorge Bergoglio adhirió a la llamada "teología del pueblo" que hace una "opción preferencial por los excluidos". Sin embargo, aclaró: "Se trata de una opción 'operativa'. No es porque los pobres sean mejores o peores, sino porque viven urgencias que deben ser atendidas de forma prioritaria".

De todas maneras Irrazábal consideró necesario diferenciar esa opción del "pobrismo". "Cuando la ideología se cuela en la solicitud evangélicas por los pobres, caemos en el pobrismo. Y eso entra en conflicto con la misión universal de la Iglesia", dijo.

En estos cinco años de papado Francisco dio muestras del significado que tenía para él "una iglesia pobre para los pobres". Su primer viaje fuera de Roma fue precisamente a Lampedusa, la pequeña isla del sur de Sicilia célebre por el desembarco continuo de inmigrantes. Y la mayoría de sus viajes al exterior fueron a países que suele definir como "la periferia" del mundo. En otro gesto, a fines del año pasado nombró como obispo auxiliar de Buenos Aires al padre Gustavo Carrara, párroco de la Villa 1-11-14.

En diálogo con LA NACION, monseñor Carrara explicó el sentido de la opción de Bergoglio, que arranca desde la elección de su nombre como Papa, en recordación de San Francisco de Asís, el santo de los pobres. "Cuando la Iglesia hace esta opción no lo está haciendo con una mirada socioeconómica, sino teologal. Creemos que Dios está especialmente en los que sufren. Y un enfermo, aunque tenga dinero, es esencialmente pobre".

Carrara agregó que esta preferencia no es una exclusión de otros sectores sociales. "No se trata de excluir a nadie sino dar vuelta la pirámide de acompañamiento de cómo está organizado el mundo: ocuparse especialmente de los más pobres para llegar a todos. Esa es la misión de la Iglesia según el Evangelio", dijo.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?