Suscriptor digital

La marihuana legal convierte a Canadá en un laboratorio social

Un canadiense, ayer, con su primera compra de marihuana
Un canadiense, ayer, con su primera compra de marihuana Fuente: Reuters
El 42,5% de la población ya probó la droga y los jóvenes del país son el grupo de mayor consumo en el mundo
Catherine Porter
(0)
18 de octubre de 2018  

HAMILTON, Ontario.- En el tercer piso de un edificio comercial, cerca de los límites de la ciudad de Hamilton, Ontario, se puede ver una imagen de lo que puede ser el futuro en todo Canadá.

Al ritmo de música estruendosa, cientos de personas caminan alrededor de los productos preparados con marihuana que están a la venta en un mercado efímero de cannabis. Rollos de canela con marihuana. Barras de cereal y galletas sin gluten con marihuana. Exfoliante para pies, sales para usar en bañeras y protector labial con marihuana. Mezcla de nueces, caramelos suaves y tartas de cereza, también con marihuana.

En medio de una nube de humo, proveniente de personas que fuman cannabis mediante "dispositivos" o pipas de agua de alta tecnología (vaporizadores), hay una cafetera portátil de Tim Hortons, que ofrece a los clientes una versión canábica de la bebida canadiense clásica -un doble-doble, es decir, doble crema y doble azúcar- preparada con tetrahidrocannabinol, el químico que produce el efecto característico de la marihuana.

Ayer, después de 95 años de prohibición, Canadá se convirtió en el segundo país en el mundo en legalizar el cannabis después de Uruguay, un país con menos de un décimo de su población.

"Es un día en la historia canadiense que recordaremos con orgullo", dijo Hilary Black, una de las principales activistas de cannabis en el país, que ahora trabaja en defensa de pacientes y educación en Canopy Growth, la compañía de cannabis más grande del mundo. "Estamos adoptando una postura firme de liderazgo en la escena global".

Sin embargo, el mercado efímero de cannabis -donde todo seguirá siendo ilegal hasta el año siguiente, cuando se legalizará la venta de comestibles y otros productos preparados con cannabis- plantea preguntas más amplias acerca de cómo el cannabis cambiará la cultura de Canadá. ¿Acaso convertirá a los canadienses, estereotípicamente amables y ligeramente reservados, en gente veraniega y relajada?

Las estadísticas reunidas por la oficina nacional del censo revelan que el 42,5% de los canadienses ha probado la marihuana y que cerca del 16% la usó a lo largo de los últimos tres meses. Un informe de la Unicef emitido en 2013 halló que entre las personas cuyas edades oscilan entre los 15 y los 24 años, un tercio había consumido cannabis en los tres meses anteriores, lo que hace a los jóvenes canadienses el grupo de consumidores más grande del mundo.

Algunas personas creen que la legalización traerá enormes cambios no solo en Canadá, sino en el resto del mundo.

"La prohibición causa daños muy graves en todo el mundo", dijo Black.

En Canadá, señaló la activista, las personas condenadas por posesión de cannabis históricamente fueron de manera desproporcionada indígenas o negras. "Es un grave problema de justicia social que estamos corrigiendo aquí, yo rezo porque el mundo siga nuestro ejemplo", señaló.

Algunos países podrían hacer lo mismo por motivos económicos. Los analistas de mercado esperan que la industria obtenga 5000 millones de dólares para 2020, lo cual revitalizará el mercado laboral en ciudades industriales abandonadas como Smith Falls, Ontario, donde se encuentra la sede de Canopy.

"El 17 de octubre es el primer día de una decisión perpetua", dijo la propietaria de Hotbox Lounge en Kensington Market, de Toronto. En los últimos dieciocho años vendió equipos para fumar marihuana, invitando a los consumidores a enrollar cigarrillos, rentar pipas de agua y fumar los que tiene en su "bar de marihuana".

Otros son más escépticos. "No creo que veamos un aumento drástico en el uso del cannabis, quizá solo al principio debido a la novedad", comentó Geraint Osborne, profesor de Sociología en la Universidad de Alberta.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?