Suscriptor digital
srcset

Por qué elijo viajar a Atenas todos los años: qué hacer, qué comer y dónde dormir

Sofía Stavrou
(0)
28 de octubre de 2018  • 00:42

Mi primer año de vida lo cumplí arriba de un avión rumbo a Atenas: fue en esa ciudad en donde di mis primeros pasos y aprendí a caminar. Desde entonces, cada año vuelvo a Grecia y especialmente a la capital helénica, que es como mi segunda casa; ahí vive toda la familia de mi papá, desde mi abuela (¡de 96 años!) hasta mi primo paterno más lejano, ¡todos son griegos!

Vuelvo a Atenas todos los años
Vuelvo a Atenas todos los años Crédito: Mariana Carletti

Atenas también fue el primer destino al que viajé sola por primera vez -con tan solo 13 años- y la ciudad en donde me reencontré con mi identidad y mis raíces: toda la vida me sentí un poco rara teniendo un apellido griego y viviendo las costumbres de otra cultura a la distancia. Pero con el tiempo (y mis sucesivos viajes) aprendí el valor que tiene ser diferente porque es lo que me hace única.

Cuando me preguntan si vale la pena pasar por Atenas antes de ir a las islas, pienso en la mística de las calles del clásico barrio de Plaka, en su historia latente entre las ruinas, en los atardeceres desde el monte Lycabettus y en sus noches de música en vivo en algún teatro a cielo abierto entre copas de vino y el aroma de los olivos.

5 BARRIOS ESTRATÉGICOS

Las calles del barrio de Plaka tienen un encanto diferente y algo místico a la hora de la siesta.
Las calles del barrio de Plaka tienen un encanto diferente y algo místico a la hora de la siesta. Crédito: Sofía Stavrou

Syntagma: incluye la plaza central, en donde están el Parlamento y los hoteles de lujo. También podés encontrar el Jardín Nacional y el comienzo de la peatonal Ermou, en donde están las tiendas más populares. La estación principal de metro lleva el mismo nombre que esta zona y ofrece conexiones a todos los puntos de la ciudad.

Plaka: es el barrio más turístico, con bares, restaurantes, calles antiguas, iglesias y negocios locales. Esta es la zona ideal para guardar el GPS y permitirte perderte entre sus peatonales.

Crédito: Sofía Stavrou

Anafiotika: va a hacerte sentir como si estuvieras en el pueblo de una isla perdida. Está ubicado al pie de la Acrópolis y fue construido por los habitantes de la isla de Anafi cuando llegaron a Atenas en busca de oportunidades laborales.

Monastiraki: es la zona de la plaza de Monastiraki, punto de encuentro de viajeros y locales, y del famoso mercado callejero homónimo, en donde vas a poder comprar productos típicos.

Kolonaki: es un barrio residencial y exclusivo en donde, además, hay un circuito interesante con un montón de tiendas de diseño, arte y bares copados.

LOS 10 IMPERDIBLES

Las famosas Cariátides del Erecteón, uno de los templos de la Acrópolis.
Las famosas Cariátides del Erecteón, uno de los templos de la Acrópolis. Crédito: Sofía Stavrou

Subir a la Acrópolis: "acrópolis", en griego, significa "ciudad alta", y es uno de los símbolos más característicos e importantes de Grecia. Tiene tres templos construidos en mármol: el famoso y más popular Partenón, el Erecteón y el Templo de Atenea Niké. Está ubicada sobre una colina de casi 200 metros y comenzó a construirse en el año 447 a. C. Es por eso que muchos la llaman "la roca sagrada" y aseguran que sus piedras desprenden una energía arrolladora. Mi recomendación es que subas a primera hora del día (abre a las 8:30) o al atardecer, así evitás el colapso de turistas y el calor intenso. No te olvides de llevar sombrero, anteojos y alguna botella de agua. Si sos amante del arte y la historia, sumá al recorrido una visita al Museo Moderno. La entrada cuesta ?5.

Visitar el mercado de Monastiraki: en el corazón de la ciudad, al pie de la Acrópolis y rodeado de las ruinas del antiguo mercado de Agora, el recorrido del famoso mercado comienza en la plaza que lleva el mismo nombre y que es el punto de encuentro de locales y turistas. El mercado de Monastiraki es una invitación abierta a perderte entre sus puestos y vendedores locales, a probar nuevos sabores, a sorprenderte y preguntar lo que te da curiosidad (¡muchos vendedores hablan español!). No te vayas sin unos productos de oliva (los jabones son buenísimos) y algún ojo griego para protegerte.

Perderte en las callecitas de Anafitioka: muchos locales llaman a este minibarrio "la isla sin su mar" y miles de viajeros recorren las calles de Atenas en búsqueda de este refugio de origen cicládico que todavía conserva su encanto autóctono. No te olvides tu cámara de fotos y tratá de no hacer mucho ruido; es un lugar súper tranquilo y silencioso. Si te cruzás con algún vecino, no dudes en saludarlo o sonreírle.

Crédito: Mariana Carletti

Pasear por el barrio de Plaka: es uno de sus barrios más populares y atrapantes, tanto desde la mirada cultural como desde el paladar gastronómico. Apagá el GPS, ponete unas zapas cómodas y explorá todas sus calles hasta encontrar tu taberna preferida.

Sentarte en el Odeón de Herodes: es uno de los anfiteatros más antiguos de Grecia, construido en el año 161 por un cónsul romano en honor a su mujer. Está ubicado en una de las pendientes que descienden de la Acrópolis y es uno de los escenarios preferidos del Athens & Epidaurus Festival, el ciclo anual de cultura más importante del verano griego.

No te pierdas los espectáculos de verano a cielo abierto en el teatro Odeón de Herodes.
No te pierdas los espectáculos de verano a cielo abierto en el teatro Odeón de Herodes. Crédito: Mariana Carletti

Ver el cambio de guardia en la plaza de Syntagma: esta plaza fue inaugurada para el día de la independencia griega y ahí mismo se encuentra el Parlamento con su guardia nacional. Todos los días, a cada hora en punto, podés ver a los típicos soldados evzones hacer el cambio de guardia.

Visitar el estadio Panathinaikó: fue el primer estadio olímpico del mundo y el único construido totalmente en mármol blanco. Hoy en día, es sede de los eventos más importantes y los conciertos de verano a cielo abierto. Abre de 8 a 19, la entrada cuesta ?3 e incluye una audioguía en español para el recorrido.

Crédito: Mariana Carletti

Ver el atardecer en la colina de Lycabettus: tenés una vista de 360° de la ciudad (¡vas a ver desde la Acrópolis hasta el puerto de Pireo!). Podés subir caminando o en cable-car con salidas cada 25 minutos (?7).

Visitar el templo de Zeus: es el templo imponente que vas a encontrar cruzando el arco de Adriano, de 18 metros de alto, sobre la avenida Vasilisis Amalias. La mejor postal la conseguís desde la terraza del Gate Hotel.

Descansar en el Jardín Nacional: es el lugar perfecto para conectarse con la naturaleza en plena vorágine. Está ubicado junto al Parlamento y la plaza Syntagma y representa un oasis verde de 15,5 hectáreas con más de 500 tipos de plantas y árboles de todo el mundo.

En plan nocturno

Las noches en Plaka tienen magia, sobre todo cuando los músicos tocan el bouzouki y cantan en vivo
Las noches en Plaka tienen magia, sobre todo cuando los músicos tocan el bouzouki y cantan en vivo Crédito: Sofía Stavrou

BRETTOS: en el barrio de Plaka, es uno de los bares más antiguos de Atenas. Con una barra excelente y tragos tradicionales.

A FOR ATHENS: un restaurante en la terraza de un hotel que tiene toda la onda y vistas panorámicas a la plaza de Monastiraki y la Acrópolis. No te vayas sin probar el ouzo, un licor típico de anís y muy dulce (¡muy fuerte también!).

Crédito: Mariana Carletti

GAZI: si querés conectarte con los locales, tenés que ir de fiesta a Gazi, un barrio que antiguamente era industrial y hasta hace 20 años estaba completamente abandonado. Lo restauraron y hoy en día es el lugar que marca tendencia a la hora de salir de fiesta entre amigos. Hay varias cuadras de bares y boliches uno al lado del otro.

¿Dónde comer?

Crédito: Mariana Carletti

Calle Mnisikleous: es una peatonal angosta, casi escondida en el barrio de Plaka, con escalones de piedra y restaurantes a cada lado de la calle. A la noche se mezclan los locales y turistas, el ambiente es súper sociable y hay almohadones para sentarte en la vereda cuando no alcanzan las mesas.

Klepsidra: una taberna típica familiar y con platos frescos tan ricos que no vas a poder decidirte por uno solo. El sagakani, un quesito frito en aceite de oliva, es imperdible para empezar.

Crédito: Sofía Stavrou

Bairaktaris: es el lugar para probar el mejor souvlaki y está ubicado en el corazón de Monastiraki. Podés comerlo ahí o pedirlo para llevar por ?3,50.

Bar 360: ¡un flash para ir de noche! Es un restaurante moderno, ubicado en una terraza alucinante con vistas a la Acrópolis en primera fila.

Crédito: Mariana Carletti

Calle Adrianou: es la calle más antigua de Atenas y rodea las vías viejas por donde todavía pasa el tren. Vas a encontrar un montón de tabernas y restaurantes (uno al lado del otro) con mesas en la vereda y también en sus terrazas. Uno de mis preferidos es Kuzina.

¿Dónde dormir?

En primavera, las flores invaden las calles y los balcones de los cafés.
En primavera, las flores invaden las calles y los balcones de los cafés. Crédito: Mariana Carletti

Low budget: Athens Backpackers, www.backpackers.gr.

Estándar: A For Athens, aforathens.com/index.php.

Boutique: Alice Inn, aliceinnathens.com

Cool: New Hotel , www.yeshotels.gr/category/hotels/new-hotel.

Lujoso: Grande Bretagne, www.grandebretagne.gr.

¿Querés saber más o viajar en grupo?

En el blog www.soydegrecia.com podés conocer más de esta cultura y estar atenta a cuando salen grupos de viajeras. @soydegrecia.

Diosas griegas

Crédito: ilustración de Josefina Schargorodsky.

Atenea, diosa de la sabiduría; Artemisa, diosa de los nacimientos; Hestia, diosa del hogar y la familia, y Tique, diosa de la suerte.

¿Qué te atrajo más de Atenas? ¿Fuiste o te gustaría visitar esta ciudad? ¡Contános! También mirá: 5 lugares para comer rico y barato en París y Durante 10 años recorrió más de 50 países, pero ahora dice que se cansó de viajar

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?