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Fernando Noy, memorias de un peregrino

Mariana Arias
Mariana Arias PARA LA NACION
Fernando Noy
Fernando Noy
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19 de octubre de 2018  • 00:10

Oh, Renacer desde las páginas de un libro, Patty Smith.

Escribir, para Fernando Noy, es una necesidad desde su infancia, cuando seducía a sus abuelas y a su madre con poemas prematuros y geniales. La poesía siempre fue para él la madre de todas las musas. "Sin ella no existe nada más que meros sucesos o negociados. Sin esa magia del duende poderoso que mencionaba Lorca ningún artista tendría el vuelo propio imprescindible". Soñador, curioso, creativo. Al inicio de su último libro, Peregrinaciones profanas, que contiene el rescate de la memoria, la biografía de un tiempo, la reactivación del pasado y sus protagonistas, escribe la frase de Patti Smith que antecede esta crónica como un llamado a su pasado que adquiere fuerza en el presente. Renacer y vivir para contarlo.

¿Cómo reunir en pocas palabras la vida de un artista que lo abarca todo? Poeta, actor, performer, referente del under, dramaturgo, escritor y mil etcéteras. Escribió Bioy Casares en un su admirable cuento En memoria de Paulina: "Todo poema es un borrador de la Poesía y en cada cosa hay una prefiguración de Dios". En cada emprendimiento de Noy hay una aproximación al absoluto, una búsqueda hacia un arte completo, total, libre, desprejuiciado, donde las fronteras se diluyen, los géneros se confunden y sus creaciones vuelan sin ataduras.

Fernando Noy nace en Igeniero Jacobacci, Río Negro; en los 60 se refugia en el hippismo asociado al Di Tella; en épocas de dictadura se auto-exilia en Brasil, donde se acerca al topicalismo; al volver, decide ser parte de la movida under de los 80 en el Parakultural. Rescata, en su último libro, la memoria de la cocina cultural de cuatro décadas. Fue, es y será una de las personalidades más originales y genuinas de la cultura argentina. Piedra en flor poemas, Sofoco, Historias del under, Te lo juro por Batato, son algunas de los libros que escribió. Según la numerología, Noy representa la figura del alquimista, del que ejerce el arte de trasmutar. Su vida fue, desde siempre, una transformación constante, una búsqueda de nuevas escenografías, sustancias, distintas formas del arte: escribir, dibujar, actuar, recitar.

Marcado por un apellido mítico, el del malevo del abasto: NOY, quien figura mencionado en un tango de Juan Carlos Cobián, en el libro Café de Camareras de Enrique Cadícamo y en El Idioma de los Argentinos de Jorge Luis Borges. Ahí está también la mirada de su padre, un dandy porteño propietario del Hotel Ferroviario, a quien finalmente logró conquistar con su desbordante talento de poeta sin restricciones.

Ejerció su identidad sexual adonde fuera. En cualquier lugar, su patria es y ha sido la libertad, aún en las épocas más oscuras de la Argentina. Esa es su bandera más genuina, la de la defensa de su condición sin reparos y ante todo. Desde aquella adolescencia en los 60 y su militancia frustrada por su homosexualidad hasta estos días de aceptación social y diversidad, Noy transitó un largo, valiente y creativo camino, imponiéndose a todo tipo de prejuicios y sin esconderse jamás.

Peregrinaciones profanas describe momentos de su vida, en los cuales asoman varios nombres emblemáticos: Borges, Batato Barea (el primer "claun-literario -travesti" de la historia), Alejandra Pizarnik, Caetano Veloso, María Luisa Bemberg, Vinicius de Moraes, Pedro Lemebel (quien lo incita a escribir esta biografía), Alejandro Urdapilleta, Omar Chabán (su gran amigo) y Olga Orozco, entre otros. "Estar con amigos me hace confirmar la existencia de un dios tan real como humano", expresa Noy, un hacedor que cuenta su tiempo con pasión y belleza, atributos de la mejor poesía. Se trata de vivir para narrar o viceversa.

PING PONG CON FERNANDO NOY

1.¿Cómo definirías el viaje a tu historia que contiene Peregrinaciones Profanas?

Un safari sin probable punto final en el que viajan todes. Siento los pasos de sus miradas sobre cada página. No son meros lectores .

2.¿Qué es la poesía para Fernando Noy?

La más pura poesía no es definible con palabras, simplemente, pero está en todas las artes y musas que sin ellas no existirían. Además de los libros sagrados y profanos que heredamos de todos los poetas innumerables. La poesía es la más poderosa, la definitiva salvación. El aliento profano que se vuelve divino o sea al fin perpetuo en cada poema.

3.¿Dónde nace hoy la cultura que encontrabas antes en los lugares como el Parakultural, Cemento o el Di Tella?

Casi siempre todo surge desde el boca en boca, después uno busca en la redes y va a curtir sus mambos o artistas favoritos sea donde fuera. Hay un enjambre de nuevos creadores ajenos al mainstream oficial. Una cultura que nace orgullosa desde la periferia como fueron aquellas cuevas legendarias desde el Parakultural a Cemento.

4.¿Qué se viene en tu obra?

El domingo 18 de noviembre, al atardecer, un grupo de artistas en el Teatro IFT celebra mis cincuenta años desde los inicios. Fiesta-show total. Además, hace ya bastante tiempo que vengo masticando una novela y es lo primero. La palabra perpetua un CD - antología oral de mis poemas. Esto es lo que veo ahora pero hay mucho más brotando en el más puro misterio.

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