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La poesía está en las máquinas, un lema que late en el corazón de Prensa La Libertad

Joven imprentero de vieja escuela, Federico Cimatti lleva diez años recuperando máquinas antiguas y tipografías olvidadas; una visita al taller vintage de un Gutenberg del siglo XXI
Joven imprentero de vieja escuela, Federico Cimatti lleva diez años recuperando máquinas antiguas y tipografías olvidadas; una visita al taller vintage de un Gutenberg del siglo XXI Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
Franco Spinetta
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19 de octubre de 2018  

La primera vez que Federico Cimatti entró en una imprenta, en el partido bonaerense de Merlo, sintió una conexión que le hizo vibrar todo el cuerpo. El sonido de las máquinas andando, el olor a solvente y tinta, cierto desorden anacrónico, casi sepia; todo ese universo lo atrajo de inmediato: "Conecté, así de simple, sentí que eso que veía, yo lo podía hacer". Fue el momento exacto en que nació el proyecto Prensa La Libertad, que este año cumplió una década, en la que fue recuperando máquinas antiguas y tipografías olvidadas para crear piezas de arte gráfico, afiches y, ahora también, libros.

"Creo en la noción de que hay que ocupar la vida con el arte y yo creo que esto es arte. Es un campo de batalla muy interesante, me gusta discutir la idea del keep calm and carry on, hay una disputa por los lugares privados porque son consignas bastante opresivas", dice Cimatti, 32 años, creador de afiches que, con mensajes como "Insista en construir desde el amor" o "Despierte, usted es parte de la realidad", ha logrado parte de su cometido: pelear por un lugar en las paredes hogareñas y dialogar con el espacio público. Un militante de la acción poética.

De alguna manera, su taller funciona un poco como "galería de arte": mucha gente va a ver los afiches antes de comprarlos (cuestan entre $ 200 y $ 400) y con su trabajo ha participado de varias exposiciones de cartelería y diseño gráfico en Londres, Dinamarca, Bolivia y Buenos Aires.

Cimatti es un imprentero tipográfico a la vieja usanza: trabaja con piezas individuales, talladas en madera o plomo, con máquinas que despiden aromas de siglos anteriores. En definitiva, la tecnología que emplea no difiere demasiado de la imprenta que inventó Gutenberg. "Esto me mueve algo, si no, no tiene ningún sentido", reflexiona. Y agrega: "Estoy bastante orgulloso de hacer algo inútil en un contexto de aceleración de las formas de producción. Y no es con un tono nostálgico, para nada, lo hago desde una perspectiva ideológica, de la relación entre la técnica y el que produce".

Detalle de las manos del tipógrafo sobre las máquinas
Detalle de las manos del tipógrafo sobre las máquinas Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo

Su último proyecto, el libro La Reforma Agraria de la Poesía, con textos de Clara España, fue impreso íntegramente con tipografías artesanales y se presentó el mes pasado. El trabajo le llevó seis meses, tiene apenas 30 páginas extremadamente cuidadas y fue ilustrado con tacos de impresión, matrices con dibujos hechos en zinc por Juan Andralis, el creador de la mítica imprenta El Archibrazo, que funcionó entre 1968 y 1994, vinculada a movimientos culturales como el Di Tella en los años 60.

Cimatti supo que el acervo de Andralis estaba en riesgo de desaparecer, se puso en contacto con la familia y logró que lo autorizaran a incorporar esos dibujos al libro. "En los años 30, Andralis se fue a Francia y se vinculó con el núcleo que estaba creando el surrealismo, fue muy amigo de André Breton. De hecho, estamos armando una muestra con mi trabajo en la casa-museo de Breton, en Francia. Todo por el trabajo con Andralis, estoy alucinado. Esto me hace sentir que siempre estoy empezando, me sigo sorprendiendo", cuenta.

La máquina de fabricar palabras de un Gutenberg moderno

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En paralelo, está abocado a la recuperación de una enorme cantidad de tipografías de los años 20 que le llegaron de un taller de Wilde, que funcionó durante 50 años. El dueño vio el trabajo de Prensa La Libertad en un programa del Canal Encuentro y se emocionó: le hizo llegar dos bolsas de arena para la construcción con tipografías que perecían debajo de un toldo, repletas de barro y agua. "La investigación es una pata importante del proyecto; estas tipografías son de madera de peral, que es muy resistente, puede mojarse y no se hincha".

En el taller de Prensa La Libertad, un espacio pequeño en la planta baja de un edificio antiguo de Recoleta, las paredes están recubiertas con los trabajos que Federico fue creando en estos diez años y que recorrieron diversas muestras acá y, mayormente, en Europa, donde existe una extensa tradición tipográfica. El lugar está cargado con la profundidad que Cimatti le da a su trabajo, alejado de cualquier moda o movida retro. "Pasar tanto tiempo al frente de la máquina tiene algo de trance, voy encontrando un sonido, hay una relación ahí, me gusta aprovechar el momento de producción para pensar cosas, de hecho muchos textos los he pensado en esos momentos. Es un círculo", explica.

El nacimiento de Prensa La Libertad tiene fecha exacta. El 2 de junio de 2008, Federico hizo sus primeras piezas: una serie de afiches con una pequeña máquina que todavía está en su taller. Si bien no tenía ninguna relación con la técnica, hubo siempre en él un interés por "cierto tipo de expresividad artística". Creció en una familia encabezada por un militar de fuerza aérea, ex combatiente de Malvinas, piloto de Mirage. "Haber tenido un interés artístico fue bastante difícil en ese contexto, diría que contracultural", cuenta. De pequeño, tenía un hábito: ponía cds de música clásica y pintaba sin ninguna consigna. Hoy es capaz de trazar líneas asociativas en la tensión que vivió desde pequeño, entre sus inclinaciones creativas y la profesión de su padre: "Creo que de ahí viene la conexión con las máquinas, los aviones y las balas, que son de plomo, al igual que la imprenta". Es más, en un viaje a Europa, hizo una pequeña investigación sobre un mito que había escuchado de la Segunda Guerra Mundial: "Había una gran demanda de plomo y se fundieron máquinas de imprenta para hacer balas y tanques, lo pude confirmar... es muy paradójico: una bala es el fin de la palabra, la imprenta, en cambio, las difunde".

Ese es un principio que Cimatti aplica con constancia: una búsqueda impenitente, desde adentro y siempre hacia y con el afuera. "Lo inútil es una posición. Inútil para quien lo ve, para los utilitaristas, desde el punto de vista tecnológico, para lo que responde a algo efímero, que se apaga y desaparece", señala e insiste en que la "técnica es un campo político" que "comprueba que la utopía no es un lugar al que llegar, sino que te obliga a moverte, pensar en movimiento". "Si hace 10 años me decían que iba a imprimir un libro de tipografías, no lo hubiera creído", añade.

A Cimatti le interesa trabajar sobre la coyuntura, pero desde un lugar poético, desde lugares que "no adoctrinen, ni que te digan lo que tenés que hacer porque hoy, incluso desde el liberalismo, te quieren obligar a la felicidad". El hecho de haber elegido, como medio de expresión, un sistema de impresión con gran carga material en la era de la inmediatez más efímera, es un acto de profundo significado. "Son máquinas hechas para siempre y a mí me gusta pensar que el símbolo que produzco a través de ellas puede funcionar hoy o dentro de 20 años", dice. Federico mira hacia arriba y busca uno de sus trabajos y lo señala. El afiche dice simplemente Deposite su alivio aquí. "Es pura tensión, ¿no? Vivimos ansiosos".

Los días en Prensa La Libertad pasan desde la urgencia al tiempo detenido entre máquinas, tinta y tipografías. Cimatti empezó a sacar a la calle una de sus imprentas -estuvo en las dos sesiones en las que se discutió la legalización del aborto- y encaró también un proyecto llamado Urge, en formato afiche, con la idea distribuirlo en kioscos, mientras asegura que le gustaría perfilarse como imprentero de libros tipográficos. "El lenguaje poético tiene que ocupar esos lugares, lo que nos queda al final del día, al cerrar los ojos, somos nosotros mismos. Con una simple pregunta, algo de poesía tiene que suceder".

TRES ELEGIDOS DE LA CASA

"Atención. Despierte, usted es parte de la realidad", una de las primeras piezas que imprimió Cimatti
"Atención. Despierte, usted es parte de la realidad", una de las primeras piezas que imprimió Cimatti Fuente: LA NACION - Crédito: sil

  • "Esta pieza la hice (2008). Tiene una doble carga para mí: por un lado representa un momento inicial de aprendizaje técnico y es también un manifiesto de mi postura personal sobre el hecho de producir un hecho sensible. El arte, para mí, es un modo de participación en la realidad"

"No sirve explotar hacia adentro"
"No sirve explotar hacia adentro"

  • "Fue realizado este año en medio de una reflexión muy profunda sobre el lugar de lxs trabajadorxs autogestivos e independientes. Creo en la autogestión como un modo de abordar y desarrollar la identidad personal por medio de un proyecto que represente la realización de una idea propia y su instancia colectiva de compartir ideas"

La cultura del "like", entre otros fenómenos, despertó la idea de este afiche
La cultura del "like", entre otros fenómenos, despertó la idea de este afiche

  • ¿Que es el Éxito? "Esta pieza fue realizada en el año 2016. La cultura del like, la alabanza de la acumulación de nada, el éxito como realización, el impacto de las exigencias de éxito sobre los cuerpos, son algunas de las motivaciones que me llevaron a materializar esta pieza"

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