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Desprejuiciado juego de manchas

El lúdico "Endo", de Francia, comenzó como un todo blanco, pero los intérpretes resultaron ser pincel y todo terminó como una gran explosión de color
El lúdico "Endo", de Francia, comenzó como un todo blanco, pero los intérpretes resultaron ser pincel y todo terminó como una gran explosión de color Crédito: Festivales BA
Alejandro Cruz
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19 de octubre de 2018  

La programación internacional del Festival Buenos Aires Danza Contemporánea abrió con Endo , una trabajo del coreógrafo y bailarín francés David Wampach y Association Achles.

Dos cuerpos muy disímiles entre sí, el del mismo Wampach y el de Tamar Shelef, se presentan en un simple espacio escénico, blanco, deliberadamente pulcro. En medio de un mapa sonoro cargado de referencias y citas, los bailarines van desplegando una performance de fuerte carácter lúdico, desprejuiciado y clownesco, que se corre de las búsquedas más conceptuales y de ciertas propuestas coreográficas más formales.

Los dos performers, la mayoría de las veces desnudos, son pura energía, entrega, divertimento, virtuosismo. A los pocos minutos de comenzada la acción, del blanco original del piso y las paredes quedará poco (en verdad, no queda nada). Sus cuerpos devienen pinceles y a la vez son lienzo, tachos de pintura y manchas pictóricas en constante transformación. Fondo y figura se confunden.

La segunda función en el Cultural San Martín, hay que reconocer, tuvo su yapa: a poco de finalizar, la consola de luces dejó de funcionar. Fueron los celulares del público los que terminaron iluminando la experiencia, logrando un efecto expansivo que entab1ó un profundo diálogo interno con la propuesta de estos dos creadores.

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