Suscriptor digital

Pleybill 2: atractiva cabalgata con canciones de Broadway

Un reparto de talentosos intérpretes
Un reparto de talentosos intérpretes Fuente: LA NACION
Susana Freire
(0)
19 de octubre de 2018  

Pleybill 2 / Intérpretes: Macarena Forrester, Pilar Muerza, Melina D'Angelo, Bruno Coccía, Juan Fonsalido, Manuel Di Francesco, Paula Reus Menéndez y Pedro Estrada / Escenografía: Giuliano Benedetti / Coreografía: Federico Fedele / Dirección musical: Giuliana Sosa / Dirección vocal: Eugenia Gil Rodríguez / Luces y dirección: Laura Vidal y Federico Fedele / Teatro: Maipo Kabaret / Funciones: viernes, a las 21 / Duración: 83 minutos / Nuestra opinión: buena

Los rostros y las voces jóvenes siguen marchando a paso redoblado. Esto es lo que se ve en esta segunda versión de Pleybill.

El género musical es el más idóneo para que las actrices y los actores puedan demostrar sus condiciones no solo vocales, sino también interpretativas, con la recreación de temas de comedias musicales que resultan conocidos para la mayoría de la audiencia.

Esto se ve desde que el espectador ingresa a la sala, donde la anfitriona, Silvana Tomé, recibe a la gente y la invita a participar del juego de adivinanzas que incluye algunos temas conocidos por un público que no desperdicia la oportunidad de cantar.

Luego es el turno de los protagonistas, que demuestran un nivel homogéneo de eficiencia artística que incluye el aspecto interpretativo de las canciones.

Encuentran el soporte en números de Chicago, Cats, Pippin, Cabaret, Mary Poppins, Funny Girl, El mago de Oz, Rent, Follies, Aida y Mamma mia, entre otros musicales.

El programa incluye también "No llores por mí Argentina", de Evita, interpretada por los varones, una iniciativa que adquiere otra mirada más abarcadora cuando se aleja del protagonismo femenino y se acerca más al clamor de un pueblo.

Si la actuación de este elenco no presenta fisura, el aporte que les brinda el vestuario, creativo, variado y vistoso, les da un acabado estético muy atractivo. La música es otro de los valiosos complementos que acompañan la propuesta, y en este sentido la orquesta cumple eficientemente con su trabajo.

No falta la coreografía, otro ingrediente que aumenta la hechura visual, aunque enriquecería más un diseño algo más complejo para demostrar las cualidades en danza que tienen los protagonistas. La dirección de Laura Vidal y Federico Fedele se enfoca en conseguir una dinámica aceitada y un ritmo que agiliza las acciones.

Un reparo que habría que tener en cuenta es el sonido de los micrófonos, que no acompaña el volumen de las voces de los cantantes, por lo que se produce en los registros altos una distorsión metálica que afecta los oídos y empaña el resultado.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?