Suscriptor digital

Haddad busca explotar un escándalo para acortar distancias con Bolsonaro

Haddad dio ayer una conferencia de prensa en San Pablo
Haddad dio ayer una conferencia de prensa en San Pablo Fuente: LA NACION
Tras la revelación de que empresas vinculadas a simpatizantes del ultraderechista compraron bases de datos para difundir fake news, el candidato del PT denunció a su rival ante la Justicia
Alberto Armendáriz
(0)
19 de octubre de 2018  

RÍO DE JANEIRO.- La feroz contienda en las redes sociales hizo arder la campaña presidencial en Brasil. Luego de que el diario Folha de S. Paulo revelara ayer que empresas vinculadas a simpatizantes del ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), compraron bases de datos telefónicos para montar un gigantesco operativo de difusión de noticias falsas por WhatsApp, su rival para el ballottage del 28 de octubre, Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), acusó al diputado de fraude electoral y recurrió a la Justicia para buscar la impugnación de su candidatura.

Según la investigación de Folha de S. Paulo, compañías de empresarios que apoyan a Bolsonaro contrataron los servicios de agencias de estrategia digital como Quickmobile, Yacows, CrocServices y SMS Market, que se especializan en "disparos en masa" de mensajes de WhatsApp a números de celulares de sus bases de datos, adquiridas a través de firmas de cobranza o de empleados de telefónicas. Esta práctica viola la actual legislación electoral brasileña, que, a raíz del financiamiento ilegal de campañas que trajo a la luz la operación Lava Jato, ahora prohíbe las donaciones empresariales y, además, establece que los partidos y candidatos solo pueden usar bases de datos cedidos de forma voluntaria por los electores.

"En cualquier lugar del mundo, esto sería un escándalo de proporciones avasalladoras. Podría terminar con la impugnación de la candidatura", se quejó Haddad, que de inmediato instruyó a los abogados del PT a presentar una denuncia formal ante el Tribunal Superior Electoral (TSE).

En las últimas semanas, el candidato del PT fue blanco de una intensa ofensiva de noticias falsas ( fake news) a través de las redes, territorio que Bolsonaro domina ampliamente. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 46% de los votos frente al 29% de Haddad; según la última encuesta de Ibope, para el ballottage el exmilitar obtendría el 59% de los votos válidos ante el 41% del exalcalde de San Pablo.

"Mi adversario está usando un crimen electoral para obtener ventaja. Bolsonaro creó una verdadera organización criminal de empresarios que, a través de dinero no declarado, patrocinan disparos de mensajes mentirosos de WhatsApp. El que decía que hace la campaña más pobre fue desmentido; está haciendo la campaña más rica con dinero sucio. Millones fueron invertidos en noticias falsas", señaló Haddad en una conferencia de prensa.

Hasta el momento, la campaña de Bolsonaro solo declaró a la Justicia Electoral haber recibido unos 700.000 dólares en aportes individuales (un 10% de las donaciones que tuvo el PT), pero cada contrato con las agencias de estrategia digital para la divulgación masiva de mensajes cuesta unos tres millones de dólares. De acuerdo con Folha de S. Paulo, entre las empresas que pagaron por esas acciones está la tienda departamental Havan, cuyo dueño, Luciano Hang, hizo campaña activa por Bolsonaro e incluso llegó a amenazar a sus 15.000 empleados con que si el candidato del PSL no gana las elecciones, él los echará a todos.

Consultados por el diario, tanto las agencias de estrategia digital como Hang negaron las acusaciones. Y la única firma de estrategia digital reconocida por el equipo de Bolsonaro para generar contenido, AM4 Brasil Inteligencia Digital, señaló que se le pagaron 30.000 dólares para hacer campaña en las redes y que tiene apenas diez empleados. Según Marcos Aurelio Carvalho, uno de los propietarios de AM4, los mensajes creados se volvieron virales orgánicamente a través de grupos voluntarios de simpatizantes que hacen sus propios contenidos.

Más tarde, en diálogo con el sitio O Antagonista, el ultraderechista trató de distanciarse del escándalo. "Sé que eso iría contra la legislación. Pero yo no tengo control, no puedo tomar recaudos. Puede haber sido hasta gente ligada a la izquierda que dice estar conmigo para complicarme la vida y después denunciarme", apuntó.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?