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Exgobernadores que ponen trabas a la renovación

El desmedido afán de poder de ciertos exmandatarios provinciales obstaculiza el recambio y el surgimiento de nuevas figuras
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19 de octubre de 2018  

En el peronismo, las lealtades no suelen ser duraderas, y menos cuando se ejercen cargos ejecutivos. Se lo puede apreciar en el caso de varios gobernadores que adquirieron vuelo propio alejándose de sus predecesores, quienes a su vez deciden enfrentarlos y se aprontan para intentar regresar al frente del Poder Ejecutivo de sus provincias. El kirchnerismo alienta esos intentos de recuperar el poder.

Para muchos jerarcas políticos, abandonar el poder constituye una imposibilidad casi biológica, y así es como se eternizan en el ejercicio de cargos o luchan para recuperarlos. De esa manera no se produce el necesario recambio. Al contrario, se lo evita o, incluso, se lo impide. De ahí el manejo autocrático y caudillesco de muchos mandatarios que actúan el papel de indispensables mientras arrasan con la independencia de los poderes Judicial y Legislativo de sus provincias para eludir todo tipo de control. No se trata de ideas ni de servir a la sociedad, sino de aproximarse lo máximo posible a la perpetuidad en los cargos y, si esta no es posible, amenazar desde el llano con el retorno, que también es una forma de conservar alguna cuota de poder.

Algunos casos lo ilustran de manera significativa: en Tucumán, el gobernador Juan Manzur está encolumnado en el peronismo no kirchnerista, mientras que su antecesor José Alperovich recibe el aliento del kirchnerismo para enfrentarlo.

En Entre Ríos, el exministro de Economía y actual diputado kirchnerista Axel Kicillof armó Unidad Ciudadana. En ese distrito, el exgobernador Sergio Urribarri, de pésima gestión, aspira a reemplazar al actual buen mandatario, Gustavo Bordet, afín al peronismo no kirchnerista.

Mientras tanto, en San Juan, el exmandatario José Luis Gioja y su sucesor, Sergio Uñac, se han ido distanciando, y Gioja tampoco descarta volver a su antiguo sitial, ahora en representación de la fracción kirchnerista. Otro tanto ocurre en Chaco entre el gobernador Domingo Peppo y Jorge Capitanich, su triste antecesor y actual intendente de la capital provincial.

El peronismo es pródigo en gobernadores que aspiran a la perpetuidad. En Santiago del Estero, Gerardo Zamora va por su tercer mandato luego de alternarse con su esposa, Claudia Ledesma Abdala, quien gobernó la provincia entre 2013 y el año pasado.

Similar alternancia practican en San Luis los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, mientras que en Formosa Gildo Insfrán gobierna desde 1995.

El afán de poder, muchas veces desmedido, es característico del peronismo, donde suele convertirse en un fin en sí mismo. Ese afán es el que trasuntan las aspiraciones de los exgobernadores en procura de su retorno en vez de dar un paso al costado, especialmente si sus gestiones no se caracterizaron por eficiencia, probidad ni transparencia, y permitir que se concrete la tan necesaria renovación de figuras políticas, esencial en la vida democrática.

La fuerte impronta feudal que marcha en sentido inverso al de la historia se advierte en estos gobernadores y exgobernadores que consideran a sus provincias su propiedad privada. Fue el caso de Alperovich, quien ejerció un poder absoluto sobre la Legislatura y la Justicia tucumanas sin rendir cuentas de gestión. Acostumbraba además usar el avión sanitario de la provincia como un jet ejecutivo a su disposición, incluso para realizar viajes a Punta del Este con su esposa, la exsenadora Beatriz Rojkés.

Mientras se blindaba el poder omnímodo de Alperovich, se desmantelaba el Poder Judicial y el entonces gobernador controlaba la designación de jueces.

Es fácil advertir que ese rancio estilo de gobierno se opone a una cada vez más necesaria renovación, cuya ausencia comienza a notarse con fuerza.

El principal objetivo de quienes abogan por la eternización de ese nefasto statu quo es, sin dudas, la necesidad de garantizar la vuelta o permanencia de administraciones feudales montadas fundamentalmente sobre poderes despóticos en busca de impunidad.

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