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El caso Sheila Ayala: la entrevista que había dado la tía antes de que encontraran el cuerpo de la nena

Asi hablaba la tía cuando buscaban a Sheila - Fuente: C5N

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19 de octubre de 2018  • 09:25

Fabián González y Leonela Ayala confesaron anoche su presunta responsabilidad en el homicidio de Sheila Ayala , de diez años, quien había desaparecido el domingo último y cuyo cuerpo fue encontrado ayer a la tarde en un hueco entre dos paredes.

Leonela Ayala, tía y madrina de Sheila, había reclamado por la aparición de la niña. "Mataría a la persona que se llevó a mi sobrina", había dicho. Luego de que la policía encontrara el cuerpo, con marcas en el cuello compatibles con un estrangulamiento, Ayala y González confesaron: "Tomamos droga y alcohol. No sabemos cómo llegamos a eso".

Acusaciones

Ayala también había tratado de poner la atención sobre la madre de Sheila: había sugerido que la desaparición de la niña podría estar vinculada con un ajuste de cuentas porque su cuñada supuestamente proveía de droga a presos detenidos en una comisaría.

"Mirá, yo soy mamá y tengo dos nenas. A mi nena le llega a pasar algo y yo no me voy a quedar todo el día plantada en una esquina esperando, no sé. ¿Qué vas a esperar?", había preguntado en diálogo con C5N.

"Lo único que me enteré es que ella hacía entrar droga en las comisarías. Hacía entrar droga en la comisaría. Cómo, no sé, yo no soy de esa clase de mamá. Vendría y hacía entrar en la comisaría", había explicado.

"Mi sobrinito un montón de veces se escapó de la casa de la abuela, de la casa de los tíos, por miedo a que entraran a hacer allanamientos que hacían. «Papá, ¿sabés que entró la policía? Hace allanamientos adentro de la casa del tío, de la abuela, y por eso me vine, porque tengo miedo por mis hermanitos». ¿Qué clase de chico va a hacer eso?", había planteado.

Qué pasó

El cuerpo de Sheila fue encontrado ayer a la tarde en un hueco de la medianera entre el edificio en el que viven Fabián González y Leonela Ayala y un galpón, a pocos metros de la casa en la que la víctima vivía con su padre, Juan Carlos Ayala, y frente a la plaza donde había sido vista por última vez el domingo al mediodía.

Según fuentes de la investigación, Sheila Ayala fue víctima de una muerte violenta. La Superintendencia de Policía Científica detectó marcas en el cuello de la menor compatibles con un estrangulamiento. El cuerpo estaba desnudo dentro de una bolsa, con signos compatibles de abuso sexual.

La presunta venganza por narcotráfico por la actividad de narcomenudeo que desarrollaría la madre de la niña habría quedado descartada como móvil del homicidio a partir de la confesión de González y Ayala.

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