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Cómo son los días en la cárcel de Baldomir, un excampeón mundial acusado de abuso

Carlos Baldomir en el penal santafecino
Carlos Baldomir en el penal santafecino Crédito: Gentileza Mauricio Garín
José E. Bordón
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19 de octubre de 2018  • 23:59

SANTA FE.- Carlos "Tata" Baldomir (47 años), excampeón mundial welter del Consejo Mundial de Boxeo, en 2006, se prepara para su próximo combate: demostrar, como asegura a cada momento durante una charla, que es inocente en la causa por supuesto abuso sexual contra su hija, cuando ésta era menor de edad.

Hoy, aquel vendedor de plumeros, el de los rasgos monzonianos, como lo definieron periodistas porteños, tan sabalero como aquel y que llegó a ser campeón del mundo al igual que su ídolo, está detenido desde hace casi dos años en la Unidad Penal Nº 2-Las Flores, al norte del municipio capitalino. Permanece en esa situación desde noviembre de 2016, cuando fue apresado en la ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires.

"Sé que es un momento muy difícil, me lo confirmó el abogado. Pero soy fuerte, tengo toda la fuerza espiritual y mental porque soy inocente. Vamos a pelear por todo lo que tenemos y hacer caer lo que ellos dicen. No hay justificación para que esté detenido", le comentó a la nacion, en una comunicación teléfonica, desde la unidad penitenciaria.

El 25 de este mes tendrá que afrontar una instancia crucial, previa al juicio oral, donde expondrá su defensa en la causa.

Durante la entrevista, el "Tata" Baldomir cuestionó a los abogados que asumieron su defensa en años anteriores y admitió que "tuve algunos problemas en la cárcel" y "alguna mano tuve que meter".

-¿Por qué creés que te denunciaron?

-Por la plata que gané con las peleas y que quedó en Estados Unidos. Abrí una cuenta a mi nombre y el de mi mujer. Nos divorciamos, pero el dinero quedó para que los chicos tuvieran estudio y vivan. Era mucha guita. Como comprobé que los chicos no estudiaban quise tomar la plata mía y ahí comenzaron los problemas. Me denunciaron por algo que para la opinión pública es grave e hicieron todo para que quedara detenido mientras se prepara el juicio oral.

-¿Los que te defendieron actuaron correctamente?

-Cambié cuatro abogados. Luis Hilbert me cobró la plata para la audiencia, fuimos y después me enteré de que no era más mi abogado. Ni siquiera vino y me habló. Después me tocó otros que me cobraron 50 mil pesos, Agustina Nepote y Marcelo Busaniche. No hicieron nada, solo me sacaron el dinero. Pasó un año. Hace 10 meses que está Martín Durando. Recién desde que él tomó la causa pude presentar las pruebas y defenderme. Eso te pone mal y explota con alguno que te dice algo. Es muy feo que te saquen la plata pero te dejen adentro.

-¿Tuviste o tenés problemas en la cárcel?

-Los he tenido durante varios meses. Muchos querían pelear con el campeón. Se querían probar con el campeón. Ahora cambió. Está más tranquilo. En este pabellón estamos los que tenemos causas por abuso. Los demás están en otros pabellones.

-¿Tuviste que "colocar" alguna mano en algún momento?

-Sí. Siempre hay alguno que se cree con derecho a desafiarte para ver cómo sos boxeando. Era el tiempo que uno estaba pasando acá.

-¿Fuiste sancionado en la prisión?

-Claro, he recibido sanciones. Tuve que ir a buzones (NdeR: Así es como se llama a las celdas de aislamiento) de disciplina, un lugar feo, oscuro, con alimañas. He pasado por muchas etapas de mi vida. Fui vendedor de plumeros, campeón del mundo. Hoy me toca pasar este momento que nunca pensé que iba a enfrentar. No soy ladrón, ni traficante. Iba derecho por la vida. Ahora me doy cuenta de que nadie está a salvo de nada.

-¿Seguís entrenándote?

-Hubo un tiempo que iba al gimnasio. Fue poco, apenas un par de meses. Ahora juego al fútbol, hago gimnasia todos los días. Me gusta mantenerme bien porque lo pide el cuerpo.

-¿Qué pensás que piensa la gente?

-Puedo demostrar mi inocencia saliendo de acá donde estoy ahora. Que te acusen de esto es muy feo. El que me conoce, que ha compartido momentos y es mi amigo, no duda de mi. Pero también hay de los otros. Hace dos años que estoy encerrado.

-¿Pensás que podés obtener la libertad?

-Soy inocente y lo voy a demostrar en el juicio. Es muy difícil hacerle entender eso a la gente porque yo estoy adentro. Esta es la pelea más dura de mi vida. Pero estoy convencido de que la voy a ganar porque soy inocente.

-¿Qué harás si recuperás tu libertad?

-Vuelvo a Junín. Allí está mi pareja (Laura) mi hijo de 5, mi gimnasio. Y comenzaría a buscar a alguien que intente cambiar las leyes de Santa Fe. Acá hay una legislación que mete preso a alguien solo por una denuncia. Eso pasa solo acá, donde no se puede esperar el juicio en libertad.

-¿Creés que en las cárceles hay muchos que pueden ser inocentes?

-Muchos no tienen para pagar un abogado. Los empiezan a apretar. Lo primero que te ofrece el defensor oficial es un juicio abreviado siempre y cuando te declares culpable. Muchos terminan aceptando que son culpables cuando en realidad no lo son.

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