Suscriptor digital

Un reclamo para volver al plan original del macrismo

Cristian Mira
Cristian Mira LA NACION
(0)
20 de octubre de 2018  • 01:46

El celular del secretario de Gobierno de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, está abierto todo el tiempo para hablar con productores. En el viejo edificio de la avenida Paseo Colón al 900 hay reuniones diarias de las mesas de competitividad del enorme universo que compone la realidad agropecuaria: desde las mandarinas del Litoral hasta las aceitunas de La Rioja pasando por quienes generan bioenergía con residuos de animales o los emprendedores de la agtech. A diferencia de lo que sucedía hasta 2015, no se puede decir que no haya diálogo. Sin embargo, son muchos los productores que están molestos y tienen la sensación de que, nuevamente, son los elegidos para hacerse cargo de los errores de la política y de la economía

La agricultura pampeana viene de soportar una de las peores sequías que se recuerde, con una caída de la producción esperada de 30 millones de toneladas de maíz y soja y la merma de ingresos por US$7500 millones. Eso fue reconocido por el Gobierno cuando explicó la crisis cambiaria.

Pero el reconocimiento de la importancia de la actividad no se tradujo luego en medidas que ayudaran a los productores que perdieron con el desastre climático a recuperarse y volver a invertir en la próxima campaña agrícola. Lejos de eso, una de las consecuencias de la devaluación fue la reimplantación de los derechos de exportación al maíz, al trigo y al girasol que habían sido llevados a cero en 2015, y la suba de las retenciones a la soja, que debían bajar progresivamente hasta el fin del mandato de Macri. En cambio, ahora, en el proyecto de Presupuesto de 2019 se solicita autorización al Congreso para llevar ese tributo al 33% en caso de ser necesario.

El mensaje del círculo rojo de la política y la economía que dice que el "campo ganó con la devaluación" irrita a gran parte de los productores. Ellos tratan de explicar una y otra vez que sus costos -gasoil, semillas y fertilizantes, entre otros- acompañan el movimiento alcista del dólar, con lo cual esa supuesta ventaja inicial se diluye en el mediano plazo.

Ese malestar no se concentra en los errores no forzados del Gobierno. Se extiende a la dirigencia política en general, a los gobernadores y a los intendentes. El gobernador de Jujuy y uno de los líderes de Cambiemos, Gerardo Morales, propuso recientemente duplicar las retenciones al sector agropecuario. El excandidato presidencial y una de las figuras del peronismo no kirchnerista Sergio Massa escribió hace una semana un tuit en el que dijo que "la Argentina necesita con urgencia terminar con quienes saquean al país vendiendo productos primarios, en lugar de generar empleo produciendo y exportando trabajo argentino". Aunque sus voceros dijeron luego que se refería a la minería y no a la actividad agropecuaria, en el campo entendieron que estaban hablando de ellos. El Indec todavía utiliza el término "productos primarios" para registrar las exportaciones de granos, pese a que para producir un poroto de soja o un grano de trigo hay que usar maquinaria agrícola de última generación o hay que recurrir a la información satelital para sembrar.

Los productores que están descontentos perciben que la política, en todos sus niveles, no hizo el mismo ajuste que se les reclama a ellos. Ven, además, que a la hora de aumentar los impuestos se borran las diferencias partidarias.

En ese escenario, ¿significa que se rompe la alianza entre Cambiemos y el campo, decisiva para los triunfos electorales de 2015 y 2017? Es prematuro afirmar eso ahora, pero la cuerda se está tensando y los productores reclaman algo más que gestos o palabras de ocasión. Piden que se mantenga uno de los pilares del programa original del macrismo: reducir la carga impositiva para que el sector privado responda con inversión y crecimiento. Con el aumento de las cosechas de trigo, maíz y girasol y el incremento de las exportaciones de carne, el campo demostró que responde cuando no se le pone un pie encima. Son muchos los productores que aguardan un regreso a ese camino.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?